El misil balístico Hyunmoo-5

El misil balístico Hyunmoo-5 KFN

Observatorio de la Defensa

Así es el Hyunmoo-5, el "misil monstruo" de Corea del Sur: una ojiva de ocho toneladas contra los búnkeres de Kim Jong-un

Seúl ha comenzado a desplegar el proyectil balístico de corto alcance desarrollado para destruir las instalaciones subterráneas de Corea del Norte.

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El equilibrio militar en la península de Corea acaba de experimentar un giro notable. Corea del Sur, uno de los países con mayor crecimiento en el sector de defensa en los últimos años, ha empezado el despliegue operativo de su nuevo misil balístico Hyunmoo-5, un arma que ya ha sido apodada por la prensa local como el "misil monstruo".

La denominación no es gratuita. Este proyectil transporta la ojiva táctica más pesada jamás montada en un misil balístico, con un peso que oscila entre las ocho y las nueve toneladas. Su principal objetivo no es la disuasión nuclear, sino algo más específico y directo: la destrucción de las instalaciones subterráneas de Corea del Norte.

El Hyunmoo-5 representa el punto culminante de una estrategia surcoreana que lleva años en desarrollo: la doctrina de 'Castigo y Represalia Masivos'. Este enfoque busca neutralizar, mediante ataques convencionales de alta precisión, las estructuras estratégicas norcoreanas, especialmente aquellas ocultas bajo tierra.

Pionyang dispone de una de las redes de túneles y búnkeres más extensas del planeta, en proporción a su tamaño. Se estima que bajo su superficie se extienden complejas instalaciones militares, fábricas de armamento y centros de mando diseñados para sobrevivir incluso a ataques nucleares.

El Hyunmoo-5 nace precisamente como una respuesta a esa infraestructura subterránea. Su enorme ojiva antibúnker, combinada con una velocidad de impacto hipersónica cercana a Mach 10, está pensada para penetrar profundamente en el terreno antes de detonar.

De este modo, puede provocar el colapso estructural de búnkeres reforzados y causar daños internos sin necesidad de recurrir a explosivos nucleares. En términos de poder convencional, se trata probablemente del arma más destructiva de su tipo en el mundo.

Seúl aceleró el desarrollo de este misil en 2017, cuando Donald Trump -durante su primer periodo en la Casa Blanca- levantó las limitaciones tanto al alcance como a la carga útil de sus misiles que se remontaban a acuerdos bilaterales del siglo pasado destinados a evitar una escalada armamentística en la región.

Lanzacohetes M270 A2 de EEUU durante un ejercicio en Corea del Sur

Lanzacohetes M270 A2 de EEUU durante un ejercicio en Corea del Sur US Army

El objetivo era contar con un armamento convencional -es decir, no nuclear- que pudiera desempeñar un papel disuasorio ante el vecino del norte. El resultado fue el Hyunmoo-5, presentado públicamente el 1 de octubre de 2024 durante los actos del Día de las Fuerzas Armadas.

Su aparición no solo simbolizó la madurez tecnológica de la industria militar surcoreana, sino también un cambio doctrinal. Corea del Sur aspira a poder responder de forma autónoma a cualquier agresión de Kim Jong-un, sin depender necesariamente del paraguas nuclear estadounidense.

Características del misil

El Hyunmoo-5 es una máquina de ingeniería impresionante. Mide entre 15 y 20 metros de longitud, con un diámetro de aproximadamente 1,6 metros y una masa total cercana a las 36 toneladas.

Está impulsado por un sistema de combustible sólido de dos etapas que le permite alcanzar velocidades hipersónicas y mantener una alta estabilidad en vuelo.

El misil se lanza desde un vehículo transportador-erector de nueve ejes, lo que garantiza su movilidad y facilita su despliegue en diferentes zonas del país. Además, utiliza un sistema de lanzamiento en frío: primero es expulsado del tubo contenedor y solo después se enciende el motor principal.

Este método reduce los daños al lanzador y permite una rápida reubicación tras cada disparo, un detalle clave para sobrevivir a ataques de represalia.

Su alcance depende en gran medida del peso de la carga útil. Con una ojiva completa de ocho toneladas, su rango operativo se sitúa entre los 300 y 600 kilómetros, suficiente para alcanzar cualquier punto del territorio norcoreano.

Sin embargo, al reducir el peso de la carga o sustituirla por una versión más ligera, los analistas estiman que el Hyunmoo-5 podría alcanzar distancias mucho mayores, incluso superiores a 5.000 kilómetros en configuraciones experimentales, colocándole dentro del rango de los misiles balísticos de medio alcance.

Otro elemento distintivo del Hyunmoo-5 es su precisión. Las estimaciones apuntan a un error circular probable de menos de cuatro metros, un margen extraordinariamente pequeño considerando su tamaño y potencia. Esta precisión permite atacar objetivos concretos con efectos devastadores y limitando el daño colateral.

En lugar de buscar una explosión de área, la estrategia se basa en la energía cinética y en la penetración a alta velocidad. En otras palabras, el Hyunmoo-5 no pretende arrasar ciudades, sino perforar y destruir objetivos específicos que otros medios convencionales no podrían alcanzar.

Desfile militar que celebra el 80º aniversario de la fundación del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea (PTC), en Pyongyang (Corea del Norte).

Desfile militar que celebra el 80º aniversario de la fundación del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea (PTC), en Pyongyang (Corea del Norte). Reuters

El despliegue operativo del Hyunmoo-5 comenzó a finales de 2025 y se desarrollará por fases a lo largo de la actual administración del presidente Lee Jae-myung.

Corea del Sur destina actualmente un presupuesto de defensa equivalente a 1,4 veces el producto interno bruto total de Corea del Norte y ocupa el quinto lugar mundial en capacidad militar.

El despliegue del "misil monstruo" coincide con la presentación, por parte de Corea del Norte, del nuevo misil balístico intercontinental Hwasong-20, presuntamente capaz de alcanzar territorio continental estadounidense.

Desde el Ministerio de Defensa surcoreano han afirmado que su propósito es asegurar suficientes medios convencionales de disuasión para contrarrestar la amenaza nuclear norcoreana.

En este contexto, el Hyunmoo-5 no solo es un arma, sino también un mensaje político: Corea del Sur puede golpear con precisión letal sin necesidad de recurrir a la nuclearización.