Dron SkyGuardian

Dron SkyGuardian Bundeswehr

Observatorio de la Defensa

Alemania se consagra a la tecnología de EEUU para la caza de submarinos rusos en el Atlántico Norte y el Báltico

Tras la compra de aviones P-8 Poseidón a Boeing, Berlín ha cerrado un acuerdo con General Atomics por ocho drones MQ-9B SkyGuardian.

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Alemania continúa apostando por la tecnología aeroespacial estadounidense para la modernización de su capacidad de vigilancia marítima y guerra antisubmarina mediante la adquisición de ocho drones MQ-9B SkyGuardian a General Atomics.

Esta nueva transacción consolida el proceso iniciado con la compra de los aviones de patrulla marítima P-8A Poseidon, producidos por la también estadounidense Boeing.

Ambos contratos reflejan la nueva prioridad estratégica alemana: una vigilancia marítima persistente, de amplio alcance y plenamente integrada con la OTAN, en un contexto de creciente tensión en el Atlántico Norte y el mar Báltico.

En este sentido, el pedido de estos sistemas no tripulados marca una evolución profunda en la doctrina de la aviación naval alemana. Por primera vez, la Bundeswehr integrará aeronaves no tripuladas de gran autonomía en misiones marítimas, con roles definidos en la detección de submarinos y la protección de rutas críticas.

Las primeras unidades entrarán en servicio a partir de 2028, operadas desde la base del Ala Aérea Naval 3 “Graf Zeppelin” en Nordholz, una de las principales bases costeras de Alemania en el mar del Norte, según ha detallado el Gobierno germano a través de un comunicado.

El objetivo es obtener una imagen continua de la situación marítima en las zonas bajo interés alemán y aliadas. En palabras de la Bundeswehr, "saber qué sucede en el mar" se ha convertido en un requisito esencial para proteger las líneas de comunicación marítima, la infraestructura submarina y las plataformas energéticas, todas vulnerables al sabotaje.

La combinación de los MQ-9B SkyGuardian con los P-8A Poseidon representa un retorno a un concepto clásico de la guerra antisubmarina: la concienciación marítima por capas. El P-8A, una aeronave tripulada de alta velocidad y gran capacidad de sensores y armamento, puede desplegar rápidamente fuerzas hacia un contacto detectado.

Sistema MQ-9B SkyGuardian

Sistema MQ-9B SkyGuardian General Atomics

El MQ-9B, en cambio, proporciona persistencia. Su autonomía superior a las 40 horas de vuelo le permite mantener una vigilancia durante días, observando rutas marítimas, estrechos estratégicos o zonas donde se sospeche actividad submarina.

Esta distribución de roles refleja una comprensión moderna del entorno marítimo. El P-8 responde y actúa, mientras el MQ-9B observa, analiza y mantiene viva la imagen operativa. A largo plazo, este sistema dual reducirá la dependencia de vuelos tripulados continuos, optimizando recursos y extendiendo la cobertura sin interrumpir el flujo de información.

Características del SkyGuardian

MQ-9B SkyGuardian ha sido diseñado para operar en entornos mixtos —militares y civiles— gracias a su arquitectura de detección y evasión avanzada. Cuenta con sistemas TCAS y ADS-B y cumple con la normativa STANAG 4671, requerida para operar dentro del espacio aéreo europeo.

Su configuración modular permite incorporar distintos sensores, cámaras electroópticas, radares de búsqueda marítima e incluso dispensadores de sonoboyas, herramientas fundamentales para la caza de submarinos.

La elección de este modelo no es casualidad. General Atomics ha posicionado al MQ-9B como el dron marítimo de referencia dentro de la OTAN, con Reino Unido y Bélgica como operadores, lo que facilita la interoperabilidad entre las fuerzas aliadas.

Berlín, tradicionalmente cauteloso en sus programas de defensa, esta vez ha apostado por una solución probada y estandarizada, priorizando la rapidez en el despliegue sobre el desarrollo a medida.

Impacto estratégico y político

El momento de esta decisión no podría ser más relevante. Desde 2022, el mar Báltico y el Atlántico Norte se han convertido en escenarios de creciente rivalidad estratégica con Rusia. Diversos incidentes —incluido el sabotaje de los gasoductos Nord Stream y los recientes daños a cables submarinos de telecomunicaciones entre Finlandia y Estonia— han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas bajo el mar.

Estos sucesos, calificados por la OTAN como parte de una "campaña híbrida de desestabilización", han impulsado la iniciativa Baltic Sentry, un esfuerzo conjunto para aumentar la vigilancia aérea y marítima en la región.

Avión P-8A Poseidón recibido por Alemania

Avión P-8A Poseidón recibido por Alemania Boeing

En este marco, la incorporación de los MQ-9B por parte de Alemania dota a la Alianza de un sensor persistente y de bajo coste operativo, capaz de ofrecer evidencia audiovisual y acústica continua en zonas donde la presencia humana resulta limitada o riesgosa.

Más allá del ámbito técnico, la compra de los MQ-9B simboliza una evolución política. Alemania, a menudo criticada por su lentitud en materia de defensa, demuestra con esta operación una clara disposición a alinearse con la estrategia estadounidense dentro de la OTAN.

La dependencia tecnológica de Washington, visible tanto en el Poseidon como en el SkyGuardian, refuerza los lazos transatlánticos al tiempo que suscita debate dentro de Europa sobre la autonomía estratégica.

Sin embargo, Berlín argumenta que la prioridad actual es lograr resultados operativos rápidos. Al aprovechar la experiencia británica y belga, Alemania pretende ganar capacidad operacional antes de que finalice la década, evitando los retrasos que suelen caracterizar los programas europeos conjuntos.

La Bundeswehr reconoce que la verdadera prueba llegará antes de que los drones estén físicamente disponibles. Los trabajos preparatorios en Nordholz incluyen la formación de tripulaciones terrestres, la instalación de estaciones de control remoto y, sobre todo, la integración de los enlaces de datos con los sistemas de mando naval.

La meta es que los MQ-9B se conecten sin fricciones con los P-8A Poseidon, las fragatas modernizadas de la clase Baden-Württemberg y los sistemas de vigilancia aliados, generando una imagen marítima coherente en tiempo real.

Si este sistema logra consolidarse, Alemania dispondrá de una cadena completa de sensores —del espacio al fondo marino— capaz de detectar actividades hostiles, seguirlas y responder con rapidez. Será una aportación fundamental a la defensa colectiva de la OTAN en una región donde la disuasión se basa tanto en la vigilancia constante como en la capacidad de reacción.