Carla Llamas, creadora de contenido.

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Carla, madre de dos hijos: "Este año vamos a gastar 300 € al mes en comida, no habrá ningún tipo de desperdicio"

Mientras el gasto en alimentación sigue disparado en España, esta madre pone a prueba un método personal para ahorrar sin renunciar a comer bien.

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Llenar el carro de la compra y la despensa en España exige para muchas familias, no solo presupuesto, sino cierta estrategia. Mientras una persona puede gastar entre 200 y 300 euros en comida, una familia de cuatro supera en España los 500 euros al mes de media, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Cifras que lejos de corresponderse con excesos en la lista de la compra, responden a un consumo de alimentos de primera necesidad y habituales, así como a productos frescos de calidad. Precisamente a esta realidad se enfrenta con su último reto Carla Llamas, creadora de contenido de viajes y estilo de vida y madre de dos hijos. ¿Su objetivo? No pasar de los 300 euros al mes de presupuesto en comida este 2026.

Un objetivo que ella misma califica como "divertido y original", pero con mucho trasfondo práctico. "Este año vamos a gastar 300 euros al mes en comida. Sabéis que me gusta hacer retos anuales y este me parecía muy original", explica en su cuenta de Instagram.

Una idea que le llegó inspirada en el reto de otra creadora estadounidense, Nicole Svenson, pero que ha querido adaptar a la realidad española y con matices propios: "Ella es estadounidense pero voy a hacer algunas diferencias, así que os voy a compartir cómo va a ser este reto".

Tras las Navidades, Carla asegura que parte con cierta ventaja: "Tenemos algunas cositas de más en la nevera, entonces yo creo que este mes va a ser bastante viable. En la despensa tenemos bastantes cosas. Tenemos que reponer pero así os hacéis una idea de qué punto partimos", comenta.

Para lograrlo, Carla ha afinado su estrategia de compra desde el primer día. Prioriza los productos básicos en formatos grandes y con especial atención a la durabilidad. "En el supermercado he intentado comprar cosas que vinieran en paquetes grandes y hemos comprado todo básicos porque yo en el supermercado tampoco compro mucho", asegura. Un paso por el supermercado en el que no han faltado productos básicos como: verduras congeladas, fruta congelada, mantequilla, leche, yogures...

Más allá del ahorro, este reto es para ella una forma de repensar el consumo diario. "Lo vamos a hacer en primer lugar porque nos parece divertido y porque hay una parte de este reto que me mola que es que cuando consumes lo que tienes porque tienes que llegar a fin de mes con eso que has comprado, no hay ningún tipo de desperdicio".

Fomentar la creatividad sin desperdicio

Y es que, como reconoce, muchas veces planifica las comidas en función de antojos puntuales, lo que obliga a hacer compras extra. "Muchas veces hago la compra pensando en un plato concreto que quiero hacer, entonces me faltan ingredientes y tengo que ir a hacer más compra. Cuando en realidad tengo comida en casa y podría comerme eso que tengo en casa y hay veces que sinceramente se me echan cosas a perder por esta razón, entonces eso se va a solucionar".

Además del control del gasto y la reducción del desperdicio, Carla ve en este reto una oportunidad para fomentar la creatividad. Cocinar con lo que hay, en lugar de salir a comprar, se convierte en una forma de innovar en casa. "Una cosa que me apetece muchísimo de este reto es crear en vez de comprar pues porque si se me acaba por ejemplo el pan pues lo voy a hacer yo".

Prioriza el pequeño comercio

El reto también promete mejorar su organización semanal. En lugar de compras impulsivas cada pocos días, planifica con más cabeza, lo que se traduce en menos viajes al supermercado y más tiempo libre. "Creo que es una manera muy buena de ahorrar tiempo porque yo voy a comprar tranquilamente dos o tres veces a la semana cosas que me faltan".

Y hay otro matiz importante: su intención de consumir de forma más consciente y responsable. Aunque reconoce que comprar en varios sitios puede mejorar calidad y precio, también quiere optimizar sus desplazamientos.

"Una de las principales diferencias con el reto que hace esta chica en Estados Unidos es que yo quiero priorizar ir al pequeño comercio. Hoy estoy en el mercado y lo quiero hacer precisamente porque en Estados Unidos el pequeño comercio ya ha desaparecido y yo no quiero que eso pase en mi país".

Eso sí, confiesa que aún tiene margen de mejora: "Una de las cosas que voy a intentar de cara a febrero es ir a menos sitios porque está muy bien querer ir a diferentes sitios por la calidad o por el precio, pero he ido a cinco sitios diferentes esta mañana y eso tampoco puede ser. En ese aspecto tengo que optimizar un poco más".

En cuanto al presupuesto de 300 euros para ese primer mes del reto, Carla ha conseguido incluso reducirlo: "Acabo de sumar todos los tickets y me he gastado la friolera de 272 euros, no está nada mal", confiesa. Con algo de margen aún por delante y la despensa cargada, se lanza al reto con optimismo, pero también con la duda razonable de quien conoce bien el ritmo del día a día y el constante aumento de precios. "La pregunta es: ¿Conseguiremos pasar el mes con esto?".