La artista en la Paris Fashion Week de 2024.

La artista en la Paris Fashion Week de 2024. GTRES

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Reese Witherspoon cumple 50 años: la actriz que pasó de ser la 'rubia legal' de Hollywood a levantar un imperio millonario

Intérprete, productora y empresaria todoterreno, la fortuna de esta estrella de los 90 en constante reinvención está valorada en más de 400 M de dólares.

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Elena Pérez
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Uno de los rostros más reconocibles del cine gestado en Estados Unidos (EEUU) cumple 50 vueltas al sol este domingo convertida en algo más que una estrella: es un auténtico motor de la industria del entretenimiento, empresaria millonaria y una de las narradoras más influyentes de historias sobre mujeres en 2026.

Su biografía es un claro ejemplo de reinvención constante: de ser una adolescente prodigio a icono pop y reflejo de la estética de su época, de la actriz encasillada en los papeles de rubia ingenua que renació como productora interesada en crear precisamente el tipo de proyectos que en sus inicios ella también quería para sí misma.

Nació con el nombre de Laura Jeanne Reese Witherspoon un 22 de marzo de 1976, en Nueva Orleans, en el seno de una familia de profesionales de la salud: su padre fue otorrinolaringólogo y teniente de la Reserva del Ejército de EEUU y su madre obtuvo un doctorado en enfermería pediátrica y fue profesora en la Universidad Vanderbilt.

Criada en el sur, su educación le inculcó sentido de familia, tradición y la idea de no dar por sentado lo que se tiene. A los siete años apareció como modelo en un anuncio de televisión de una floristería, experiencia que la llevó a apuntarse a clases de interpretación. A los 11 ganó un certamen de talento. Mientras, se esforzaba por sacar buenas notas en la escuela.

Ella misma se ha definido ante los medios como "una empollona que adoraba leer montones de libros" y ha explicado que las librerías son su gran pasión: "Se me acelera el corazón porque quiero comprarlo todo", ha dicho en el pasado sobre su pasión lectora, que años después acabaría materializándose en la creación de su propio club de lectura.

Estudió en el colegio femenino Harpeth Hall, donde fue animadora, y llegó a matricularse en Literatura Inglesa en Stanford, aunque abandonó la universidad cuando Hollywood llamó a la puerta. Durante años ha reconocido que no terminar los estudios la hizo sentir insegura ante personas muy formadas, pero el riesgo acabó dándole la razón.

Su ascenso meteórico

14 años tenía cuando consiguió por casting abierto el papel protagonista en The Man in the Moon (Robert Mulligan, 1991), un drama coming‑of‑age que llamó la atención del prestigioso crítico Roger Ebert. Aquella actuación le valió una nominación a los Young Artist Awards. De ahí en adelante todo fue rodado.

En los 90 encadenó títulos como A Far Off Place, Freeway, Fear o la serie Return to Lonesome Dove, pero el gran acelerón lo dio en 1999 con dos papeles: Annette en Cruel Intentions (Roger Kumble) y Tracy Flick en Election (Alexander Payne), que le valió sus primeras nominaciones a los Globos de Oro y a los Independent Spirit Awards.

Tanto tenía encandilada a la industria que incluso Payne, tras trabajar con ella, resumió su magnetismo con una frase rotunda: "Nadie más es tan divertida ni aporta tanto encanto. Puede hacerlo todo". No era el único que lo pensaba y es que, como curiosidad, un estudio de 2007 concluyó que era la celebridad femenina más simpática de aquel año.

En 2001 llegó el papel que la convertiría en icono global: Elle Woods en Legally Blonde (Robert Luketic, 2001). La comedia, que recaudó 96 millones de dólares solo en EEUU, transformó a una rubia aparentemente superficial en una estudiante brillante de Derecho en Harvard y consolidó a Witherspoon como la nueva reina de la comedia romántica.

La actriz en 'Legally Blonde' (2001).

La actriz en 'Legally Blonde' (2001). Archivo

La secuela Legally Blonde 2: Red, White & Blonde (Charles Herman-Wurmfeld, 2003) y el éxito de Sweet Home Alabama (Andy Tennant, 2002) —que superó los 120 millones de dólares en taquilla estadounidense— la colocaron entre las actrices mejor pagadas, con salarios de hasta 20 millones por película.

De la cúspide a la reinvención

En 2005 ganó el Óscar, el Globo de Oro, el BAFTA y el premio del Sindicato de Actores a Mejor Actriz por su interpretación de June Carter Cash en Walk the Line (James Mangold). En esta película, que narra la historia de fama y romance de la leyenda del country Johnny Cash, cantó todas sus canciones en directo tras varios meses de entrenamiento vocal.

Sin embargo, tras ese pico comenzó el bache: entre 2007 y 2013 encadenó thrillers y romcoms que funcionaron peor y ella misma ha admitido que pasó unos años sin hacer cosas que le apasionaban mientras procesaba también su divorcio de Ryan Phillippe, con quien compartió rodaje en Cruel Intentions y padre de sus hijos Ava y Deacon.

Fotograma de Reese Witherspoon y Ryan Phillippe en 'Cruel Intentions' (1999).

Fotograma de Reese Witherspoon y Ryan Phillippe en 'Cruel Intentions' (1999). Archivo

Esa frustración fue el detonante de un giro de carrera que la llevó a asumir su siguiente faceta como productora. En 2012 fundó Pacific Standard, responsable de películas como Gone Girl, y después, ya con Hello Sunshine, creó un club de lectura y coprodujo programas de éxito como Big Little Lies, Todos quieren a Daisy Jones y The Morning Show.

Desde mediados de la década de 2010, Reese Witherspoon ha sido tan conocida por lo que hace detrás de las cámaras como delante. Centrada en cambiar la narrativa para las mujeres a través de las historias, ha producido y protagonizado series de enorme impacto.

Igualmente, ha comprado marcas como The Home Edit o proyectos como Fair Play y Find Your Unicorn Space, ampliando su alcance más allá de la ficción. En 2021, la compañía fue vendida en una operación cercana a los 900 millones de dólares; Witherspoon mantuvo, según Forbes, en torno a un 18% de participación.

Eso contribuyó a que su fortuna se estime hoy en unos 440 millones de dólares y situándola entre las celebridades self‑made más ricas de EEUU.

En el plano de la moda, Reese Witherspoon supo reinventarse tras ser un icono de la moda grunge de los 90. Fundó su propia firma de ropa y hogar, Draper James, inspirada en sus abuelos y en sus raíces sureñas. ​En las alfombras rojas, la han vestido desde Giorgio Armani y Balenciaga hasta Dior, que nos regaló uno de sus vestidos más icónicos en los Emmy 2024.

En paralelo, se ha implicado en causas sociales: es miembro de la junta del Children’s Defense Fund, apoya a Save the Children y desde 2007 trabajó como Avon en distintas campañas de apoyo a la investigación del cáncer de mama.

En 2018 se unió a la iniciativa contra el acoso sexual Time’s Up y reveló que había sufrido abusos en la industria a los 16 años, algo que conectó con su decisión de impulsar historias sobre resiliencia femenina, como Big Little Lies.

Nicole Kidman y Reese Witherspoon en la serie.

Nicole Kidman y Reese Witherspoon en la serie. Archivo

Reese tras la estrella

Más allá del brillo, Witherspoon no ha tenido reparos en mostrar las grietas. En una entrevista con The New York Times confesó que salir de una relación abusiva siendo joven la obligó a "reconfigurar" su cerebro y reconstruir una autoestima: "Mi espíritu había disminuido porque pensaba que esas cosas horribles que esa persona decía de mí eran ciertas". ​

También habló del coste de la fama sobre sus hijos, con paparazzi rodeando los colegios y toda la ansiedad que eso supuso, y de su propia experiencia como joven madre y estrella de Hollywood. "La gente del sector me decía 'No interpretes a una madre, te hará parecer vieja'. Y yo decía: 'Pero si soy una madre'. Gracias a Dios, eso ya se está quedando en el camino", dijo.

Tras su divorcio en 2007, Reese Witherspoon empezó a salir con el agente Jim Toth, con quien se casó en 2011 en Ojai, California. Un año más tarde dio a luz a su tercer hijo, Tennessee James Toth. Desde 2024, la actriz, productora y empresaria mantiene una relación sentimental con el financiero alemán Oliver Haarmann.

Hoy elige sus papeles con más calma y admite que tiene que sentir mucha pasión para aceptar un proyecto, porque su vida fuera del set le gusta demasiado como para dejarla de lado sin una buena razón. Ahora, mientras graba la quinta temporada de The Morning Show con Jennifer Aniston, prepara nuevas historias en Hello Sunshine y expande su faceta literaria.

En 2018 publicó el libro de lifestyle Whiskey in a Teacup y en 2025 ha coescrito su primera novela, Gone Before Goodbye, junto al superventas Harlan Coben. Se trata de una historia de suspenso protagonizada por una cirujana militar con la que busca empoderar a niñas y mujeres para que desafíen los estereotipos de género en la ciencia.