Nazareth Castellanos, en el Club de Lectura.

Nazareth Castellanos, en el Club de Lectura. Rodrigo Mínguez

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Nazareth Castellanos, en el Club de Lectura de Magas: "Somos analfabetos sobre qué es la salud mental y qué hacer"

La neurocientífica compila muchos años de investigación en El puente donde habitan las mariposas, una guía para estar mejor.

Más información: Nazareth Castellanos, la sabia de la neurociencia: "Tu cerebro necesita microdescansos, cerrar los ojos dos minutos y respirar"

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Aforo completo y mucha expectación para asistir a una nueva edición del Club de Lectura de Magas, que tuvo como protagonista a Nazareth Castellanos. Esta destacada física y doctora en neurociencia aceptaba la invitación para hablar de su ensayo superventas El puente donde habitan las mariposas ante una audiencia ávida de escucharla, con ese tono divulgativo y cercano que hace que lo difícil parezca sencillo.

Ana Núñez-Milara, directora de la revista y anfitriona del evento, empezaba la charla rescatando una frase del libro: "Todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro si nos lo proponemos". Y en ese proponer, según explica la autora, va implícito el objetivo del libro que es el conocimiento.

"Somos ignorantes de qué es la salud mental y, sobre todo, qué tenemos que hacer, somos analfabetos prácticamente", asegura. Por eso, estas páginas suponen una guía de lo que podríamos hacer para llevar una vida más sana y ordenada. "Si es desde pequeños, mejor", añade.

Ana Núñez-Milara, directora de Magas, charla con la doctora en neurociencia.

Ana Núñez-Milara, directora de Magas, charla con la doctora en neurociencia. Rodrigo Mínguez

Uno de los conceptos claves que cita durante la charla es entender lo que es el sufrimiento evitable. "El conocimiento va a hacer que en nuestro día a día podamos ir reduciéndolo. Igual que la higiene nos ha traído reducir el sufrimiento físico, con menos infecciones, etc., pues eso mismo traspasarlo al plano mental", asegura.

Este ensayo, como recalca Núñez-Milara, es el resultado de años de investigación, durante los cuales Nazareth se ha adentrado en más de 100 cerebros. "Yo empecé estudiando daño cerebral en traumatismos, coma y Alzheimer, luego esto mismo en neonatos para ver sus consecuencias en el neurodesarrollo. Un día me planteé que llevaba 20 años dedicada a dolor, y me dije 'por qué no te dedicas a estudiar para hacer que el cerebro esté bien", revela.

Ahí fue donde comenzó a adentrarse en la íntima relación que tiene la respiración en el cerebro. "Yo descubrí que tenía nariz con 40 años", bromea.

En el libro, de manera cercana y accesible para todos, trata de explicar ese impacto. Castellanos cuenta que comenzó estudiando a los monjes y sus técnicas de meditación y le resultó "fascinante", aunque difícil de llevar a cabo para el resto de los 'mortales'.

Nazareth Castellanos, durante el encuentro.

Nazareth Castellanos, durante el encuentro. Rodrigo Mínguez

Le horrorizan frases huecas como "si quieres, puedes", porque se nos olvida hablar del camino, de lo que hay detrás. Precisamente por eso se centró en personas normales para su investigación, que tiene conclusiones sencillas de entender. "Es más fácil llegar a la mente desde el cuerpo. Relajándolo a través de la respiración te puede ayudar a conseguirlo".

La científica explica que no se trata de un proceso sencillo, hay que entrenarlo, porque nuestra mente no está acostumbrada a que intentemos controlar la respiración de manera consciente. En el turno de preguntas, una de las lectoras introduce en la conversación otro tema relacionado, estar presente y no acostumbrarse a la inercia.

Algo que debe enseñarse desde el colegio. "A mí me gustaría que en los centros educativos trabajaran personas de diferentes miradas. No sólo están los profesores que enseñan matemáticas, que me parece fantástico, luego debe venir alguien que enseñe sobre las emociones, que invite a explorar qué siente y que, además, cuide a los otros docentes, porque ahí se produce todo el aprendizaje y la capacidad de mejorar", explica.

Tiene explicación científica, por supuesto: "Cuando un niño va al colegio o cuando alguien acude a terapia, el cerebro y el corazón se sincronizan con el maestro y con el terapeuta. Si esto no se produce, no hay ese anclaje a partir del cual la persona empieza a prosperar". Esta es la razón de que la salud mental de quien cuida y enseña deba ser óptima.

Nazareth Castellanos, con la directora de Magas, Ana Núñez-Milara, Sofía Martín y Begoña Barreda, del Espacio DOBBLE, brindando con Magas por Fundador.

Nazareth Castellanos, con la directora de Magas, Ana Núñez-Milara, Sofía Martín y Begoña Barreda, del Espacio DOBBLE, brindando con Magas por Fundador.

"Tenemos una responsabilidad como sociedad de cuidarnos a nosotros mismos y entonces podremos exigirle al otro que lo haga", asegura. Y eso, como todo en la vida, se aprende... La propia Nazareth lo ha hecho: "Un día me dije, no tiene sentido que tenga títulos con los que puedo empapelar una pared y nadie me haya enseñado cómo cuidarme".

Sin embargo, lo cierto es que la vorágine de la rutina diaria nos hace muy difícil sacar media hora para parar, meditar, respirar, ser conscientes.... La científica lo sabe y propone unos microhábitos más llevaderos. "Cada hora puedes hacer tres respiraciones o dar cuenta de cómo está mi cuerpo, relajarlo, corregir la postura la expresión facial... A lo largo del día vas metiendo minutos y eso reduce los procesos acumulativos", explica.

Otra de las asistentes al Club de Lectura introduce otro punto clave tras leer el libro: cómo combinar las horas de estudio con el ejercicio físico ayuda a fijar los conocimientos. "El eje músculo-cerebro actúa sobre las partes del cerebro que trabajan en la memoria y el aprendizaje. Por eso, los estudios han visto que hacer ejercicio produce formación de nuevas neuronas en el hipocampo humano adulto", afirma Castellanos.

Y de nuevo volvemos a la respiración: "Recuerdas más aquello que has leído, visto u oído cuando respiras por la nariz que por la boca". Sin olvidar el sueño, que es crucial en el bienestar, aunque a veces no le prestemos la atención que merece. La experta aconseja prepararse para dormir, ralentizando el cerebro, bajando la frecuencia respiratoria... sin estímulos como el móvil. "Leer en la cama ayuda a consolidar el sueño", afirma.

El título del ensayo protagonista de este encuentro, El puente donde habitan las mariposas, habla de un momento vital de Nazareth Castellanos. "Lo escribí en un momento muy difícil. Me costaba habitar en situaciones que eran totalmente incomprensibles para mí. ¿Cómo habito eso? Yo no perseguía estar bien, sino apartarme de la miseria y mantener la dignidad. Me ayudaba respirar...", confiesa.

Termina el encuentro con la autora poniendo en valor la importancia de que los científicos tengan también una visión humanista para ampliar la mirada: "Hay veces que la literatura o la poesía me permite conocer más que 20 artículos científicos o ver otra complejidad en las cosas cuando investigo algo". Y, pese a ello, cree que también debemos "alfabetizarnos más en tecnicismos" para poder comprender la información que nos llega.

La autora, firmando un ejemplar de su libro.

La autora, firmando un ejemplar de su libro. Rodrigo Mínguez

Después de casi una hora de amena charla, toca relajarse, firmar algunos ejemplares y compartir confidencias con algunas de las asistentes en el Espacio DOBBLE de Madrid, brindando con el cóctel de Magas por Fundador, que siempre resulta el aderezo perfecto para este tipo de ocasiones.