Adriana Casillas, de chelista profesional a CEO de Tebrio, la mayor planta de insectos de Europa
Adriana Casillas, de chelista profesional a CEO de la mayor planta de insectos: "Empecé con dos kilos de larvas"
Tebrio comenzó con el escarabajo de la harina y hoy es uno de los principales productores de insectos del mundo para producir abono, pienso y cosmética.
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El 16 de enero se puso la primera piedra de la que será la planta de insectos más grande del mundo. Al mando de Tebrio, Adriana Casillas (Salamanca, 1983), directora general y cofundadora junto al director técnico, Sabas de Diego. La aventura empezó con dos kilos de larvas del escarabajo de la harina, el Tenebrio molitor. Ahora cuentan con inversores de la talla de Criteria, Banco de Santander y el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación).
"Mucho tiempo, trabajo, pasión y mucha cabeza", ha necesitado Adriana en este periplo. Había iniciado una carrera de chelista en EEUU, donde estudió música. Al volver a España se encontró una realidad profesional desfavorable. Cuando su socio le propuso la idea, ella tuvo claro que sería su manera de influir en el medioambiente. Ambos buscaban modelos más sostenibles en el sector de la alimentación.
Tebrio es una empresa B Corp, que apenas genera residuos. Forma parte del Pacto Mundial de la ONU para impulsar los ODS 2030. Adriana es embajadora del Pacto Verde por el Clima de la UE y preside la IPIFF (Plataforma Internacional de Insectos para Alimentación Animal y Humana).
Los insectos forman parte de la dieta habitual de más de 2.000 millones de personas. La FAO ha destacado el papel que pueden tener como fuentes de proteínas ante el aumento de la población. En 2050 seremos 10.000 millones de personas.
La UE ha aprobado la comercialización de cuatro insectos para alimento humano: el Tenebrio molitor es uno de ellos. Este insecto pasa por cuatro fases: huevo, larva, pupa y, finalmente, se metamorfosea en escarabajo. Aunque se han reportado casos de partenogénesis, su reproducción es sexual. Cosas fascinantes de la naturaleza.
Por ahora, Tebrio apuesta por los piensos para peces y mascotas, abonos y la industria cosmética. Pero también está investigando un producto que puede tener efectos beneficiosos en personas con determinadas enfermedades.
Adriana Casillas, CEO de Tebrio
¿Qué le dijeron cuando dejó la carrera de chelista y compró dos kilos de gusanos?
De todo. Por un lado, "¿cómo se te ocurre meterte a esto cuando tú realmente eres chelista?" o "¿qué pintas en este negocio?". Otros dudaban del modelo de negocio, hasta me han llegado a decir que no lo contara en mi pueblo porque me iban a quemar en la hoguera como si fuera una hereje (se ríe). Lo peor, el latiguillo de los del sector "ay, qué pena".
En EEUU se valoran esos cambios profesionales.
Esto es Europa. Hay mucho miedo al fracaso. Al principio, fue un poco complicado, pero teníamos una visión muy clara de que iba a encajar en el mercado. Hicimos un estudio de mercado llamando a las 127 piscifactorías que existían en España, comprobando si tenían los problemas que nosotros les presuponíamos, y así fue. Además, a las pocas semanas, en una conferencia, la FAO pedía iniciativas como la de introducir insectos para hacer la cadena alimentaria más sostenible.
¿Cómo se pasa de dos kilos de larvas de gusano a inaugurar la primera piedra de la que será la mayor planta de producción de insectos en Europa, 10 años después?
Con mucho trabajo y mucha convicción. Nuestra meta siempre fue a gran escala, porque sabíamos que, a pequeña escala, no tendría impacto en el mercado. Y nosotros queríamos impactar, mejorar esas cadenas de valor. Es la misión de la empresa.
Para ello teníamos que desarrollar una tecnología industrial. Ha sido duro. Hay mucha prueba y error con un tiempo limitado, porque el capital es finito. Creo que la palabra que mejor nos define es resiliencia.
¿Ha habido algún momento en que haya pensado dejarlo?
Más que "lo dejo" he pensado, "si lo hubiera sabido antes, no me habría metido", pero no podía decirlo, porque ya estaba tan embarrada (se ríe) que lo único que podía hacer era tirar para adelante.
Tebrio se ha abierto a nuevos accionistas como Criteria, Banco de Santander, CDTI…
La actual planta en la que hemos desarrollado toda la tecnología industrial y todos los productos era una planta piloto demostrativa de 4.500m2. Ya tenemos la tecnología, los modelos y los productos. Ahora necesitamos producir a lo grande comercialmente. Para ello hemos tenido esta negociación con inversores capitalistas.
La nueva planta va a ocupar 80.000 m2 y tener una capacidad anual de 100.000 toneladas de productos finales.
Exacto. Se construirá por fases. Recientemente, hemos puesto la primera piedra de la primera fase. Una vez terminada, empezará a producir en 9 meses. Y entonces arrancará la segunda fase. Va a ser la fábrica más grande de este sector en Europa y, probablemente, si los americanos no se adelantan, también del mundo.
Hemos abierto un mercado biotecnológico en una zona rural como es Salamanca. No damos servicios para una industria, sino que somos la industria que atrae servicios. Valoramos mucho esta dinamización de una comunidad como la de Castilla y León, que se va vaciando porque la industria generalmente está en otras comunidades.
Adriana Casillas durante la inauguración de la planta nueva
La nueva planta está en el polígono de Puerto Seco en Salamanca, que cuenta con aduana propia.
Es un puerto de mercancías. Esta vía de tren forma parte del corredor del Atlántico Norte que va desde Lisboa hasta Malmö en Suecia. Una de las paradas está dentro de nuestra instalación, lo que nos permite mover la mercancía en tren por toda Europa y utilizar el camión sólo para la última milla. Esto se alinea con la cultura de nuestra empresa: cuanta menor huella de carbono tengamos, muchísimo mejor.
¿Qué se puede obtener del gusano de la harina?
Se pueden obtener muchas cosas, pero nosotros, de momento, nos centramos en cuatro. Del estado larvario extraemos proteínas y grasas para alimentación animal, acuicultura y mascotas.
Del caparazón del adulto, que es un escarabajo, extraemos un polímero -la quitina- que convertimos en quitosano. Es el segundo más abundante de la tierra y tiene muchísimos usos farmacéuticos, bioplásticos, agrarios... Nosotros trabajamos con el mercado cosmético haciendo un producto homogéneo y ad hoc para el cliente.
Y luego, tenemos registrado un fertilizante que proviene de las deyecciones, tanto del escarabajo como de la larva. Sirve para regenerar suelos, fertilizar campos y bioestimular plantas.
¿Qué come el Tenebrio molitor?
Subproductos de la empresa agroalimentaria, mayoritariamente de cereales. Salamanca es un sitio muy propicio. Tenemos los suministros muy cerca, por lo que tenemos menor coste e impacto medioambiental.
¿Puede el Tenebrio consumir plástico?
Sí. Nuestros estudios lo confirman, pero no entra dentro de nuestro modelo de negocio. Si come plástico, no se puede destinar a alimentación animal.
Según investigadores del CSIC, las harinas de Tenebrio molitor aumentan las defensas de los peces de piscifactoría, lo que permite reducir el suministro de antibiótico.
Claro. A veces nos olvidamos del ecosistema natural. Los peces en libertad comen insectos. Hay unos beneficios como son la mejora del crecimiento, menor mortalidad, menor incidencia de enfermedades, incluso modifica el cerebro del pez la ingesta de pienso de Tenebrio molitor. Ahora, no todos los insectos son iguales.
¿Cómo puede influir en el cerebro del pez de piscifactoría la ingesta del Tenebrio molitor?
Por el tipo de estímulos que le crea. No es lo mismo comer todos los días una hamburguesa del búrguer que tomar un salmón buenísimo, o un vino riquísimo… Eso en realidad modifica el cerebro, también el humano.
Adriana Casillas, CEO de Tebrio, durante la inauguración de la nueva planta
¿Quiénes son sus clientes?
La demanda es global y el mercado es enorme. Tenemos clientes europeos, latinoamericanos, asiáticos y africanos. Nuestros objetivos a cinco años son consolidarnos en Europa y en Latinoamérica. Después, iremos viendo.
Tebrio es un ejemplo de éxito de empresa en el sector biotecnológico. Tiene tecnología propia, patentada en 150 países. ¿Cómo se guarda un secreto industrial?
La clave es patentar una pequeña parte del proceso. Lo que es secreto industrial no se patenta. Para salvaguardarlo tiene que haber unos protocolos de propiedad intelectual muy estrictos. En caso de fuga, hay que tener unas medidas legales establecidas con anterioridad que te permitan salvaguardar los intereses de la empresa.
"En nuestra estrategia no está incluida la alimentación humana"
La UE ha aprobado la comercialización de cuatro insectos como alimento humano: el Tenebrio molitor, la langosta migratoria, el grillo doméstico, y el escarabajo del estiércol. ¿Contempláis la posibilidad de introduciros en este sector?
Nunca digas nunca, pero, actualmente, en nuestra estrategia no está incluida la alimentación humana en esos formatos. Sí estamos estudiando funcionalidades específicas de partes de la proteína o grasa de nuestro insecto para mejorar la salud humana. Queremos hacer un producto que pueda ayudar ante ciertas enfermedades; no comiendo el insecto directamente, sino procesado.
Vuestra granja apenas genera residuos. ¿Cómo es posible?
El Tenebrio molitor es el único insecto que no emite dos gases de efecto invernadero, ni metano ni amoniaco. Las casi nulas emisiones de CO2 se deben a que las placas solares generan más de un 90% de la electricidad.
Creo que gastamos más agua en limpiar que en los insectos. Los recursos naturales para producir grandes cantidades de insectos son muy pequeños y además se alimentan de esos subproductos que tienen un bajísimo valor en la cadena alimentaria. La productividad es enorme.
¿Los trámites administrativos son muchos?
Son muy lentos y complicados. Hay buena voluntad por parte de la administración. El problema son los tiempos, sobre todo, a nivel nacional, pero también europeo. En ese aspecto Europa no puede competir con Estados Unidos.
Con tal volumen de trabajo, ¿cuántas horas estás operativa al día?
No lo sé. Este trabajo forma parte de mi vida. Al principio, hacía de todo: la parte legal, comercial, de negociación con los clientes. Incluso he llegado a pintar y limpiar las oficinas. Cada vez tenemos un equipo mayor y mejor formado, con trayectorias interesantes.
Ahora mi trabajo se centra más en seguir conformando el equipo y asegurar la estrategia general de la compañía. También estoy pendiente de las cosas que surgen en el sector para después traerlas a la empresa y crear planes de adaptación. Eso significa muchos viajes. Cuando llego a casa y me siento en un sofá, sigo dándole vueltas. Según va creciendo la empresa voy creciendo yo.