Descubre la mejor forma de sacar el máximo partido a lo que ya tienes.

Descubre la mejor forma de sacar el máximo partido a lo que ya tienes. Julia Ramírez

Moda

El método sudoku llega al armario: crea 25 looks a partir de 9 prendas con el mejor truco para vestir bien en otoño

Sal de la rutina de los outfits de oficina con una propuesta que sabe a moda y a esa posibilidad de hacer más con menos.

Más información: 'Comfy Look, Power Mood': la filosofía de Women'secret que convierte la comodidad en la mayor fuente de poder

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Septiembre abre la veda a todo lo nuevo y deja paso a ese poco reconocido arte de deshacer maletas y rehacer armarios, desvalijados de algunas de sus prendas más preciadas durante semanas.

A la par que se estrenan agendas, surge la clásica pregunta relacionada con la moda. Cuestiones en plural, incluso: desde el típico qué me pongo hasta el incisivo cuánto tiempo hace que no llevo esto.

La vuelta a la realidad de la ciudad a veces no es demasiado amable, por eso no hay nada mejor que hacer acopio de los mejores consejos para hacer la rutina —muchas veces emocionante— más llevadera. En cuestiones sartoriales, entra en juego el método sudoku.

Aunque su nombre suene a pasatiempo veraniego, esa prueba numérica que se popularizó en los 2000 en España y que tiene origen nipón funciona como buenísima aliada a la hora de escoger qué prendas y accesorios tener en mente para crear los looks idóneos de vuelta a la oficina.

Y tranquila, porque esta actividad es bastante más sencilla que esas cuadrículas en busca de cifras perdidas que hacían desesperar a más de una frente a la playa, la piscina o al fresco del aire acondicionado.

Aquí no están las 81 casillas del sudoku original; las mismas se quedan reducidas a 9. Esto, de forma lógica, afecta a sus filas y columnas, que se quedan en tres en ambos casos. De múltiplo a divisor.

El primer look a partir de la primera línea horizontal de la cuadrícula.

El primer look a partir de la primera línea horizontal de la cuadrícula. Julia Ramírez

La filosofía detrás del método es sencilla: una prenda o accesorio en cada casilla, ¡y que comience el juego! Pero, calma, primero hay que conocer las instrucciones que, por suerte, son también fáciles.

Lo primero que hay que saber es qué ítem va en cada una de las cuadrículas individuales. Desde Magas hemos eliminado de la ecuación las prendas de abrigo —que en esta época del año suelen ser cárdigan, gabardinas, americanas y chaquetas vaqueras— y, en su lugar, hemos jugado con los complementos, que se pueden combinar entre sí también, para sacarle aún más partido al método.

El truco está en ir combinando en cada fila o columna una prenda superior, otra inferior y un accesorio. Es decir, cada línea de la cuadrícula debe reunir esas tres categorías para que las posibilidades empiecen a multiplicarse.

En este caso, en la primera fila hay una camisa, unas bermudas vaqueras blancas y unas sandalias metalizadas. En la segunda, una falda fluida larga en tono ocre, un bolso y un polo de punto. En la tercera, unos mules satinados, un pañuelo —que se usará como top— y una falda de cuadros.

El segundo look a partir de la segunda fila.

El segundo look a partir de la segunda fila. Julia Ramírez

Todas las prendas y accesorios que componen esta propuesta son de Tendam. En concreto, de sus firmas Pedro del Hierro, Hoss Intropia y Slowlove.

¿Qué es lo mejor de todo? Que siguiendo esta configuración es posible conseguir 25 looks con una pauta simple y eficaz. A partir de 9 artículos se puede cubrir el vestuario de un mes. Suena a milagro de la moda.

Los siete primeros outfits se pueden conseguir siguiendo la pauta más lógica: combinando cada elemento de la fila entre sí.

Lo mismo sucede con las columnas. Así, las primeras posibilidades aparecen casi de manera automática, sin necesidad de complicar demasiado la ecuación. Y, por último, traza una diagonal desde la esquina superior izquierda hasta la esquina inferior derecha.

Cuando en la ecuación entre en juego el bolso, añade los zapatos y viceversa. De esta manera, los accesorios también empiezan a participar de ese intercambio de prendas y a generar nuevas combinaciones. Después de esto, hasta alcanzar esas 25 propuestas, has de ir jugando con la L. Porque sí, el sudoku va de números, pero también entra en juego el abecedario.

El tercer look a partir de la tercera fila.

El tercer look a partir de la tercera fila. Julia Ramírez

La idea es ir buscando la forma de la letra dentro de la propia cuadrícula. Si visualizas la composición, tendríamos una L con la camisa blanca, la falda ocre —que también combina con los mules y el pañuelo— y el bolso con el monograma de Pedro del Hierro.

Y así sucesivamente, desplazando la mirada por las distintas casillas y descubriendo nuevas relaciones entre piezas que, de primeras, quizá no parecían destinadas a encontrarse.

El método sudoku, al igual que otras propuestas que ayudan a tener un vestidor más lógico y sostenible, como la del armario cápsula, demuestra que vestirse bien no es sinónimo de tener más ropa, sino de lanzar una nueva mirada a lo que ya habita en nuestras perchas y cajones.

El pasatiempos para aprovechar al máximo tu armario. Crea combinaciones en horizontal, vertical, diagonal y en L.

El pasatiempos para aprovechar al máximo tu armario. Crea combinaciones en horizontal, vertical, diagonal y en L. Julia Ramírez

Nueve piezas, 25 combinaciones y algo de imaginación para multiplicar las oportunidades de esa camisa a la que ya no le hacías demasiado caso. Porque a veces no hace falta incorporar una nueva prenda al armario, sino encontrar la forma de devolverle el protagonismo a una que ya estaba ahí.

Es, además, una manera perfecta de integrar en tu rutina técnicas en tendencia como el layering o superposición, especialmente interesante ahora que llega el otoño.

El método sudoku llega al armario: crea 25 looks a partir de 9 prendas con el mejor truco para vestir bien en otoño

De este modo, el juego de capas abre posibilidades estéticas y no solo prácticas a la hora de abrigarse. Una camisa debajo de un polo, un pañuelo convertido en top o una americana sobre cualquiera de estas combinaciones pueden hacer que una misma pieza cambie por completo de registro.

La rutina no siempre tiene que ser sinónimo de, precisamente, eso. También puede ser una nueva ventana al mundo para recuperar el juego y la diversión al vestir, para volver a mirar el armario con curiosidad y salir de esa sensación de que siempre hace falta algo más.

Septiembre invita a empezar de cero en todos los ámbitos y este método otorga 25 nuevas posibilidades y toda una temporada para experimentar con la moda.

Estrenar septiembre no implica necesariamente estrenar ropa. A veces basta con cambiar la combinación, alterar el orden de las piezas y permitir que aquello que ya conocemos vuelva a sorprendernos. ¡Feliz armario nuevo!