Imágenes de los desfiles de Ralph Lauren, Michael Kors y Tory Burch.

Imágenes de los desfiles de Ralph Lauren, Michael Kors y Tory Burch. Launchmetrics Spotlight

Moda

La Semana de la Moda de Nueva York 2026 recupera el arte de los años 60, el estilo americano y los básicos

De Ralph Lauren a Monse, las firmas apuestan por la sastrería relajada, el color, la teatralidad y una celebración de la mujer neoyorquina libre.

Más información: Adolfo Domínguez explora la deconstrucción y el color en su dimensión más orgánica en la primera jornada de la MBFMW

Titina Penzini
Publicada

La temporada oficial de la Semana de la Moda de Nueva York da más que hablar que los sucesos. Entendemos por suceso el acaecido al CEO de la CFDA, que ha sido temporalmente suspendido por su trato a unos activistas de PETA que protestaban por el uso de la lana en el desfile de COS.

La New York Fashion Week ha sido mucho más que eso. Aunque la foto que quede es la “lucha” entre Steven Kolb y los animalistas. El resumen: 126 eventos y 63 desfiles, con regresos importantes, nuevas direcciones creativas y una fuerte presencia tanto de las grandes casas americanas como de diseñadores emergentes.

Estas son las propuestas más destacadas.

Ralph Lauren

La marca está celebrando 60 años y vuelve a sus códigos históricos, pero con una actitud mucho más libre y sensual. El propio Ralph Lauren definió la colección como una interpretación irreverente del romance”.

Esa es probablemente la mejor manera de entenderla: su clasicismo americano aparece desordenado, sensual, desgastado y menos perfecto. El tailoring se vuelve más relajado: trajes de pantalones muy voluminosos y de cintura baja, con chaquetas estrechas, chalecos y corbatas.

Hay una tensión deliberada entre una parte superior muy estructurada y una silueta inferior fluida.

Desfile de Ralph Lauren en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Ralph Lauren en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

Por otro lado, la artesanía y las texturas trabajadas se han visto en muchas colecciones y Ralph Lauren, van más allá de sus clásicos: hay bordados, pintura a mano, lentejuelas, flecos, terciopelo y lamé. Tanto que en algunos vestidos el acabado es de deliberada apariencia arrugada o imperfecta.

Atención: la corbata, uno de los primeros elementos importantes de su lenguaje estilístico, recupera su protagonismo.

Carolina Herrera

Esta colección de Wes Gordon para Carolina Herrera es especialmente importante porque coincide con el 45º aniversario de la casa. En lugar de hacer una pura retrospectiva, este ha tomado los códigos clásicos de la firma para tornarlos más jóvenes, alegres y contemporáneos.

Las flores exuberantes han sido las grandes protagonistas. Aparecen estampadas, tridimensionales, bordadas y aplicadas. No son flores delicadas y minimalistas; su escala es casi teatral, dando a la línea una enorme energía visual. También los lunares tienen muchísimo peso, pero dando a los clásicos de la casa un toque contemporáneo.

El espíritu New York Woman estuvo asimismo presente, con mucho glamour pero sin alejarse de la vida real. Gordon busca precisamente que las prendas puedan salir de la pasarela directas a caminar por la ciudad que nunca duerme.

Desfile de Carolina Herrera en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Carolina Herrera en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

Michael Kors

El jardín de esculturas del MoMA de Nueva York fue el escenario de esta colección Primavera-Verano 2027. No es de extrañar. Su eje central fue la relación entre creatividad, arquitectura y el sportswear americano sofisticado.

La marca se inspiró especialmente en artistas como Alexander Calder, Carmen Herrera y Ellsworth Kelly, con una influencia mod de los años 60 y el arte moderno como gran protagonista.

La línea está concebida casi como una exposición de arte portátil. Las formas geométricas y escultóricas recuerdan a Calder, Herrera y Kelly: líneas limpias, bloques de color y volúmenes cuidadosamente construidos.

Desfile de Michael Kors en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Michael Kors en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

El propio espacio del MoMA reforzó esta conexión. Kors abandona por un momento el glamour exuberante y propone una mujer más gráfica, intelectual y moderna.

Sigue siendo sexy, pero de una manera más contenida y arquitectónica. El regreso del espíritu mod de los años 60 se observa en minivestidos, conjuntos de chaqueta y minifalda, trajes de proporciones reducidas, vestidos rectos y estilizados... Una verdadera fusión entre el arte moderno y la moda americana.

La propuesta incorpora bordados artesanales y flores pintadas, que suavizan la estética geométrica y aportan una dimensión más femenina y decorativa.

Calvin Klein

La colección Calvin Klein Primavera-Verano 2027, presentada en Nueva York bajo la dirección creativa de Veronica Leoni, continúa la reconstrucción de la línea Collection.

El punto de partida es el minimalismo, pero esta vez llevado hacia algo más sensual, físico y urbano. El cuerpo es el punto de partida, y es que la ropa está pensada alrededor de la anatomía: siluetas ceñidas, tops tipo bra, vestidos columna, faldas estrechas y prendas que dejan partes al descubierto.

La sensualidad no viene del exceso sino de la proporción. La relación entre underwear y outerwear, fundamental para Calvin Klein, vuelve a estar presente.

Desfile de Calvin Klein en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Calvin Klein en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

Tory Burch

La colección Primavera-Verano 2027, presentada el 10 de septiembre en el Isamu Noguchi Sunken Garden de Nueva York, es una de sus propuestas más exuberantes en los últimos años.

La idea central es “opulent femininity meets American pragmatism”: feminidad opulenta combinada con funcionalidad americana. “More is more” es el concepto que mejor resume la propuesta.

Tory Burch abandona la contención y apuesta por una abundancia alegre de color, textura, estampado y accesorios. La línea habla de recuperar el placer de vestirse y de convertir cada día en una ocasión especial.

Desfile de Tory Burch en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Tory Burch en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

El clásico car coat americano también recibe una transformación espectacular: brocados, tonos intensos y sastrería particular. Burch mezcla brocados, bordados, cuentas, tejidos ligeros y superficies táctiles para dar lugar a piezas fabulosas y maximalistas.

Monse

Monse Primavera-Verano 2027, de Laura Kim y Fernando Garcia, es especialmente importante porque marca el regreso de Monse a la pasarela de Nueva York y, sobre todo, el comienzo de una nueva etapa en la que los diseñadores vuelcan toda su energía creativa en la firma después de una década trabajando simultáneamente para Oscar de la Renta.

Toda la colección nace de un tulipán púrpura y blanco de Amsterdam, pero no de uno perfecto: de uno cuyo color está “roto” por un virus. Esa imperfección —el llamado broken tulip— se convierte en la metáfora de la propuesta: belleza imperfecta, irregular y deconstruida.

Estas plantas aparecen como aplicaciones tridimensionales, bordados, estampados y flores de seda moldeadas, incluso sobre vestidos y prendas de punto. Algunas flores fueron pintadas a mano por Fernando García.

Desfile de Monse en la Semana de la Moda de Nueva York.

Desfile de Monse en la Semana de la Moda de Nueva York. Launchmetrics Spotlight

Los flecos aparecen en chaquetas, camisas y piezas de inspiración workwear. Dan movimiento a las siluetas y aportan una dimensión casi cinematográfica a la pasarela. Una magnífica serie de piezas que queremos llevar.

Hay pailletes, lentejuelas, plumas, encajes, organza y tejidos especialmente desarrollados para la colección. Las superficies tienen mucha importancia: algunas propuestas parecen casi obras textiles más que simples prendas de ready-to-wear.

Con todos estos ejemplos, queda claro que la Semana de la Moda de Nueva York Primavera-Verano 2027 fue una temporada de reencuentro con el ADN americano, pero con mucha más libertad, emoción y personalidad. No fue una NYFW dominada por una única tendencia, sino por una idea: volver a disfrutar de la moda y del acto de vestirse.