Un grupo de asistentes a la CFW.

Un grupo de asistentes a la CFW. Getty Images

Moda

Copenhagen Fashion Week dicta sentencia: del regreso del 'color block' al 'layering' y el minimalismo lúdico

La cita de la capital danesa se ha convertido en el nuevo place to be de las insiders de la industria. Ahora las tendencias toman forma allí.

Más información: Bolsos de croché, la tendencia artesanal más deseada del verano: así se combinan al estilo de la Semana de la Moda de Copenhague

Publicada

No hay duda de que si la moda ha tenido un centro neurálgico en estos pasados días ese, sin duda, ha sido Copenhague. Además, no era necesario estar en la capital danesa para probarlo. Bastaba con un gesto que se hace a diario más veces de las que gustaría reconocer: entrar en Instagram.

De repente, incluso el feed de inicio más aburrido se teñía de color, lo que sólo podía ser sinónimo de un evento: la Semana de la Moda, que arrancó el pasado 3 de agosto y clausuró esta edición, que mira a la próxima primavera-verano, el viernes 7.

En las calles de la ciudad, el estilo escandi más evolucionado —con esa fusión entre funcionalidad, minimalismo y personalidad— se ha estado mezclando con su versión 2.0.

Esta se trata de una propuesta liberada de la tiranía de la paleta cromática de los neutros y definida por mezclas inesperadas que, gracias a los milagros que obra el diseño y las labores de estilismo, encajan.

Leer las tendencias entre este crisol de posibilidades a veces se antoja complicado. No obstante, ayuda bucear en galerías de looks de street style y, por supuesto, curiosear las colecciones que firmas como OpéraSPORT, Gestuz, Baum und Pferdgarten, The Garment o, en este caso como casa invitada, Collina Strada han llevado a la pasarela.

Por otro lado, la presencia española es cada vez más frecuente en esta cita —la más codiciada del calendario por los expertos, Alta Costura al margen—. Entre las creadoras de contenido e influencers destacan nombres como el de Lucía de Luis, Karen González, Mariana Díez Moliner, Cris Mata, Gigi Vives, Julieta Padrós o la divertidísima María Cloé.

Las tendencias de la Copenhagen Fashion Week Cristina Sobrino

Fast track

Con pasaje directo, ¡y rápido!, llegarán a tu armario las tendencias que se han paseado ante las cámaras ávidas de moda en Copenhague. A pesar de que los looks están pensados para encontrar su hueco en los armarios de la próxima primavera-verano, las redes sociales hace tiempo que comenzaron a acelerar los plazos de estos procesos.

No obstante, si se quiere integrar todo lo nuevo, conviene tener una especie de guía que haga más llevadera la tarea. Porque sí, cuando los estilismos se llevan en el contexto correcto, todo funciona. En el día a día, la película es otra y nadie quiere que el género de la misma sea de terror.

A continuación, una recopilación de lo más interesante y cómo integrarlo en el armario sin miedo alguno.

Capa a capa

Hace unas temporadas que el layering volvió a nuestras vidas. Sin embargo, este juego de superposiciones ya no se mira enarcando la ceja, con pavor, sino que resulta más que deseable.

Ahora el objetivo no es ser Ashley Tisdale en una alfombra roja de los años 2000, sino el de parecer una chica salida de la Semana de la Moda de Copenhague.

¿Cómo no tener un traspié sobre esa fina línea que separa una referencia de otra? Tomando buena nota de lo que se especifica en este manual de estilo.

Superposiciones en esencia en la CFW.

Superposiciones en esencia en la CFW. Getty Images

Un punto clave es el de llevar vestidos sobre pantalones. Se trata de una combinación que parecía olvidada y que, sobre todo, nunca iba a volver. Una buena manera de recrearlo es con vestidos vaporosos o románticos con modelos rectos o anchos —los balloon han sido, sin duda, el corte estrella de esta cita—.

Por otro lado, un recurso perfecto para introducir esta tendencia de manera más sutil es el de las transparencias superpuestas. Estas aparecen en forma de encajes, blusas, croché y tejidos que se llevan sobre sujetadores que quedan a la vista, camisetas o prendas con un toque de color que aportan contraste y profundidad.

Una fórmula ganadora es la de combinar el toque más dulce y romántico —a veces al más puro estilo victoriano— con una prenda inesperada en ese contexto. En concreto, la ropa técnica. En este caso, las chaquetas y cortavientos han adquirido mucha relevancia. Por supuesto, las zapatillas deportivas son un must.

Por último, aquí entran en juego los volúmenes y proporciones: desde sobrecamisas amplias que hacen equipo con micro-shorts hasta su versión contrapuesta, el crop top con una falda XXL. Un estilismo que encuentra su equilibrio en los extremos.

No esperes a la próxima primavera para llevar la clásica sudadera técnica, lánzate este otoño. Imagen del desfile de Gestuz.

No esperes a la próxima primavera para llevar la clásica sudadera técnica, lánzate este otoño. Imagen del desfile de Gestuz. Getty Images

Azul, por favor

El color ha teñido en estos días la capital de Dinamarca. Además, lo ha hecho en diferentes versiones: desde el clásico vaquero hasta ese celeste que amenaza con desterrar del trono de los pasteles al amarillo mantequilla, el turquesa, el teal y, por supuesto, el Tiffany.

Look mocromático en diferentes tonos de azul firmado por OpéraSPORT.

Look mocromático en diferentes tonos de azul firmado por OpéraSPORT. Getty Images

Este último tono combinado con el rojo tomate o cereza se ha convertido en el mix and match favorito de muchas de las asistentes a los desfiles. Se trata de un dúo de complementarios que encaja a la perfección con el imaginario del escandi 2.0. Una propuesta que no sólo habla de la esencia de esta cita, sino también de otra tendencia: la del color block, una de las señas de identidad de esta CFW.

No obstante, este juego de los colores en bloque ha presentado una diferencia esencial respecto a referencias previas —cómo olvidar aquellas propuestas de Gucci que llevaron en 2011 personalidades como Jennifer Lopez, Sara Carbonero u Olivia Wilde—: los colores estridentes desaparecen de la ecuación, ahora los contrastes son sofisticados.

Retomando el protagonismo del aguamarina, que representa a la exclusiva casa de joyería, también ha estado muy presente en total looks y también como acento, destacando en accesorios como bolsos, bailarinas, pañuelos o prendas de punto.

Azul Tiffany y rojo, el nuevo dúo infalible de la paleta cromática.

Azul Tiffany y rojo, el nuevo dúo infalible de la paleta cromática. Getty Images

En este caso, el juego del color block se hace con el blanco, el marrón, el gris e incluso con el butter yellow ya mencionado.

Abran paso a una de las apuestas cromáticas más potentes de la temporada.

Rojo y azul en el desfile de STEM.

Rojo y azul en el desfile de STEM. Getty Images

Bandanas y macramé

Si en las últimas citas en Copenhague el accesorio que había marcado el pelo había sido el sombrero pillbox —afincando entre los complementos favoritos de los looks de invitada desde hace meses—, ahora son las bandanas y los gorros de croché, macramé y punto los que han sobresalido en el street style.

Aunque es cierto que no ha sido la ciudad danesa la que ha puesto estas propuestas en el mapa, sí que la fashion week ha servido para confirmar que, por el momento, estos detalles permanecerán algo más entre las insiders y, por ende, entre el resto de mortales. Es decir, parece que la definición de microtendencias para ellos se queda vacía.

La bandana, la perfecta sustituta del 'pillbox'.

La bandana, la perfecta sustituta del 'pillbox'. Getty Images

El pañuelo —además de seguir instalándose en la cadera y la cintura jugando con las superposiciones— corona también ahora la cabeza como lo hizo durante la infancia de las millennials en los 90 y a comienzos de los 2000. Las gemelas Olsen estarían orgullosas de un legado que va mucho más allá de lo que desde hace un tiempo se traen entre manos desde su posición como directoras creativas.

Igualmente, esta estética es herencia de los años 50 y 60.

Por otro lado, la artesanía también se presenta en este formato, ya que el accesorio aparece confeccionado en algodón, croché o encaje, reforzando la idea de lo hecho a mano, algo que cada vez más supone una especie de check a validar en moda, en especial en la pasarela nórdica.

Los gorros de macramé se llevan durante todo el año.

Los gorros de macramé se llevan durante todo el año. Getty Images

Asimismo, esos gorros de macramé que se pueden encontrar tanto en las tiendas de Zara como en tu pueblo —originado en las manos de tu abuela o tu tía—, demuestran que a pesar de que las bicicletas sean para el verano, estos son también para el otoño y el invierno.

Muchas de las creadoras de contenido e invitadas en general a la cita han llevado propuestas perfectamente válidas para temperaturas otoñales, combinando el complemento con trajes, por ejemplo.

Flecos

Para las amantes de la moda no debería ser una sorpresa que este elemento se haya colado también en los mejores estilismos de esta CFW, sobre todo cuando, por ejemplo, el mantón de Manila está tan presente en los últimos tiempos en las alfombras rojas.

Basta echar la vista atrás al mes de mayo para redescubrir a Cate Blanchett con un imponente diseño de inspiración española de Givenchy en la red carpet del Festival de Cannes.

No obstante, en la cita nórdica este guiño se ha colado en lugares más inesperados, como los bolsos. La influencer Karen González los ha lucido en el mismo look como bajo de su falda y en su clutch. Además, en formato cuero.

Este detalle aporta movimiento y textura a cualquier look, algo que contrasta con la rigidez del minimalismo escandinavo, que ya se presenta en evolución con este escandi 2.0. De nuevo, en relación a esta propuesta aparece el término de handcrafted.

Flecos con toque español en la propuesta de OpéraSPORT.

Flecos con toque español en la propuesta de OpéraSPORT. Getty Images

Un punto lúdico

Este concepto de la visión minimalista de la moda escandinava es quizás la forma más acertada de describirla en la actualidad. Como se menciona en el inicio, los dos extremos de la balanza que la definen están en evolución y representan la misma en sus respectivas vertientes.

Este paso no es sinónimo de despojar el término de solemnidad, es una nueva lectura. Por una parte, está ese apartado más colorista y arriesgado, pero si nos atenemos a las raíces, a los tonos neutros y líneas limpias, se aprecia el progreso de las mismas sin perder su ausencia.

Ejemplo de la evolución del escandi. Foto del desfile de Skall Studio.

Ejemplo de la evolución del escandi. Foto del desfile de Skall Studio. Getty Images

La corriente más pura vive su mejor momento aderezada con textura, movimiento, volúmenes y humor, incluso. Una nueva vida para permanecer.

La perfección que antes buscaba el minimalismo se abre ahora a la imperfección deliberada: color, textura, humor y contraste. En la funcionalidad también hay espacio para lo creativo. Lo mejor de los dos mundos.

Este mes de agosto, Copenhague ha confirmado lo que ya muchos sabíamos: el futuro no pasa por dejar de lado el pasado, sino por reinterpretarlo. No se puede olvidar lo que ya fue, de otro modo nunca seremos. Ni en la moda ni en la vida.