Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda del Gobierno de España

Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda del Gobierno de España E.E.

Interiorismo

Es oficial: las mujeres que compartan vivienda podrán acceder a ayudas de 733 euros al mes por Ingreso Mínimo Vital

Compartir vivienda no supone quedar automáticamente fuera del IMV; lo importante es poder demostrar cuál es su situación real.

Más información: María Cristina Buendía, notaria: "La viuda no tiene derecho a heredar los bienes, aunque exista testamento"

Publicada
Actualizada

Compartir cocina, baño y salón con otras personas no significa compartir también sus ingresos ante la Seguridad Social. Esta diferencia, que puede resultar decisiva para quienes alquilan únicamente una habitación, permite que una persona que vive en un piso compartido pueda solicitar el Ingreso Mínimo Vital de manera individual.

La Ley 19/2021 contempla situaciones en las que varias personas residen bajo el mismo techo sin constituir una única unidad de convivencia. Es decir, vivir con compañeros de piso sin relación familiar no impide por sí solo acceder a la prestación.

En 2026, la renta garantizada para un beneficiario individual asciende a 733,60 euros mensuales, equivalentes a 8.803,20 euros anuales. Pero esto no significa que todos los solicitantes vayan a cobrar exactamente esa cantidad.

El IMV funciona como complemento, ya que la Seguridad Social abona, con carácter general, la diferencia entre la renta garantizada que corresponda y los ingresos computables del beneficiario, siempre que se cumplan el resto de requisitos establecidos.

Una habitación es un domicilio

Uno de los aspectos más interesantes de la normativa aparece cuando una persona no alquila una vivienda completa, sino únicamente una habitación. El artículo 8 de la Ley del Ingreso Mínimo Vital permite considerar como domicilio una zona de uso exclusivo dentro de una vivienda cuando ese uso pueda acreditarse mediante un título jurídico.

Esto abre la puerta a que alguien que alquila una habitación pueda ser tratado de manera independiente a efectos del IMV, siempre que pueda acreditar correctamente su situación.

También resulta fundamental distinguir quiénes forman realmente una unidad de convivencia. La ley considera como tal, de manera general, a quienes residen en el mismo domicilio y están unidos por matrimonio, pareja de hecho o determinados vínculos familiares hasta segundo grado.

Por tanto, tres desconocidos que alquilan tres habitaciones en una misma casa no se convierten automáticamente en una única unidad de convivencia simplemente por compartir dirección.

La propia Ley 19/2021 establece que, cuando conviven en un domicilio personas entre las que no existen esos vínculos, podrán existir beneficiarios independientes del IMV si se encuentran en situación de riesgo de exclusión.

Empadronamiento obligatorio

El padrón municipal tiene un papel fundamental porque permite acreditar dónde reside una persona, pero sería incorrecto afirmar que estar empadronado garantiza por sí solo la concesión del Ingreso Mínimo Vital.

La Seguridad Social comprueba también la residencia legal y efectiva en España, los ingresos, el patrimonio y el resto de condiciones exigidas para acceder a la prestación.

En situaciones en las que varias personas sin parentesco aparecen empadronadas en la misma vivienda, puede ser necesario acreditar precisamente que no existe relación familiar entre ellas.

Además, para los convivientes sin vínculo de parentesco que solicitan el IMV al amparo de esta situación, la normativa exige acreditar el riesgo de exclusión social mediante un certificado de los servicios sociales competentes o de determinadas entidades del tercer sector autorizadas.

Un contrato que identifique claramente la habitación o zona de uso exclusivo puede resultar igualmente importante para demostrar que el solicitante dispone de su propio espacio dentro del domicilio.

Hasta 733,60 por inquilino

Para 2026, una persona adulta que constituye por sí misma la unidad beneficiaria tiene una renta garantizada de 733,60 euros al mes. Así, alguien sin ningún ingreso computable podría llegar a percibir esa cantidad si reúne todos los requisitos. Si, por ejemplo, ya recibe determinados ingresos, la prestación se calcula teniendo en cuenta esa situación y puede ser inferior.

El IMV tampoco está reservado exclusivamente a familias con hijos. La Ley 19/2021 permite que puedan beneficiarse personas solas que reúnan las condiciones de edad, residencia, vulnerabilidad económica y demás requisitos establecidos.

Los últimos datos oficiales del INSS reflejan que en julio de 2026 llegó a 879.225 hogares y 2.682.646 personas. La cuantía media abonada fue de 504,5 euros mensuales por hogar y había un 16,9% más de prestaciones activas que un año antes.

El padrón, el vínculo (o ausencia de vínculo) con las otras personas de la casa, el título que acredite el uso del espacio y la situación económica son elementos que la Administración puede comprobar antes de reconocer la prestación. Y los 733,60 euros no son una ayuda automática por alquilar una habitación, sino el nivel de renta garantizada establecido en 2026 para un beneficiario individual.