Victoria Sancho y Gabriel Yáñez comparten en redes su experiencia viviendo en la España vaciada.

Victoria Sancho y Gabriel Yáñez comparten en redes su experiencia viviendo en la España vaciada. Repoblando (@repoblando)

Interiorismo

Victoria y Gabriel se mudaron a un pueblo de 10 habitantes tras dejar Barcelona: "Aprendimos a disfrutar de lo sencillo"

La pareja comparte en redes cómo es vivir en la España vaciada y por qué no cambiaría la tranquilidad del pueblo por la ciudad.

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Durante décadas, miles de jóvenes abandonaron los pueblos para instalarse en las grandes ciudades, contribuyendo al despoblamiento del medio rural. Sin embargo, cada vez son más quienes deciden recorrer el camino contrario y apostar por una vida alejada del ritmo urbano.

Ese es el caso de Victoria Sancho y Gabriel Yáñez, dos primos que hace dos años dejaron Barcelona para instalarse en un pequeño pueblo de Soria de apenas 10 habitantes. Desde entonces, aseguran haber encontrado una forma de vida más tranquila y conectada con su entorno.

A través de su cuenta de Instagram, @Repoblando, muestran cómo es su día a día en el medio rural con el objetivo de demostrar que es posible emprender un nuevo proyecto de vida fuera de la ciudad e inspirar a otros jóvenes a dar el paso.

Ambos reconocen que esta decisión les ha cambiado por completo. "Aprendimos a disfrutar de las cosas sencillas", explican, convencidos de que ese ha sido el mayor aprendizaje desde que comenzaron esta nueva etapa.

Una nueva vida

Victoria y Gabriel aseguran que el cambio ha transformado incluso los gestos más cotidianos. Ahora saludan a los vecinos cada mañana, conversan con ellos sin prisas y disfrutan de largos paseos por el campo mientras contemplan el atardecer.

El contacto con la naturaleza también forma parte de su rutina diaria. Gabriel suele compartir en sus vídeos los productos que cultivan o reciben de sus vecinos. "Comer huevos, miel y verduras del huerto de los vecinos o de nuestro propio huerto", destaca.

Victoria pone en valor los paisajes y la calma que les rodea, mientras que Gabriel resume su nueva forma de vida con una frase que repite con frecuencia: "Ese silencio es uno de nuestros mayores lujos". Ambos coinciden en que esa tranquilidad era impensable cuando vivían en Barcelona.

Su llegada a este pequeño municipio soriano tampoco fue casualidad. Sus abuelas nacieron allí, aunque se trasladaron a Barcelona cuando tenían alrededor de 20 años. Gracias a ello, Victoria y Gabriel pasaron muchas de sus vacaciones en el pueblo durante la infancia, creando un vínculo que terminó siendo decisivo.

Reconocen que convencer a su familia no fue fácil. Aun así, confiaron en su proyecto y hoy utilizan las redes sociales para desmontar algunos prejuicios sobre la España vaciada.

"Mucha gente piensa que nos aburrimos en un pueblo y no es verdad", explican. Su objetivo, añaden, va mucho más allá de su localidad: "No es solo repoblar nuestro pueblo, sino el resto".

Lejos de idealizar el mundo rural, muestran tanto las ventajas como la realidad del día a día, con la intención de que otras personas puedan valorar esta opción con una visión más cercana.

El auge del mundo rural

La vida en el medio rural se ha convertido en una alternativa cada vez más atractiva para muchos jóvenes, especialmente ante el encarecimiento del precio de la vivienda en las grandes ciudades.

Según una encuesta de Fotocasa Research, el 71% de los demandantes de vivienda de entre 18 y 24 años tiene intención o le gustaría mudarse a una zona rural. Se trata de un porcentaje superior al de la media de la población y que, además, ha aumentado respecto al año anterior.

El interés es especialmente elevado entre quienes pueden teletrabajar, ya que esta modalidad les permite acceder a viviendas más económicas sin renunciar a su empleo.

El incremento de este fenómeno responde a varios factores. El primero es el elevado precio de compra y alquiler en las grandes ciudades, que dificulta el acceso a una vivienda para muchos jóvenes.

A ello se suma la consolidación del teletrabajo, una fórmula que ganó fuerza durante la pandemia y que permite fijar la residencia lejos de los grandes núcleos urbanos sin perder oportunidades laborales.

También pesa la búsqueda de una mayor calidad de vida. La tranquilidad, el contacto con la naturaleza y un ritmo menos acelerado son algunos de los aspectos más valorados por quienes contemplan dejar la ciudad.

Aunque durante años la tendencia fue el éxodo hacia las grandes urbes, el interés por la España vaciada no deja de crecer. Casos como el de Victoria y Gabriel reflejan un cambio de mentalidad que cada vez gana más adeptos.

Eso sí, este interés disminuye con la edad. Los estudios muestran que la predisposición a mudarse al entorno rural es mayor entre los jóvenes, mientras que, a partir de los 35 o 45 años, son menos las personas que se plantean abandonar la ciudad para empezar una nueva vida en un pueblo.