Día de invierno frente a la chimenea.

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Interiorismo

Ni aerotermia ni calefacción tradicional: el método con el que muchos hogares ahorran hasta 500 euros por invierno

Descubre cómo los radiadores de "calor azul" están revolucionando el ahorro en calefacción sin necesidad de aerotermia ni sistemas complejos.

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Ahorrar en calefacción este invierno es una prioridad creciente para millones de hogares, especialmente con los precios de la energía al alza.

Muchos consumidores buscan alternativas eficaces a la aerotermia o la calefacción central, y algunas opciones más económicas están ganando popularidad gracias a su eficiencia y bajo coste.

Una de estas soluciones cada vez más mencionadas son los radiadores de "calor azul", que prometen calentar de forma eficiente y económica durante el invierno.

Estos aparatos están diseñados para optimizar recursos energéticos y reducir el coste de mantener el hogar a una temperatura confortable.

Antes de decidir qué método de calefacción es el mejor para ti, es importante comprender cómo funcionan estas alternativas y en qué casos pueden suponer un ahorro real en comparación con sistemas tradicionales.

La combinación entre eficiencia energética e instalación sencilla hace de estas soluciones una opción interesante

El llamado "calor azul" se refiere a un tipo de calefacción por fluido térmico que destaca por su eficiencia energética y consumo moderado.

Los radiadores que emplean este sistema liberan calor de forma ascendente, ayudando a mantener la temperatura durante más tiempo sin consumir tanto como sistemas convencionales.

Este sistema no genera residuos y funciona con energía eléctrica limpia, lo que lo convierte en una alternativa interesante para quienes quieren evitar combustibles fósiles sin recurrir a equipos muy complejos.

Los radiadores de calor azul son relativamente fáciles de instalar y se pueden colocar en distintas estancias de la casa.

Una ventaja clave de este método es que, una vez alcanzada la temperatura deseada, el termostato puede parar la resistencia interna y el radiador sigue emitiendo calor sin gastar más energía.

Esto contribuye directamente a reducir la factura energética de calefacción en comparación con sistemas que funcionan de forma continua.

Aunque sistemas tradicionales como calderas de gas o aerotermia son muy extendidos, su coste de instalación y operación es elevado.

Por ejemplo, la aerotermia, aunque eficiente, requiere una inversión inicial alta y puede tardar años en amortizar dependiendo del consumo energético.

Radiadores.

Radiadores.

Además, según entidades como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), incluso las mejores tecnologías necesitan complementarse con otros hábitos de uso para conseguir ahorro real, como apagar aparatos cuando no se usan o mejorar el aislamiento del hogar.

Otras alternativas de bajo coste también existen, como radiadores eléctricos portátiles, calefactores infrarrojos o soluciones muy básicas como aislamiento adicional en ventanas y puertas, las cuales ayudan a retener el calor y disminuir la necesidad de encender continuamente sistemas más potentes.

Una de las ventajas más destacadas de los radiadores de calor azul es que no requieren instalación compleja ni obra en la vivienda. A diferencia de la aerotermia, que necesita unidades exteriores y trabajo de instalación, estos radiadores solo requieren conexión eléctrica.

Además, su coste inicial es mucho menor que el de sistemas centralizados o bombas de calor. Esto permite que muchos hogares consigan ahorros significativos en la factura de la calefacción, incluso se estima que pueden rondar los 400-500 euros menos por temporada en función del uso.