Invierno tras la ventana.

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Interiorismo

Ni burletes ni persianas: el truco más eficaz de los países nórdicos para evitar que el frío entre por las ventanas

Descubre cómo aislar mejor tus ventanas para mantener el calor interior, reducir el consumo de calefacción y ahorrar energía este invierno.

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En invierno, las pérdidas de calor por las ventanas pueden suponer una parte significativa del gasto energético de una vivienda, llegando a reducir la eficiencia de tu calefacción si no están bien aisladas.

Según expertos en eficiencia, mejorar el aislamiento de las ventanas es clave para mantener la temperatura interior sin subir la factura de la luz o el gas.

Los métodos tradicionales, como el uso de burletes o persianas, ayudan a minimizar corrientes de aire, pero para climas fríos son insuficientes si la ventana carece de un aislamiento térmico adecuado.

En países nórdicos, habitualmente muy exigentes con el confort térmico, se emplean soluciones más eficaces que han demostrado reducir de forma duradera la pérdida de calor.

A diferencia de soluciones temporales, la clave está en la estructura misma del acristalamiento de la ventana, aprovechando tecnologías desarrolladas en regiones con inviernos extremadamente fríos para mantener el calor dentro de casa sin depender únicamente de la calefacción.

Sin embargo, más allá de las ventanas cabe destacar que tu cocina tiene un componente que puede servirnos para retener el calor, considerando que se trata de un truco viral y que puede convertirse en una solución temporal a la que tenemos que prestar atención exhaustivamente.

Se trata de poner papel film en los rieles, lo que evita la entrada de aire frío. Es un método para sellar elementos que pueden volverse problemáticos.

Con el apoyo de estos componentes, seremos capaces de obtener un extra de buenas sensaciones en forma de aislante económico, aunque no será una solución a largo plazo.

En cualquier caso, está claro que en los países nórdicos, el aislamiento térmico de las ventanas no es un extra, sino una norma básica.

Las ventanas con doble o triple acristalamiento consisten en dos o más láminas de vidrio separadas por una cámara de aire o gas inerte, que actúa como barrera al frío.

Esta configuración reduce considerablemente la transferencia de calor entre el interior y el exterior, y ayuda a mantener una temperatura estable dentro de la vivienda sin pérdidas innecesarias.

En este sentido, estudios recientes indican que el uso de ventanas de alto rendimiento puede reducir la demanda energética de calefacción en porcentajes significativos.

Además del beneficio térmico, las ventanas de alta eficiencia mejoran el confort acústico y contribuyen a una sensación general de bienestar en el hogar, un factor clave en climas fríos como los nórdicos.

Los burletes y persianas son útiles para bloquear corrientes de aire en ventanas antiguas o con marcos imperfectos, pero su efecto es limitado, ya que es donde se produce la mayor parte de las pérdidas de calor.

Los especialistas en aislamiento energético destacan que el vidrio y la cámara entre cristales son los principales responsables del aislamiento: mientras más eficiente sea el acristalamiento, menos calor se escapará.

De hecho, en climas de gran exigencia térmica como el escandinavo, incluso se emplean sistemas de vacío o gases especiales entre los cristales para elevar aún más la resistencia térmica de las ventanas.