Una aldea abandonada con casas de piedra.

Una aldea abandonada con casas de piedra. E.E.

Estilo de vida

Regalan una aldea con 12 casas, una finca de 15.000 m² y antiguos puentes y fuentes para crear un negocio rural

El núcleo gallego conserva viviendas de piedra, puentes y fuentes, pero su adjudicación exige presentar un proyecto de rehabilitación.

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Comprar una aldea abandonada se ha convertido en una alternativa para quienes desean emprender en el medio rural. Sin embargo, esta oportunidad localizada en Galicia presenta una particularidad: su precio es de 0 euros.

El conjunto está formado por 12 casas para rehabilitar y una finca de 15.000 metros cuadrados. El objetivo es encontrar a una persona o empresa interesada en recuperar el núcleo y desarrollar una nueva actividad turística y de ocio.

La propuesta aparece anunciada en el portal inmobiliario Aldeas Abandonadas. Aunque la aldea se ofrece gratuitamente, la persona adjudicataria deberá presentar un proyecto de rehabilitación y asumir los correspondientes honorarios profesionales de gestión.

Una aldea de 12 casas

La propiedad se encuentra en la comarca de O Ribeiro, en el límite noroccidental de la provincia de Ourense. Tras varias décadas deshabitada, las autoridades buscan una iniciativa capaz de devolver la actividad al lugar.

El conjunto incluye 12 edificaciones que necesitan una reforma integral. Cuatro de ellas cuentan con planta baja y un piso, mientras que la propiedad se completa con los 15.000 metros cuadrados de terreno.

Además de su potencial inmobiliario, la aldea posee un importante valor histórico y etnográfico. En el pasado fue un lugar de paso frecuentado por viajeros debido a su ubicación junto al antiguo Camino Real a Castilla.

Esta vía de comunicación contribuyó durante años a mantener la actividad del núcleo. La situación cambió a partir de la construcción del embalse de Frieira durante la década de 1950.

El aumento del nivel del agua afectó al entorno y favoreció su progresivo abandono. Con el paso del tiempo, las propiedades terminaron en manos de Unión Fenosa, compañía integrada actualmente en el Grupo Naturgy.

Vestigios del pasado

Aunque los inmuebles presentan un notable estado de deterioro, el lugar todavía conserva elementos de su antigua identidad. Entre ellos aparecen restos de viviendas de piedra, fuentes y pequeños puentes.

En la actualidad, la aldea pertenece al Concello, que lleva años tratando de encontrar una persona o empresa que afronte su recuperación. La actuación deberá respetar la arquitectura tradicional y el carácter histórico del conjunto

La aldea se encuentra en estado de abandono

La aldea se encuentra en estado de abandono E.E.

El proyecto podrá orientarse hacia la creación de un pueblo ambiental o de una explotación vinculada al turismo y al ocio. Para optar a la cesión es necesario presentar una propuesta concreta de rehabilitación.

También se valorarán especialmente las iniciativas capaces de generar puestos de trabajo y actividad económica en el entorno. Estos proyectos tendrán una puntuación mayor dentro del proceso de adjudicación.

Por tanto, recibir la aldea no significa que la operación carezca de costes. A los honorarios de gestión habrá que sumar la importante inversión necesaria para restaurar las casas y acondicionar los terrenos.

Aldeas deshabitadas

Esta oferta refleja las consecuencias de la despoblación que afecta desde hace décadas a numerosas zonas rurales. Galicia es una de las comunidades españolas con una mayor cantidad de pequeños núcleos sin habitantes.

Según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) recogidos en el anuncio, la comunidad cuenta con más de 1.960 aldeas completamente deshabitadas. Municipios como As Pontes, As Somozas u Ortigueira concentran parte de estos asentamientos.

La subida del precio de la vivienda en las ciudades ha despertado el interés por esta clase de propiedades. Algunas personas ven en ellas la posibilidad de disfrutar de más espacio o desarrollar un negocio relacionado con el turismo rural.

El teletrabajo también ha favorecido la búsqueda de alternativas alejadas de los grandes núcleos urbanos. Jóvenes, familias e incluso grupos de amigos se interesan por comprar varias casas o aldeas completas.

Sin embargo, vivir o emprender en uno de estos lugares requiere una planificación detallada. El bajo precio de adquisición puede quedar en segundo plano ante el coste real de recuperar los inmuebles.

Una inversión elevada

Muchas de estas construcciones llevan décadas abandonadas y necesitan intervenciones estructurales. Antes de comprarlas o asumir su gestión, conviene comprobar su estado y calcular con precisión la inversión necesaria.

También pueden surgir dificultades relacionadas con la titularidad de las propiedades, la delimitación de las fincas o su inscripción registral. Regularizar inmuebles abandonados durante años puede implicar trámites largos y complejos.

A ello se suma que algunas aldeas carecen de agua potable, electricidad, saneamiento o una conexión estable a internet. La instalación de estos servicios puede incrementar considerablemente el presupuesto inicial.

Por este motivo, la compra o cesión suele representar únicamente una pequeña parte del desembolso. La rehabilitación, las infraestructuras y las licencias son las que determinan si el proyecto resulta realmente viable.

La aldea de O Ribeiro ofrece así una oportunidad poco habitual, pero también exige un compromiso económico considerable. Su futuro dependerá de encontrar un proyecto capaz de conservar su identidad y convertir el abandono en una nueva fuente de actividad.