Elma Saiz, ministra de Seguridad Social y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.

Elma Saiz, ministra de Seguridad Social y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.

Estilo de vida

Es oficial: la Seguridad Social confirma que la edad de jubilación se retrasa a los 67 años a partir de 2027

Millones de trabajadores españoles asumen que jubilarse a los 65 años será cada vez menos habitual, impulsado por la situación demográfica y económica del país.

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La jubilación a los 65 años ya tiene fecha de caducidad en España. A partir de 2027, la edad ordinaria para retirarse será de 67 años para quienes no hayan cotizado lo suficiente, culminando así el calendario de reformas aprobado hace más de una década por el sistema público de pensiones.

La medida, impulsada progresivamente por el Gobierno desde la reforma de 2011, supondrá un cambio importante para millones de trabajadores. Solo podrán seguir jubilándose a los 65 años quienes acrediten al menos 38 años y seis meses cotizados a la Seguridad Social. El resto tendrá que esperar hasta los 67 años para cobrar el 100% de la pensión.

El aumento de la edad de jubilación no llega de golpe. Desde 2013, España aplica una subida gradual que cada año retrasa unos meses la retirada laboral. En 2025, por ejemplo, la edad ordinaria ya se sitúa en 66 años y ocho meses para quienes no alcanzan los años mínimos de cotización exigidos.

El objetivo de esta reforma es garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la jubilación masiva de la generación del "baby boom".

Según datos del Gobierno y de la Seguridad Social, cada vez hay más pensionistas y menos trabajadores activos sosteniendo el sistema mediante sus cotizaciones.

Menos cotizantes

El problema de fondo es demográfico. España es uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo y, al mismo tiempo, registra una baja natalidad desde hace décadas. Esto provoca que el número de personas jubiladas crezca a mayor velocidad que el de trabajadores en activo.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha advertido en varias ocasiones de la presión que sufrirá el sistema en los próximos años. El gasto en pensiones marca récords prácticamente cada mes y ya supera ampliamente los 13.000 millones de euros mensuales.

El ministro José Luis Escrivá defendió durante la pasada legislatura que el retraso progresivo de la jubilación busca adaptar el sistema "a la realidad demográfica y laboral del país".

Además, el Gobierno ha incentivado que los trabajadores retrasen voluntariamente su retiro más allá de la edad legal. Quienes prolongan su vida laboral pueden recibir un aumento porcentual en su pensión o incluso un pago único adicional con la intención de intentar que la gente permanezca más tiempo trabajando.

Los expertos consideran que este debate no ha terminado. Organismos internacionales como la Comisión Europea o la OCDE llevan años alertando de que muchos países tendrán que seguir ajustando sus sistemas de pensiones por el envejecimiento poblacional.

En España, algunos economistas creen que la edad efectiva de jubilación seguirá aumentando en el futuro, especialmente si continúa creciendo la esperanza de vida. Actualmente, muchas personas ya se retiran por encima de los 66 años, especialmente autónomos y profesionales con carreras largas.

Ahorro privado

Ante este escenario, cada vez más trabajadores se plantean complementar la pensión pública con ahorro privado o inversiones a largo plazo. La incertidumbre sobre cómo evolucionará el sistema en las próximas décadas ha impulsado el interés por los planes de pensiones, fondos indexados o productos de ahorro destinados a la jubilación.

Los especialistas en educación financiera insisten en la necesidad de empezar cuanto antes. Cuanto más tiempo se mantenga una estrategia de ahorro o inversión, mayor puede ser el efecto del interés compuesto.

El Banco de España también ha advertido en distintos informes sobre la importancia de planificar financieramente la jubilación, especialmente entre los trabajadores jóvenes. Muchos expertos recuerdan que la pensión pública seguirá siendo el principal soporte económico de millones de personas, pero recomiendan no depender exclusivamente de ella.

En paralelo, el Ejecutivo ha tratado de impulsar los planes de empleo colectivos dentro de las empresas, con el objetivo de complementar las pensiones públicas. Sin embargo, su implantación todavía es limitada en comparación con otros países europeos.

Qué ocurrirá a partir de 2027

Desde enero de 2027, la norma quedará fijada definitivamente: 67 años para la jubilación ordinaria y 65 años solo para quienes acrediten largas carreras de cotización.

Eso no significa que desaparezcan otras modalidades. Seguirán existiendo fórmulas como la jubilación anticipada, aunque con coeficientes reductores que disminuyen la cuantía de la pensión, o la jubilación demorada con incentivos económicos.

@miguelvnegocios La Seguridad Social establece que a partir de 2027 la edad de jubilación será la de 67 años salvo que tengas 38 años y 6 meses cotizados La edad de jubilación se situará en los 67 años, aunque con la posibilidad de jubilarse a los 65 años si se cuenta como mínimo con 38 años y tres meses cotizados. #actualidad #inversiones #negocios ♬ sonido original - Miguel Varela

También continuarán aplicándose excepciones para profesiones especialmente duras o peligrosas, como determinados trabajos vinculados a la minería, el mar o algunos cuerpos de seguridad.

El debate sobre las pensiones seguirá muy presente durante los próximos años. La combinación de envejecimiento, baja natalidad y presión sobre las cuentas públicas obliga a los gobiernos a buscar fórmulas para sostener uno de los pilares fundamentales del Estado del bienestar.