Espárragos a la plancha.
Los expertos coinciden: los espárragos no se hacen con aceite de oliva; se saltean 6 minutos con mantequilla y ajo
Ricos en fibra, ligeros y muy versátiles, este vegetal esconde una forma de preparación que mejora su sabor y textura sin complicaciones.
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Los espárragos son unos vegetales excelentes para la salud, destacando por ser muy bajos en calorías, ricos en fibra y con un alto poder diurético, entre otros beneficios, pero más allá de sus cualidades nutritivas, es necesario destacar su versatilidad en la cocina.
A menudo no se les da todo el valor culinario que se debería, y en gran parte tiene que ver porque no se preparan de la mejor forma posible. Sin embargo, los expertos dan la clave y tienen claro que no se deben hacer en aceite de oliva, sino que se saltean 6 minutos con mantequilla y ajo.
Ingredientes de los espárragos salteados con mantequilla y ajo
- Espárragos verdes
- 3 dientes de ajo
- Mantequilla
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Paso 1
Limpiar los espárragos retirando la parte fibrosa (doblar hasta que rompan de forma natural y desechar la base).
Paso 2
Primer salteado: en una sartén con un chorrito de aceite de oliva caliente, cocinar los espárragos a fuego medio durante 3 minutos.
Paso 3
Dar la vuelta a los espárragos y añadir la mantequilla, los ajos picados, sal y pimienta al gusto.
Paso 4
Cocción final: dejar que la mantequilla se derrita y cocinar otros 3 minutos (1-2 minutos más si son gruesos).
Paso 5
Toque final: al servir, verter por encima la mantequilla y el ajo que quedan en la sartén para potenciar el sabor.
Los espárragos son fuente de antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres, que son dañinos para el organismo, ya que alteran el ADN de los genes, proteínas y grasas. En conserva tienen un alto contenido en sodio y son aconsejables para personas que tienen problemas de hipertensión.
Ayuda a perder peso
Gracias a su bajo contenido calórico, los espárragos son un alimento ideal en dietas hipocalóricas y en dietas de mantenimiento de peso. Además, su elevado contenido en fibra aporta saciedad, de modo que ayuda a la hora de adelgazar.
Prevención de enfermedades
Como sucede con otras muchas verduras y hortalizas, los espárragos son una gran fuente de antioxidantes, los cuales ayudan a combatir los radicales libres que producen en el organismo por diferentes motivos, dañinos para el organismo y que provocan alteraciones en genes, proteínas y grasas.
Los bajos niveles de antioxidantes son precursores de distintas enfermedades como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, incorporar espárragos a la dieta permite disfrutar de un alimento que tiene mucho que aportar a la salud, previniendo distintas enfermedades.
Es un alimento diurético
El espárrago es muy rico en potasio y pobre en sodio, excepto aquellos que se venden en conserva, lo que hace que nos encontremos ante un alimento que favorece la eliminación de líquidos en el organismo.
Por este motivo es beneficioso en el caso de sufrir hipertensión, retención de líquidos o cálculos renales, siendo un ingrediente especialmente aconsejable para que sea parte de la dieta de quienes pueden sufrir estos problemas.
Ayuda a prevenir el estreñimiento
Los alimentos ricos en fibra favorecen el tránsito intestinal y la prevención frente a distintas enfermedades relacionadas, como diverticulitis, hernia de hiato, hemorroides e incluso algún tipo de cáncer de intestino grueso. Por lo tanto, es un aliado importante para proteger la salud.
Un alimento recomendado para embarazadas
Los espárragos también son ricos en ácido fólico, lo que los convierte en un alimento muy adecuado para mujeres embarazadas, ya que este es necesario para prevenir problemas en la formación del feto, entre ellos la espina bífida.
¿Quiénes no deben comer espárragos?
Los espárragos no son recomendados, o al menos se deben limitar en el caso de personas con ácido úrico alto (hiperuricemia), gota, insuficiencia renal crónica o cálculos renales, por su contenido de purinas y oxalatos.
Asimismo, los expertos también sugieren limitar su consumo en personas que padecen de síndrome de intestino irritable por su alto contenido en fibra y compuestos fermentables (fructanos), que pueden causar hinchazón y gases.
Tampoco hay que olvidar que hay personas que son alérgicas a las plantas de la familia de las liliáceas, como la cebolla o el ajo, y que en el caso de consumirlas podrían presentar reacciones.
No obstante, por norma general, la mayoría de las personas pueden disfrutar de los espárragos sin ningún tipo de problema, al mismo tiempo que se pueden beneficiar de todas las propiedades positivas que estos vegetales aportan a nuestra salud.