Irene, cocinera y su receta de almejas en salsa más ricas.

Irene, cocinera y su receta de almejas en salsa más ricas. Automontaje

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Irene, cocinera: "Las almejas más ricas no llevan solo ajo, añade maicena, pimentón y 1 vaso de vino blanco"

Es uno de los platos estrella para cualquier reunión especial, pero prestando atención a estos pasos, alcanzarás el éxito absoluto.

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Las almejas en salsa son uno de esos entrantes que rara vez fallan cuando hay invitados en casa o queremos celebrar alguna ocasión especial. Tienen presencia, se preparan en poco tiempo y son capaces de convertir cualquier comida en algo un poco más especial.

Sin embargo, detrás de un plato aparentemente sencillo hay varios detalles que marcan la diferencia entre unas almejas correctas y unas realmente deliciosas.

Es lo que quiere enseñarnos Irene, la cocinera y creadora de contenido culinario que pone el foco de atención precisamente en la salsa.

Su propuesta rompe con la idea de que basta con ajo y un poco de aceite para conseguir un resultado redondo. Según explica, el secreto está en sumar 1 cucharada de maicena, otra de pimentón y 1 vaso de vino a la base del guiso.

Con ese gesto, la receta gana cuerpo, aroma y una profundidad de sabor que eleva uno de los grandes clásicos del recetario gallego. No se trata de complicar la elaboración, sino de afinarla con ingredientes corrientes y bien medidos.

Una salsa más rica

La gracia de este plato está en que la salsa no debe imponerse al marisco, pero sí acompañarlo con intensidad. Para conseguirlo, la cebolla pochada, el ajo y la guindilla forman un primer fondo lleno de matices y muy fácil de preparar.

Después entra en juego la maicena, que ayuda a ligar el conjunto y a dar a la salsa una textura más sedosa. El pimentón dulce añade color y un sabor reconocible, mientras que el vino aporta aroma inconfundible al resultado final.

También intervienen la salsa de tomate y el laurel, dos ingredientes humildes pero que redondean el conjunto sin restar protagonismo a las almejas.

Ese equilibrio es, precisamente, lo que convierte esta receta en una apuesta segura. Tiene el atractivo de la cocina tradicional, pero con un pequeño giro que la hace todavía más apetitosa y más completa en boca.

Paso imprescindible

Antes de comenzar con la preparación, conviene prestar atención a la limpieza de las almejas, Estas deben quedar completamente libres de arena para que el plato resulte agradable y la salsa no arruine su textura con restos incómodos.

Por eso es importante dejarlas en agua con sal durante al menos una hora y repetir después el remojo con agua limpia varias veces. Es un proceso simple, aunque requiere algo de paciencia, y compensa desde el primer bocado.

Almejas en salsa a la gallega

En recetas como esta, donde la salsa recoge todos los jugos del marisco, cualquier impureza se nota. Una buena limpieza no es un paso accesorio, sino una parte esencial del éxito del plato.

Las almejas en salsa más ricas

Esta preparación no necesita agua ni caldo extra. Una vez que las almejas entran en la cazuela, se cocinan con el vapor que generan ellas mismas al abrirse, enriqueciendo la salsa de manera natural.

Ese detalle permite concentrar mucho más el sabor y evita que el conjunto quede aguado. Basta con tapar la olla durante unos minutos, esperar a que se abran y destapar al final para que terminen de hacerlo las más rezagadas.

Ingredientes

Almejas en salsa

  • 1 kilo de almejas
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cayenas o 1 guindilla
  • 1 cucharadita de maicena (si no tienes, sustituye este ingrediente por harina)
  • 1 cucharada de salsa de tomate
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 1 vaso de vino oloroso
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto

Paso 1

Pon las almejas en un recipiente grande y cúbrelas con agua. Añade un puñado de sal y déjalas reposar durante al menos una hora para que liberen la posible arenilla. Cuando pase este tiempo, cambia el agua por agua limpia sin sal y déjalas reposar 30 minutos más. Repite este último paso de 2 a 3 veces para asegurarte de que queden completamente limpias.

Paso 2

Pela y corta los ajos y la cebolla en dados pequeños. En una sartén, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen y añade los ajos junto a la cayena.

Paso 3

Espera unos minutos (2-3) e incorpora la cebolla troceada y saltéala durante aproximadamente 5 minutos.

Paso 4

Cuando la cebolla comience a estar transparente, haz un hueco en el centro y añade la maicena. Mezcla bien y deja que se tueste durante 2 o 3 minutos.

Paso 5

Incorpora el pimentón dulce y remueve para integrarlo.

Paso 6

Rápidamente, para evitar que el pimentón se queme o pegue, añade la salsa de tomate y deja calentar unos minutos.

Paso 7

Agrega las hojas de laurel, sube el fuego a temperatura alta y vierte el vino. Deja que hierva y el alcohol se evapore durante unos minutos.

Paso 8

Incorpora las almejas (bien escurridas) a la sartén y tápala. No añadas agua ni caldo, ya que las almejas se abrirán con el vapor de su propia agua.

Paso 9

Déjalas a fuego medio-alto durante unos 5 o 6 minutos. Cuando veas que la mayoría se han abierto, destapa la olla para permitir que las restantes se abran (el proceso total de apertura tomará unos 7 u 8 minutos).

En poco más de 20 minutos puede estar listo un entrante increíblemente rico y muy vistoso. Servido bien caliente y con perejil fresco por encima, se convierte en una de esas recetas que parecen de restaurante, pero se hacen en casa sin demasiada dificultad.