Zarautz, la joya gastronómica del Cantábrico.

Zarautz, la joya gastronómica del Cantábrico. Imagen generada con IA

Estilo de vida

Los chefs vascos coinciden: la ciudad donde mejor se come de España no está en San Sebastián, está en Guipúzcoa

En la costa vasca hay una villa marinera donde comer es un plan en sí mismo: producto, tradición y bares que nunca fallan.

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España es uno de los países en los que mejor se come, motivo por el que es considerada uno de los mejores destinos gastronómicos del mundo. Destaca por la alta calidad de la materia prima, así como por la tradición culinaria y la diversidad regional que podemos encontrar en cada rincón.

Sin embargo, son muchos los chefs que coinciden a la hora de asegurar que "la ciudad en la que mejor se come de España está en Guipúzcoa y es la joya del Cantábrico", una antigua villa marinera conocida por su espectacular paisaje, extensas playas y por una gastronomía exquisita.

Estamos hablando de Zarautz, un lugar en el que el reputado chef vasco Karlos Arguiñano consolidó su carrera, donde reside y donde regenta su famoso Hotel-Restaurante Karlos Arguiñano.

Este establecimiento se sitúa en primera línea de la playa de Zarautz, en la costa del golfo de Vizcaya, lo que permite disfrutar de unas vistas privilegiadas y de un entorno inmejorable para poder disfrutar de la buena comida.

La familia Arguiñano lleva todo el sabor del mar a la mesa en cada bocado, gracias a su menú degustación, en el que podemos encontrar platos estrella como salmón, setas y langostinos o sus deliciosos profiteroles rellenos.

Junto a sus hijos Zigor Arguiñano y María Torres, Karlos apuesta por una propuesta moderna que no olvida la tradición y la esencia de la gastronomía vasca, siendo su hotel-restaurante una de las mejores oportunidades para disfrutar de esta ciudad que destaca por su gastronomía.

Por qué Zarautz es el mejor

No es casualidad que Karlos Arguiñano eligiese Zarautz para montar su restaurante en este lugar, aunque en su caso lo hizo en un caserío del siglo XIX con vistas al mar. Aunque se ha convertido en toda una institución, el pueblo tiene mucho más que ofrecer y la competencia gastronómica es muy alta.

Entre plazas con encanto y bares con mucha solera, podemos encontrar grandes propuestas para quienes disfrutan de todo tipo de pintxos y un buen txakolí. Se pueden encontrar desde opciones clásicas hasta grandes innovaciones, pero siempre rindiendo culto al producto y manteniendo su esencia.

El txakolí es un vino blanco ligero y fresco que tiene una acidez justa y un toque salino que lo convierte en el mejor aliado para disfrutar de grandes momentos en compañía de familiares o amigos. En el pueblo podemos encontrar infinidad de opciones para elegir, todo ello dentro de un marco difícil de igualar.

Zarautz no sería lo mismo sin sus restaurantes legendarios, y es que, más allá del Hotel-Restaurante de Karlos Arguiñano, un clásico en el que disfrutar de exquisitos pescados y mariscos, podemos encontrar otras muchas propuestas interesantes.

Una de ellas es la de Kirkilla Enea, una propuesta contemporánea a través de una cocina de autor que tiene guiños a la tradición vasca, todo ello dentro de un ambiente acogedor y en el que cada bocado es una auténtica delicia.

Una alternativa para quienes quieren disfrutar de todo el sabor de la brasa es el Asador Bedua, que, aunque requiere de coger el coche para visitarlo, es un templo del txuletón que ha conseguido conquistar incluso a los paladares más exigentes.

Es el lugar perfecto para disfrutar de una carne madurada en una parrilla impecable y con un enclave único junto a la ría que lo han llevado a convertirse en uno de los mejores asadores del País Vasco.

Finalmente, mencionamos a Salegi, conocido por sus famosas kokotxhas y un rodaballo a la brasa que son perfectos para cualquier momento, y que se pueden culminar con una pantxineta, un postre con crema y almendras tostadas totalmente irresistible.

¿Qué hacer en Zarautz?

Zarautz no solo destaca por una buena comida, sino que tiene mucho que ofrecer a todos aquellos que quieran visitar y disfrutar de esta villa marinera de la Comarca Urola Costa, antiguo destino de verano de la reina Isabel II.

En este lugar podemos encontrar el espectacular paraje natural del Biotopo Protegido de Iñurritza, un valioso ecosistema costero de 51,7 hectáreas que combina dunas, marismas, humedales y acantilados.

En el municipio se pueden encontrar arboledas de castaños, robles, hayedos y fresnos, que dan lugar a sendas y pasos de más de 10 kilómetros que harán las delicias de los amantes del senderismo.

Además, todo visitante debería recorrer el anillo verde azul, los viñedos frente al mar, la ruta del txakolí a través de los pueblos de Getaria y Zumaia o la conocida "ruta de Atalayas y ballenas", un recorrido por la tradición vasca a través de tres grandes rutas desde las que se asegura que hace mucho tiempo se avistaban ballenas.

Los amantes del deporte también tienen a su disposición una gran cantidad de opciones para divertirse, especialmente en el caso de los surfistas, que pueden lanzarse al mar para lidiar con el fuerte oleaje de sus playas.

La playa de Zarautz es perfecta para adentrarse en el mundo del surf y una prueba de ello son las ocho escuelas que forman a todos los aspirantes a ser surfistas en la localidad.

Más allá de estos lugares y actividades, existen otros lugares de gran interés para el visitante, como el Conjunto Monumental de la villa, con el Parque de Vista Alegre, la Ermita de San Pelayo, el Mercado Clara o la Torre Luzea Bárbara.