La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero.

La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero. EP

Estilo de vida

Entra en vigor: quienes vivan con un familiar mayor de 65 años se deducirán hasta 2.550 € en la declaración de la Renta

Quienes vivan con un familiar mayor de 65 años y cumplan las condiciones, pueden beneficiarse de esta deducción que alcanza hasta los 2.550 euros.

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En la mayoría de los hogares españoles, el cuidado de los mayores recae en una persona que, día tras día, atiende a un familiar de más de 65 años con el que convive. Así lo reflejan los últimos datos del Imserso, que evidencian que la responsabilidad de atender a personas de edad avanzada continúa estando, en gran medida, en manos de familiares.

Y dentro de ese entorno familiar, hay un patrón que se repite y que en este caso recae en la mayoría de casos en las mujeres, quienes asumen mayoritariamente esta responsabilidad. Así lo apuntan también diferentes estudios demográficos, que reflejan que, aunque muchos mayores cuentan con apoyo de familiares o de profesionales, el esfuerzo que implican estos cuidados no es precisamente fácil de sostener.

La situación se complica todavía más para quienes forman parte de la llamada "generación sándwich". Hablamos en este caso de adultos que atienden a sus padres mientras sacan adelante a sus propios hijos. El último informe del Observatorio Cinfa de los Cuidados pone cifras a este fenómeno y alerta también del desgaste físico y emocional que supone vivir en ese doble frente constante.

En medio de ese contexto, hay una ayuda fiscal que pasa a menudo desapercibida, pero que puede marcar la diferencia en muchos hogares. Se trata de una deducción en el IRPF que permite reducir hasta 2.559 euros por cada persona mayor de 65 años que viva en casa.

Lo llamativo es que, pese a su impacto, sigue siendo una gran desconocida en España. El abogado laboralista Sebastián, conocido en redes como @leyesconsebas, insiste en que esta ventaja está pensada, sobre todo para familias que conviven con abuelos o personas mayores dependientes.

@leyesconsebas 💰 En España, existe una ayuda fiscal que puede alcanzar los 2.550 euros si convives con una persona mayor. Aunque se aplica a quienes superen los 65 años, la cantidad máxima está destinada a aquellos que tienen 75 años o más. Esta ayuda se incluye dentro de la declaración del IRPF, y su objetivo es aliviar la carga económica de las familias que cuidan y conviven con sus mayores. 👵 Para acceder a esta deducción, la persona mayor debe residir contigo, sin superar un nivel de ingresos establecido por la ley (por lo general, no puede presentar declaración de forma individual). Además, es necesario compartir domicilio la mayor parte del año y no haber percibido ayudas similares que excluyan esta prestación. Cada caso se estudia de manera individual, verificando los requisitos de convivencia y parentesco. ✅ Si la persona a tu cargo tiene 65 o más años, ya podrías tener derecho a la ayuda, aunque la cifra más alta (2.550 euros) se otorga a quienes conviven con alguien de 75 años o más. Todo ello busca reconocer la dedicación y los gastos adicionales que supone el cuidado familiar, premiando la colaboración de quien brinda asistencia y atención a sus seres queridos. #AyudaFamiliar #IRPF #Abuelos #Barcelona #Madrid #España #fiscal ♬ AURA - Ogryzek

Tal y como explica, esta deducción está dirigida a quienes comparten vivienda con mayores de 65 años, algo muy habitual en España. En concreto, a quienes tienen a su cargo a un ascendiente que vive en el mismo domicilio y depende, en mayor medida, de ese entorno familiar.

El beneficio se traduce en una rebaja en la declaración de la renta que puede alcanzar los 2.550 euros por cada persona mayor conviviente. Y hay un matiz importante: aunque el mínimo son 65 años, la cantidad aumenta cuando el familiar supera los 75.

Eso sí, no basta con vivir bajo el mismo techo para poder aplicarla. Es imprescindible que la persona mayor haya residido en el domicilio durante la mayor parte del año fiscal y que sus ingresos no superen ciertos límites. En la práctica, esto suele significar que no esté obligada a presentar su propia declaración de la renta.

"También es necesario no haber recibido ayudas similares que excluyan esta prestación. Cada caso se estudia de manera individual, verificando los requisitos de convivencia y parentesco", explica el experto.

Cuantía de la ayuda

La cuantía de esta deducción no es fija y depende, entre otras cosas, de la edad del familiar. Puede ir desde los 1.550 hasta los 2.559 euros al año. "Si la persona a tu cargo tiene 65 o más años, ya podrás tener derecho a la ayuda, aunque la cifra más alta (2.559 euros) se otorga a quienes conviven con alguien de 75 años o más", detalla.

El objetivo, según subraya, es claro: "Reconocer la dedicación y los gastos adicionales que supone el cuidado familiar, premiando la colaboración de quien brinda asistencia, atención a sus seres queridos".

Qué se necesita para solicitarla

Para acceder a esta deducción en el IRPF hay que cumplir una serie de requisitos bastante concretos. El primero, es que el ascendiente tenga al menos 65 años o en su defecto, que cuente con una discapacidad igual o superior al 33 %. Además, es obligatorio haber convivido con esa persona durante al menos seis meses dentro del mismo ejercicio fiscal.

A esto se suman los límites económicos. Los ingresos anuales del mayor no pueden superar los 8.000 euros brutos (sin contar rentas exentas). Y, si presenta declaración de la renta, sus rendimientos sujetos a tributación no deben pasar de los 1.800 euros.

En los casos en los que varias personas comparten el cuidado del mismo familiar, la deducción no se multiplica. Se reparte entre todos los convivientes que cumplan los requisitos. Por eso es clave reflejar correctamente esta situación en la declaración y justificar tanto la convivencia como el vínculo familiar.

Además, la normativa contempla otras deducciones para quienes conviven con personas con discapacidad, incluso si no han cumplido los 65 años. Aquí las cantidades cambian: pueden llegar hasta 3.000 euros si la discapacidad está entre el 33 % y el 64 %, y hasta 9.000 euros si supera ese porcentaje.

Cómo se aplica la deducción

Aplicar esta deducción es más sencillo de lo que parece. Se incluye directamente en la declaración de la renta del ejercicio correspondiente, sin necesidad de trámites adicionales. Si se cumplen los requisitos —convivencia y límites de ingresos—, el contribuyente puede beneficiarse de la ayuda en ese mismo año fiscal.

Eso sí, la Agencia Tributaria revisa que todo esté en regla antes de validarla. Y hay un detalle importante: si en el domicilio conviven varios ascendientes que cumplen las condiciones, la deducción puede aplicarse por cada uno de ellos, siempre dentro de los límites que marca la normativa vigente.