Roberta junto a unos huevos fritos.

Roberta junto a unos huevos fritos. E.E.

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Roberta, chef: "Para que los huevos fritos no se peguen a la sartén, el truco es añadir un poco de agua"

Evitar que el huevo se pegue no depende de la sartén, sino de un pequeño gesto durante la cocción que cambia el resultado.

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Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan muchas personas en la cocina al preparar unos deliciosos huevos fritos tiene que ver con el hecho de que estos se peguen a la sartén, lo que puede arruinar su resultado final.

Sin embargo, la chef italiana Roberta ha compartido a través de su cuenta de TikTok (@chefrobertaofficial) el truco para evitar que esto suceda, tras recordar que, si el huevo se te pega, no es culpa de la sartén, sino de cómo la utilizas.

En uno de sus vídeos, la cocinera explica cómo cocinar un huevo sin que se pegue, ya sea utilizando una sartén antiadherente o una sartén de acero inoxidable. Demuestra que en ninguno de los dos casos se pegan y que la clave no está en el material, sino en la temperatura, el control del fuego y la técnica.

El truco para que no se peguen

Para cocinar los huevos fritos y que estos no se peguen a la sartén, “el truco es añadir un poco de agua”, explica Roberta, que explica cómo se debe realizar este proceso en ambos tipos de sartén.

En el caso de una sartén antiadherente, la chef indica que se debe poner un poco de mantequilla para, seguidamente, poner a fuego medio. El error más común consiste en poner el huevo cuando la sartén está fría.

Una vez pasados 30 segundos, el huevo estará listo. Además, advierte que, si al preparar el huevo frito en una sartén antiadherente esta se pega, o bien la sartén estaba fría o está dañada.

En el caso de las sartenes de acero inoxidable, sucede justo lo contrario. La chef explica que es el momento de hacer el test de la bola echando un poco de agua; se baja el fuego y ahora se pone la mantequilla. De esta forma, el huevo se pega solo al principio y, cuando está listo, se despega solo. No necesita ningún truco extraño, solo entender bien la sartén.

Los huevos fritos perfectos

El huevo frito es considerado una elaboración sencilla y fácil de preparar, pero a pesar de todo puede convertirse en todo un manjar para el paladar. A pesar de lo que se piensa, no es tan sencillo freír huevos a la perfección, con una clara suave, una yema intacta y una crujiente puntilla.

Este ingrediente también tiene fama de ser poco saludable, pero realmente no es demasiado calórico en comparación con otras elaboraciones en las que se utiliza. Por lo tanto, comer huevo frito no supone un problema para la salud, ya que habitualmente el problema de que no sea saludable se debe a los acompañamientos que recibe.

Un huevo frito sin más, en su punto, escurrido y frito con aceite de oliva, es nutritivo y saludable, pero antes de nada es importante saber cómo prepararlos.

Cómo freír un huevo perfecto paso a paso

Lo primero que se debe tener en cuenta para conseguir un huevo frito perfecto, más allá del truco de Roberta, es preparar las herramientas y utensilios que se van a utilizar para freírlo, como el cucharón de sopa o cuenco, la sartén (preferiblemente antiadherente), los huevos a freír, aceite de oliva (o girasol) y sal y pimienta para aderezar después (opcional).

Para freírlo, se debe calentar un buen fondo de aceite en la sartén, con un grosor ligeramente inferior a un dedo, y tratar de que llegue a alcanzar una buena temperatura, pero sin llegar a superar el punto de humeo. Para tenerla bajo control, se puede usar un termómetro de cocina.

Mientras se calienta, se puede abrir el huevo con cuidado, depositándolo en un cuenco o cucharón. Una vez que el aceite ya está caliente, solo hay que verter el huevo crudo en la sartén, dejándolo deslizar sobre el mismo y lo más cerca posible de la superficie. De esta manera se evita que se rompa o salpique.

Para controlar que el aceite no salte, un truco sencillo que suele funcionar es el de añadir en primer lugar una miga de pan, lo que además será clave para poder conocer cuándo el aceite ha alcanzado la temperatura adecuada. No se echará sal aún, puesto que, si se hace en este punto, se provocará que la yema se seque antes de lo que debería.

Para lograr que se cocine la clara con puntilla y la yema permanezca líquida o melosa, se necesita lardear el huevo, es decir, que se bañe con el aceite la clara haciendo uso de una espumadera.

Este movimiento se debe aplicar de una forma rápida, pero con cuidado de no bañar la yema, y una vez que el borde del huevo ha comenzado a coger color. Así se estará cocinando con suavidad la parte superior de la clara y rodeando la yema para evitar cuajarla.

En ese momento, al estar el aceite muy caliente, la puntilla se empezará a formar con rapidez en el borde del huevo. Una vez que se encuentre al punto deseado, solo se debe sumergir la espumadera en el aceite y deslizarla por debajo del huevo, para retirarlo con cuidado y permitiendo que se escurra el exceso de grasa.

A partir de ahí, se puede dejar que repose ligeramente sobre papel de cocina o bien servirlo directamente para poder disfrutar de un exquisito huevo frito.