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María Albero, chef: "Los pimientos de bote no se mejoran con azúcar; se hacen con ajo y 4 cucharadas de aceite"
Con pocos ingredientes y una cocción suave se puede transformar completamente el sabor de los pimientos de bote.
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- Total: 40 min
En la gastronomía española hay ingredientes que trascienden generaciones y estilos culinarios, y el pimiento es uno de ellos. Esta hortaliza es una de las más consumidas en España, situándose como la segunda más popular, con más de 222.000 toneladas anuales en campañas recientes.
Este enorme consumo se explica por varios factores. Por un lado, su accesibilidad y precio razonable, que lo convierten en un producto fácil de encontrar durante todo el año. Por otro, su excelente perfil nutricional, rico en vitamina C, antioxidantes y fibra. Pero, sobre todo, destaca su versatilidad en la cocina, que permite prepararlo de innumerables maneras.
Pueden consumirse crudos, asados al horno o en air fryer, fritos como los populares pimientos de Padrón, rellenos, confitados o incluso secos y convertidos en polvo, como ocurre con el pimentón. Además, muchas de estas elaboraciones son sorprendentemente sencillas, ya que basta con añadir algunos ingredientes básicos para potenciar su sabor.
De hecho, muchas de estas preparaciones se pueden realizar incluso con pimientos en conserva. Así lo ha recordado recientemente la chef María Albero, quien propone una forma simple y muy sabrosa de mejorar los pimientos de bote sin recurrir a trucos innecesarios como añadir azúcar.
El truco de María Albero para mejorar los pimientos de bote
Los pimientos en conserva, especialmente los del piquillo, son una de las preparaciones más populares en los supermercados españoles. Su éxito se debe principalmente a su comodidad y larga conservación, pero también a su valor nutricional, ya que mantienen gran parte de las propiedades del producto fresco.
Gracias a este formato, es posible preparar en pocos minutos una gran variedad de platos: desde ensaladas templadas y tostas, hasta guarniciones para carnes y pescados o bases para salsas y sofritos. Con solo abrir el bote se puede elaborar un sinfín de recetas, y muchas de ellas apenas requieren unos minutos de cocina.
Una de las propuestas más sencillas y efectivas es la que comparte María Albero. Su receta consiste en confitarlos lentamente en aceite de oliva con ajo y el propio jugo de la conserva, una técnica que intensifica su dulzor natural y aporta profundidad al plato.
Ingredientes
Ingredientes para unos pimientos de piquillo confitados
- 1 bote o lata de pimientos de piquillo
- 3 o 4 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- El jugo de la conserva de los pimientos
Paso 1
Primero abre el bote o la lata de pimientos del piquillo y escúrrelos con cuidado, procurando que no se rompan. Reserva el líquido de la conserva en un vaso o cuenco, ya que se utilizará más adelante para intensificar el sabor de la receta.
Paso 2
A continuación, coloca los pimientos extendidos y ordenados en una sartén amplia, intentando que no queden demasiado amontonados. Esto ayudará a que la cocción sea uniforme y que se confiten correctamente.
Paso 3
Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Incorpóralos a la sartén junto con los pimientos y añade las cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Paso 4
Pon la sartén a fuego bajo y deja que los pimientos se cocinen lentamente. El objetivo no es freírlos a alta temperatura, sino permitir que el aceite y el ajo vayan aromatizando los pimientos poco a poco.
Paso 5
Cuando lleven unos minutos cocinándose, dales la vuelta con cuidado usando unas pinzas o una espátula para que no se rompan.
Paso 6
Continúa la cocción a fuego suave durante unos 20 minutos, dejando que el pimiento se vuelva más tierno y concentrado en sabor.
Paso 7
Pasado ese tiempo, añade a la sartén el jugo de la conserva que habías reservado. Este líquido aportará sabor y ayudará a formar una ligera salsa.
Paso 8
Deja que todo se cocine durante unos 15 minutos más, hasta que el líquido se reduzca y los pimientos queden bien impregnados de la mezcla de aceite, ajo y jugo.
Paso 9
Cuando la salsa esté ligeramente espesa y los pimientos tengan una textura suave y melosa, retira la sartén del fuego. Los pimientos del piquillo confitados están listos para servir.
El resultado es un plato sencillo pero lleno de sabor: pimientos del piquillo confitados, suaves, ligeramente dulces y con el toque aromático del ajo. Una preparación perfecta como tapa, guarnición o incluso como base para acompañar carnes, pescados o huevos.
Más recetas fáciles y ricas con pimientos del piquillo
Como muestra de la versatilidad culinaria de esta popular conserva vegetal, a continuación, os dejamos unas cuantas ideas que servirán para solucionar muchas cenas y aperitivos.
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Pimientos del piquillo rellenos de atún y mayonesa. Mezclamos atún en conserva escurrido con un poco de mayonesa, sal y huevo duro picado. Rellenamos los pimientos con esta mezcla y los servimos fríos o a temperatura ambiente.
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Tosta de piquillos con queso de cabra y miel. Tostamos una rebanada de pan rústico, colocamos rodajas de queso de cabra encima y gratinamos ligeramente. Añadimos tiras de pimientos del piquillo y un hilo de miel por encima. Ideal como aperitivo rápido.
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Revuelto de piquillos y gambas. Salteamos unas gambas peladas en aceite de oliva, añadimos los pimientos cortados en tiras y cocinamos unos minutos. Batimos huevos, los incorporamos y removemos hasta cuajar al gusto. Se puede servir con pan crujiente o como relleno de una tortilla a modo de burrito.
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Ensalada templada de piquillos, ventresca y cebolla. Calentamos ligeramente los pimientos con un poco de su jugo y los colocamos sobre un lecho de cebolla morada en juliana. Añadimos ventresca de bonito en trozos grandes y aliñamos con aceite de oliva virgen extra.