Lorena, limpiadora, en una imagen de sus redes sociales.

Lorena, limpiadora, en una imagen de sus redes sociales.

Estilo de vida

Lorena, limpiadora en España: "En mi país era profesional y aquí estoy cuidando abuelos para sobrevivir"

La mayoría de los inmigrantes en España desempeña oficios que nunca habrían aceptado en sus países de origen.

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En España, el empleo doméstico está altamente feminizado. Las mujeres ocupan más del 80% de los puestos y; sin embargo, una de cada tres está poco o nada satisfecha con este oficio, que lleva toda la historia caracterizado por la precaridad, sueldos bajos, alta exigencia y escaso tiempo de ocio.

Estas condiciones laborales se acentúan si se considera que el 43,3 % de las trabajadoras son inmigrantes. Muchas de ellas aceptan este empleo porque constituye su principal —y en ocasiones única— vía de acceso al mercado laboral en España, incluso cuando en sus países de origen cuentan con formación superior o trayectorias profesionales cualificadas.

Una de las mujeres que vive esta realidad es Lorena, una colombiana que en su país de origen ejercía como profesional, pero que en España encontró en la limpieza su única puerta de entrada para construir una vida digna. Un trabajo que, a pesar de las dificultades y las condiciones que lo rodean, intenta afrontar con la mejor actitud posible.

La situación de las limpiadoras en España

El caso de Lorena no es, ni está cerca de ser una excepción, sino el reflejo de un patrón estructural que empuja a numerosas mujeres migrantes a desempeñar trabajos muy por debajo de su cualificación.

Esto se explica por varios factores. El primero tiene que ver con las barreras que encuentran al llegar: la dificultad para convalidar sus titulaciones, el dominio del idioma o la obtención de permisos legales limita muchas veces la posibilidad de ejercer la profesión que tenían en su país de origen o de acceder a empleos acordes con su cualificación.

El segundo de ellos se da por la demanda. Cada vez más familias en España requieren servicios de limpieza, cuidado de personas mayores o de niños y muchos migrantes acceden a esos trabajos por disponibilidad, accesibilidad y por requerir menos "requisitos formales".

El último de ellos es la poca ocupación de estos puestos, lo que facilita la inserción inmediata de aquellas personas que necesitan ganar dinero rápidamente, aunque sea inferior.

Según los datos, los trabajadores extranjeros ganan en promedio un 29 % menos que los nacidos en España, y la segregación hacia empleos de menor remuneración explica gran parte de ese diferencial.

En ese contexto, es habitual que inmigrantes como Lorena accedan a estos puestos, incluso teniendo oficios superiores en sus países de origen.

@lore.cv94 Si, soy profesional en mi país y en España aún no he podido ejercer mi profesión, mientras que lo puedo hacer haré mi trabajo con amor ❤️ #migrar #migranteslatinos #migrantescolombianos #emigrantesenespaña #emigraralextranjero #emigraraespaña #colombianosenelexterior #latinoseneuropa #trabajarenespaña #limpiezas #limpiezaencasa #limpiar #colombianos🇨🇴 ♬ Reflections - Gabriel Albuquerqüe

"Era profesional en mi país y he tenido que llegar a España a cuidar abuelos, a cuidar niños y a limpiar casas. En la mayoría de los casos tenemos que llegar aquí a hacer labores y trabajos que incluso en nuestro país nunca habíamos hecho", cuenta en un vídeo de sus redes sociales.

En sus redes sociales, la colombiana comparte consejos para quienes buscan abrirse camino en España sin papeles, basados en su propia experiencia migratoria.

Llegó hace dos años y, al contar con familiares en el país, pudo pasar sus primeros meses viviendo con ellos mientras completaba el empadronamiento, buscaba un lugar donde establecerse y un empleo.

A los nueve meses logró acceder a un trabajo con permiso laboral gracias a la solicitud de asilo político, lo que permitió a su familia alquilar finalmente un piso.

Además de dedicarse a la limpieza, Lorena encadenó otros trabajos con el objetivo de reunir el dinero suficiente para empezar a construir una nueva vida.

"Al contrario de sentirme mal o decepcionada por lo que estoy haciendo, realmente trato de verlo como parte de un proceso que tengo que seguir por decisiones simplemente que se han tomado. Siento que lo que hago en este momento no me define como persona. Lo que sí siento que me define es la forma en cómo lo hago", cuenta.

Pese a la renuncia profesional, Lorena reivindica su dignidad, su entrega, su visión de que el trabajo, aunque no sea el que soñó. "Si tengo que limpiar casas, pues lo limpio como quisiera yo encontrar mi casa si pago, que si cuido niños o abuelos, lo hago con el cariño que quisiera que cuidaran a los míos".

Sin embargo, como cualquier persona, también hay días en los que la colombiana se siente desanimada, "Pero ¿quién no se ha sentido así en cualquier parte del mundo, cualquier día? Y si a eso le sumamos la crisis del migrante, pues mucho más".