Tamara Falcó junto a un plato de torrijas.

Tamara Falcó junto a un plato de torrijas. E.E.

Estilo de vida

Tamara Falcó, cocinera: "Las torrijas no se fríen solo en aceite; se hacen con pan brioche y mantequilla"

Las torrijas clásicas cambian con el truco de Tamara Falcó: brioche, mantequilla y un toque para que queden más jugosas y crujientes.

Más información: El truco de Dabiz Muñoz, chef, para hacer torrijas: “Es muy importante este paso”

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Las torrijas son uno de los postres más emblemáticos de la gastronomía española, especialmente durante la Semana Santa y la Cuaresma. Su origen humilde y su sencillez en la elaboración las han convertido en un dulce muy popular en prácticamente todo el país.

Tradicionalmente, se preparan con rebanadas de pan del día anterior que se empapan en leche aromatizada, se rebozan en huevo y se fríen en aceite caliente. Después se espolvorean con azúcar y canela, dando lugar a un postre sencillo, dulce y muy aromático.

Sin embargo, con el paso del tiempo muchos cocineros han decidido reinterpretar esta receta clásica, aportando nuevas técnicas o ingredientes que permiten elevar el resultado final sin perder la esencia de este dulce tradicional.

Entre quienes han apostado por una versión más sofisticada se encuentra Tamara Falcó, que ha compartido en redes sociales su particular forma de preparar este postre típico de la repostería española.

La marquesa de Griñón, apasionada de la cocina y ganadora de MasterChef Celebrity, ha demostrado en numerosas ocasiones su interés por reinterpretar recetas tradicionales con un toque más refinado.

En el caso de las torrijas, su propuesta se aleja ligeramente de la receta clásica para apostar por una elaboración más cremosa y delicada, inspirada en algunas técnicas de la cocina francesa.

Según explica la propia Tamara Falcó, “las torrijas no quedan jugosas solo con azúcar y canela; el truco está en tostarlas con mantequilla”, una técnica que permite conseguir una textura muy diferente a la de las torrijas fritas tradicionales.

Este pequeño cambio en la forma de cocinarlas transforma completamente el resultado final, ya que permite que el exterior quede dorado y crujiente mientras el interior mantiene una textura mucho más cremosa.

Un pan diferente

Uno de los elementos que marcan la diferencia en esta receta es el tipo de pan utilizado. Mientras que la versión clásica se prepara con pan del día anterior, Tamara Falcó apuesta por un ingrediente más suave y delicado.

En su caso utiliza pan brioche, un pan enriquecido con mantequilla y huevo que se caracteriza por su textura tierna y ligeramente dulce.

Este tipo de pan absorbe mucho mejor los líquidos y permite conseguir una torrija mucho más cremosa por dentro. Además, su sabor combina perfectamente con ingredientes dulces y aromáticos como la canela o la vainilla.

Para preparar la base de la receta, Tamara Falcó elabora una mezcla aromatizada con leche, nata, azúcar y canela, que posteriormente se mezcla con chocolate blanco.

Este último ingrediente aporta una mayor cremosidad a la preparación y refuerza el sabor dulce de las torrijas sin resultar excesivamente empalagoso.

Las rebanadas de brioche se colocan en una bandeja y se cubren con esta infusión aromática, dejando que el pan absorba bien todo el líquido.

Para conseguir una textura perfecta, la cocinera recomienda dejarlas reposar varias horas en la nevera, de manera que el brioche se empape completamente.

El truco de la mantequilla 

Una vez que el pan ha absorbido la mezcla de leche, llega el momento de cocinar las torrijas.

En lugar de freírlas en aceite, como dicta la tradición, Tamara Falcó propone dorarlas en una sartén con mantequilla.

Este método permite controlar mejor la temperatura y evita que el exterior se queme antes de que el interior esté caliente.

Además, la mantequilla aporta un sabor más suave y elegante que combina muy bien con el brioche y el resto de ingredientes.

El resultado es una torrija con una superficie dorada y ligeramente crujiente, pero con un interior muy cremoso.

Para terminar, Tamara Falcó espolvorea azúcar sobre la superficie de las torrijas y lo carameliza con un soplete de cocina.

Este paso crea una capa crujiente similar a la de la crema catalana, aportando un contraste de texturas muy agradable.

El toque final 

Además de modificar la técnica de cocción, Tamara Falcó también introduce algunos elementos que aportan un toque más sofisticado a la presentación del plato.

Para acompañar las torrijas prepara un crumble casero, una mezcla de harina, azúcar y mantequilla que se hornea hasta quedar crujiente.

Este crumble se desmenuza y se utiliza como guarnición para aportar textura al plato.

En el momento de servir, la cocinera coloca una torrija en el plato y la acompaña con una cucharada de crumble y una bola de helado de vainilla.

El contraste entre el calor de la torrija recién caramelizada y el frío del helado crea una combinación muy equilibrada.

De esta manera, un postre tradicional de la repostería española se transforma en una versión mucho más elegante y moderna, perfecta para sorprender en casa.

La receta demuestra que pequeños cambios en los ingredientes o en la técnica pueden dar lugar a resultados completamente diferentes sin perder la esencia del plato original.

Ingredientes de las torrijas de Tamara Falcó

  • 1 pan brioche
  • 650 ml de leche
  • 350 ml de nata para montar
  • 180 g de azúcar
  • 160 g de chocolate blanco
  • Mantequilla
  • 2 ramas de canela
  • Canela en polvo
  • Azúcar (para caramelizar)

Para el crumble

  • 100 g de azúcar moreno
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de harina

Para decorar

  • Helado de vainilla

Paso 1

Aromatizar la leche. Calienta en un cazo la leche, la nata y el azúcar. Añade las ramas de canela y un poco de canela en polvo. Cuando hierva, retira del fuego y cuela la mezcla.

Paso 2

Incorporar el chocolate blanco. Cuando la mezcla esté templada, añade el chocolate blanco troceado y remueve con varillas hasta que se derrita por completo.

Paso 3

Cortar el brioche. Retira la corteza del pan brioche y córtalo en porciones de unos cinco centímetros.

Paso 4

Empapar las torrijas. Coloca el brioche en una bandeja y cúbrelo con la mezcla de leche. Tapa con film y deja reposar en la nevera durante unas tres horas.

Paso 5

Preparar el crumble. Mezcla la harina, el azúcar y la mantequilla con las manos hasta obtener una textura arenosa.

Paso 6

Hornear el crumble. Forma un cilindro con la masa, congélalo y luego rállalo sobre una bandeja de horno. Hornea a 180 °C durante unos 4-6 minutos hasta que quede crujiente.

Paso 7

Dorar las torrijas. Derrite una nuez de mantequilla en una sartén y marca las torrijas durante aproximadamente un minuto por cada lado.

Paso 8

Caramelizar el azúcar. Espolvorea azúcar sobre las torrijas y quémalo con un soplete de cocina hasta que quede crujiente.

Paso 9

Emplatar. Sirve cada torrija acompañada de crumble y una bola de helado de vainilla.