Una pareja joven firmando una hipoteca.

Una pareja joven firmando una hipoteca.

Estilo de vida

Un experto en hipotecas advierte sobre la cláusula de escape para comprar casa en pareja: "Ahorra problemas"

Firmar una hipoteca en pareja sin prever una posible ruptura puede salir caro, pero esta cláusula legal previa puede ayudar a evitar conflictos futuros.

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Los divorcios en España alcanzaron el pasado 2025 los más de 80.000. Una cifra muy similar a la registrada en el año anterior y que más allá del impacto emocional y legal de la separación, también implica decisiones clave en el terreno inmobiliario.

Y es que, cuando una pareja ha firmado una hipoteca conjunta, surgen muchas preguntas habituales: ¿quién se queda con la vivienda?, ¿qué ocurre con el préstamo?, ¿cómo se puede salir de la hipoteca sin perder la casa?. Dudas que con una buena planificación previa a la compra de la casa pueden no ser un quebradero de cabeza.

Sobre esto advierte en uno de los vídeos de @rankiahipotecas, un experto hipotecas que detalla su caso personal y la importancia de dejar por escrito una cláusula previa de escape firmada por los dos miembros de la pareja.

"Así es como me compré mi vivienda con mi pareja y no lo dejamos en el intento. Tuvimos en cuenta tres cosas muy importantes", comienza explicando. La primera fue dejar claro desde el principio qué porcentaje de propiedad tendría cada uno.

"En mi caso por ejemplo fue 50/50 lo teníamos bastante claro". Esto no solo facilita la compra, sino que en caso de separación ayuda a determinar qué parte corresponde a quien.

@rankiahipotecas Comprar una casa con tu pareja y no romper en el intento 🏠❤️ Antes de firmar una hipoteca en pareja, hay decisiones clave que pueden ahorrarte muchos problemas en el futuro. 🔑 Definid el porcentaje de propiedad: no siempre tiene que ser 50/50. Podéis escriturar 60/40 u otros porcentajes según lo que aporte cada uno. 📊 Analizad la capacidad de endeudamiento conjunta: la cuota de la hipoteca (más otros préstamos) no debería superar el 30–35% de vuestros ingresos netos mensuales. 📝 Pactad un plan de salida por escrito: un acuerdo privado o pacto de convivencia puede marcar la diferencia si las cosas cambian. #comprarcasa #hipoteca #pareja #vivienda #finanzaspersonales #educacionfinanciera #ahorro #hipotecaenpareja #consejosfinancieros ♬ sonido original - Rankiahipotecas

El segundo paso fue analizar los ingresos y deudas de ambos. "Es saber qué ingresos tenemos cada uno y ojo con qué deudas tenemos mensualmente. Yo, por ejemplo, no tenía ningún préstamo, pero mi pareja sí que estaba pagando el coche", detalla.

"Entonces sumamos ingresos entre los dos, vimos la capacidad de pago que ya hemos visto en otros vídeos y restamos el préstamo que ella pagaba mensualmente". Una previsión que les permitió calcular con más realismo la capacidad hipotecaria conjunta, evitando sorpresas.

La cláusula de escape

Pero el punto más relevante llega con la prevención ante una posible ruptura. "Tercero y último, es bastante interesante poder dejar por escrito una cláusula de escape, una salida si realmente lo dejamos". En ella dejaron plasmadas las decisiones clave: "¿Qué va a ocurrir con la vivienda? ¿Se va a vender? ¿Quién de los dos se la quedaría y quién le pagaría la parte al otro?".

Su consejo en estos casos es claro: "Nadie piensa en dejarlo con su pareja cuando se va a comprar una vivienda, pero mejor dejar los deberes hechos por si llega esa situación".

Cláusulas clave para evitar conflictos

Aunque nadie quiera pensar en una separación al comprar una casa en pareja, dejar todo bien atado desde el principio puede evitar muchos problemas. Por eso, los expertos recomiendan firmar un pacto privado preferiblemente elevado a escritura notarial, donde se recojan por escrito los compromisos de cada parte en relación con la vivienda.

Uno de los puntos esenciales es el reparto de la hipoteca: se puede dejar claro que cada miembro de la pareja se compromete a pagar el 50 % de la cuota, indicando desde qué cuenta se harán los pagos. Además, conviene añadir que si uno no cumple, el otro podrá pagar por ambos para no generar impagos con el banco, pero sin renunciar a reclamar después lo que le corresponde.

También es útil una cláusula de reembolso, que permita exigir legalmente el dinero pagado de más si uno de los dos deja de abonar su parte. Incluso se puede añadir una pequeña penalización económica si esa deuda no se devuelve en un plazo determinado.

Otro punto importante es el plan de acción en caso de ruptura. Primero, se puede acordar que uno tenga preferencia para quedarse con la casa, asumiendo la hipoteca y compensando económicamente al otro. Si eso no es posible porque el banco no acepta cambiar la hipoteca, se puede fijar un plazo para poner la vivienda en venta y acordar un precio mínimo aceptable.

También es recomendable dejar por escrito quién podrá seguir usando la vivienda tras la separación y si asumirá más parte de los gastos (IBI, comunidad, suministros...). Y si hay desacuerdo sobre cómo resolver la situación, se puede establecer que ambas partes acudan a mediación o arbitraje, para evitar un proceso judicial largo y costoso.