La familia Peinador Morquecho.

La familia Peinador Morquecho.

Estilo de vida

La familia Peinador es una de las más grandes de España, con 15 hijos: "Nos niegan muchas ayudas injustamente"

En términos absolutos, su ingreso puede superar ciertos límites, pero al dividirlo entre 17 personas la capacidad de gasto por cabeza es muy reducida.

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Durante gran parte del siglo XX, las familias numerosas formaban parte del paisaje habitual en España. Era común ver hogares con cinco o más hijos, sobre todo en entornos rurales, por factores como un coste de vida más bajo, alquileres menos tensionados y una cultura que valoraba las familias amplias.

Con el tiempo, ese patrón cambió. La incorporación de la mujer al trabajo, el encarecimiento de la vivienda y de la crianza, la precariedad laboral y el retraso en la maternidad han reducido el tamaño de los hogares. Hoy, la fecundidad en España ronda los 1,2 hijos por mujer y tener más de dos ya supera la media.

Aun así, hay quienes siguen apostando por familias grandes. Es el caso de los Peinador Morquecho, un matrimonio de Burgos que tiene catorce hijos y que, por tamaño, se sitúa entre las más grandes de España.

Cómo se organiza una familia de 17 personas

Virginia Morquecho y Rubén Peinador no planificaron un número concreto de hijos. Según han explicado en distintas entrevistas, siempre estuvieron abiertos a que la familia creciera y fueron recibiendo a cada niño con naturalidad.

Hoy son padres de Inés, David, Javier, Francisco, Raúl, Natalia, Claudia, María, Alejandro, Rodrigo, Pablo, Laura, Marcos, Adrián y Bruno, con edades que van desde la veintena hasta los dos años. Para ellos, sus hijos son su principal fuente de alegría y el eje de su proyecto de vida.

El día a día en un hogar de dieciséis personas exige una organización casi milimétrica. La pregunta que más escuchan es cómo lo hacen, y su respuesta suele resumirse en "paciencia y cariño"; sin embargo, detrás hay una logística compleja.

Las rutinas están muy marcadas porque, de otro modo, la convivencia sería caótica. Aunque los hijos mayores colaboran en el cuidado de los pequeños y en tareas básicas del hogar, siempre hay momentos en los que el número de personas termina por ser un obstáculo, como a la hora de ir al baño o de prepararse.

La ropa, la comida y la higiene diaria multiplican cualquier tarea habitual en otras casas, por lo que la familia ha tenido que adaptarse poco a poco, probando fórmulas hasta encontrar las que funcionan.

Sin embargo, cuando Virginia habla de aprendizaje, es imposible no nombrar a María y a Laura, dos de sus hijas con discapacidad. Según admiten, al principio sintieron incertidumbre, pero aseguran que la experiencia les ha aportado aprendizajes y valores que no esperaban.

Virginia, además, participa en un programa de radio sobre discapacidad y gestiona un perfil en redes sociales donde comparte su experiencia como madre de Laura (@lasmiguitasdelaura) y da visibilidad a la diversidad funcional en la infancia.

Las ayudas a una familia numerosa

Precisamente este pasatiempo lo tiene porque Virginia no tiene un oficio como tal, sino que su trabajo es ocuparse de la casa y de los niños, además de estas colaboraciones en radio y redes.

La economía familiar se apoya en un único sueldo, el de Rubén, que trabaja como técnico de alarmas. Viven en una casa de alquiler amplia, porque, según explican, una familia de este tamaño no puede encajar en viviendas pequeñas.

Aunque aseguran que intentan no angustiarse por el dinero, reconocen que gran parte del presupuesto mensual se destina a la alimentación y a cubrir necesidades básicas. Hablan de hacer "malabares" y de "ajustarse al máximo".

Es en este punto donde surge su principal reivindicación. Los Peinador Morquecho son beneficiarios del bono social eléctrico y del bono térmico, ayudas destinadas a consumidores vulnerables para aliviar gastos de energía.

Sin embargo, sostienen que muchas otras ayudas públicas se les niegan por cómo están diseñados los baremos. Según explican, la administración suele fijarse en la renta total del hogar sin ponderar adecuadamente el número de miembros.

En términos absolutos, su ingreso puede superar ciertos límites, pero al dividirlo entre dieciséis personas la capacidad real de gasto por cabeza es muy reducida.

"Por ejemplo, la tasa de basuras está bonificada para las familias numerosas, sin embargo, nos la han denegado. Lo mismo nos pasó durante un tiempo con las ayudas de libros y las becas", explica Virginia a Burgos Conecta.

También señala el caso de las ayudas al alquiler, donde se valoran los metros cuadrados de la vivienda. Una familia tan grande necesita, por pura lógica, más espacio, lo que puede dejarla fuera de los umbrales establecidos.

Al mismo tiempo, sí reciben algunos beneficios asociados a su condición de familia numerosa. La matrícula universitaria de su hija mayor ha sido gratuita, el comedor escolar de los hermanos está cubierto y cuentan con descuentos en transporte y prioridad en ciertos procesos educativos.

Aun así, consideran que faltan apoyos en ámbitos como la alimentación y los productos básicos, que son precisamente los que más pesan en su economía doméstica.

Otro foco de debate es la evolución legislativa. El nuevo enfoque de la Ley de Familias apuesta por hablar de "familias con mayores necesidades de apoyo a la crianza" y por ampliar la protección a distintos modelos familiares.

Virginia valora positivamente que se reconozca la diversidad, pero rechaza que desaparezca la denominación de familia numerosa. Entiende que su realidad específica corre el riesgo de diluirse y que el nuevo término puede resultar incluso desfavorable.