Joseline, cuidadora a domicilio.

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Estilo de vida

Joseline, cuidadora a domicilio en España: "Muchos te ven como la chica de la limpieza, no como quien cuida su bienestar"

Más de 565.000 personas, en su mayoría mujeres, trabajan en la ayuda a domicilio en España, pero su labor sigue infravalorada en muchos casos.

Más información: María, cuidadora a domicilio: "No somos limpiadoras, ni recaderas, estamos cansadas de que nos traten como sirvientas"

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Las personas auxiliares de ayuda a domicilio son ya una figura imprescindible en muchos hogares españoles, donde ya más de 1,6 millones de personas tienen reconocida una situación de dependencia, según el Ministerio de Derechos Sociales.

Detrás de esta cifra hay miles de familias (en su mayoría mujeres) que asumen una carga de cuidados constante y exigente. Para muchas de ellas, contar con apoyo profesional es esencial para poder asegurar estos cuidados y poder seguir adelante con su día a día.

Sin embargo, a pesar de su valor social y sanitario, este trabajo sigue siendo uno de los más infravalorados. Actualmente más de 565.000 personas, en su mayoría mujeres, se dedican a este sector en España, pero aún hoy se confunde su labor con tareas domésticas, ignorando la atención especializada que requiere cuidar a personas dependientes. Un estigma que, lejos de desaparecer, persiste.

Esto es precisamente lo que lamenta Joseline Maradiaga, una auxiliar de ayuda a domicilio nicaragüense que trabaja desde hace dos años en España y que en uno de sus vídeos compartidos en su red social de TikTok aprovechaba para destacar las "cinco cosas que nadie te dice cuando empiezas a trabajar como auxiliar de ayuda a domicilio".

La primera de las reflexiones que comparte Joseline en su vídeo apunta directamente a uno de los prejuicios más comunes: la confusión entre el cuidado profesional y las tareas de limpiadora doméstica. "Hay personas que te ven como la chica de la limpieza", lamenta.

@jossyjasmin2002 Un trabajo muy humano❤️ #auxiliardeayudaadomicilio #ayudaadomicilio #españa #serviciodeayudaadomicilio #juntadeandalucía #latinaenespaña #trabajarenlascasas #externa #internasenespaña #trabajodeinterna ♬ sonido original - Joseline Maradiaga

"Y es verdad que estás para velar por el bienestar y eso incluye el aseo personal y el aseo de las instalaciones. Pero hay personas que se creen que tienes que estar todo el día con el trapo en la mano y que si no lo limpias todo, es como que no hiciste nada", asegura.

Una visión limitada del verdadero trabajo de los auxiliares que, no solo invisibiliza el componente sanitario y humano de su labor, sino que también contribuye al desgaste emocional de quienes ejercen esta profesión.

Carga física y emocional

El día a día de un auxiliar de ayuda a domicilio no siempre es fácil. A menudo, además de la carga física, hay que lidiar con situaciones de tensión y con malas contestaciones: "Hay usuarios que no siempre te tratan bien pero no siempre puedes contestar algo", explica Joseline. "Hay personas que descargan su frustración con los auxiliares o con los familiares pero ahí es donde entra nuestra profesionalidad y por eso siempre nos dicen que tenemos que ser toreros", confiesa.

Otro de los aspectos poco visibles del sector es la soledad profesional. Aunque miles de personas trabajan en este ámbito, muchas lo hacen sin apenas contacto entre compañeras. "Casi ninguna nos conocemos entre nosotras", asegura. Sin embargo, confiesa que esto no siempre es negativo: "Pero a veces es mejor porque hay algunas que se creen inspectoras o tus jefas".

Uno de los puntos más delicados es el vínculo emocional que se genera con las personas a las que cuida. "Es verdad que las empresas de ayuda a domicilio hacen mucho hincapié en esto para que no nos encariñemos tanto pero es inevitable", reconoce.

"Pasas todo el día con esa persona y hay auxiliares que llevan años con sus usuarios y muchas veces cuando los ves decaer por la edad o por enfermedades te afecta muchísimo". Como refleja esta auxiliar, la línea entre lo personal y lo emocional se vuelve fina en este tipo de cuidados y la implicación personal es casi inevitable.

Por último, Joseline pone sobre la mesa un aspecto del que poco se habla: el agotamiento emocional. "Llegas a tu casa cansada, pero muchas veces no es por un esfuerzo físico, sino porque llegas con una carga emocional", dice. "En muchas casas estás viendo casos de abandono, problemas familiares, últimas despedidas.... Quieras o no, al final esas cosas te afectan".

Aun así, concluye con una afirmación clara: "Recalco que a mí mi trabajo me encanta, yo estoy súper feliz, creo que es un trabajo muy humano porque ayuda a mejorar la calidad de vida de personas vulnerables en su propio hogar . Yo sé que cuando das con las personas adecuadas, la verdad que es un trabajo muy agradecido y a mí me gusta".