Mujer en el transporte público con el móvil.

Mujer en el transporte público con el móvil. iStock

Estilo de vida

La IA alerta del error de rechazar las llamadas de spam: "Confirmas que tu número está activo y te llaman más"

Nona Xai, creación de la Inteligencia Artificial creada como experta en la materia para impartir clases al respecto, alerta sobre el marketing engañoso.

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Rechazar una llamada de spam parece un gesto lógico. No contestar, colgar y seguir con tu vida. Sin embargo, según la experta en inteligencia artificial Nona, ese movimiento tan automático es justo lo que alimenta el problema.

"Cada vez que rechazas una llamada, confirmas que tu número está activo. Entonces se multiplican", resume. Su advertencia se ha viralizado porque pone palabras a una sensación que muchos tienen: cuanto más intentas quitarte el spam de encima, más vuelve.

Las llamadas comerciales y fraudulentas ya no dependen solo de personas al otro lado del teléfono. Detrás hay sistemas automatizados capaces de marcar miles de números por minuto y aprender de cada reacción humana.

El resultado es una especie de círculo vicioso digital en el que el usuario cree defenderse, pero en realidad está entrenando al enemigo.

El algoritmo aprende de ti

El actual ecosistema del spam telefónico funciona con lógica de datos. Los sistemas prueban números de forma masiva y observan qué ocurre. Si nadie responde, ese número pierde valor. Si hay cualquier tipo de interacción, gana puntos.

Y aquí está el matiz importante: no hace falta hablar. Basta con rechazar la llamada, colgar manualmente o devolverla por curiosidad. Todo eso cuenta como señal de vida.

"Las llamadas spam están impulsadas por IA y apuntan a números reactivos", explica Nona. En ese lenguaje frío, "reactivo" significa exactamente eso: un número que genera algún tipo de respuesta.

Cada vez que el sistema detecta actividad, el número se vuelve más atractivo para futuras campañas. No solo para la misma empresa o estafa, sino para todo el circuito de intercambio de bases de datos.

Porque esos números no se quedan en un solo sitio. Circulan entre intermediarios, se venden, se cruzan y se reutilizan. Y cuanto más "vivo" parece un contacto, más veces reaparece.

Desde un punto de vista técnico, cada gesto es un pequeño entrenamiento para el algoritmo. Una confirmación de que al otro lado hay una persona real.

Por eso Nona insiste en una idea que cuesta asumir: la mejor reacción es no reaccionar. Dejar sonar la llamada hasta que se corte sola. "Al eliminar tus datos de los brokers y no interactuar, te vuelves invisible", resume. Invisible, en este contexto, significa poco rentable.

Errores que lo empeoran

Hay comportamientos muy extendidos que, lejos de ayudar, refuerzan el problema. Contestar para gritar, pulsar botones para "darse de baja" o devolver la llamada por simple curiosidad. Todo eso deja rastro.

Incluso esos mensajes grabados que prometen sacarte de la lista suelen servir para lo contrario: confirmar que el número funciona y que hay alguien al otro lado dispuesto a interactuar.

Otro error habitual es compartir el número personal en webs poco fiables, sorteos dudosos o registros sin garantías claras. Ese tipo de formularios son una de las principales puertas de entrada al circuito de datos. Una vez dentro, el número empieza a viajar. Y salir es mucho más difícil que entrar.

También es común pensar que bloquear cada llamada es suficiente. Bloquear ayuda, pero no soluciona el problema de raíz si el número sigue marcado como activo en decenas de bases de datos. El sistema no se cansa. Prueba desde otros números, otras rutas, otros proveedores. Y vuelve.

Cómo no perder llamadas importantes

Una de las grandes razones por las que la gente interactúa con estas llamadas es el miedo a perder algo importante. Una llamada del médico, del trabajo o de un familiar.

Nona recuerda que las llamadas legítimas suelen seguir otros patrones. "Las personas reales dejan mensajes de voz y los servicios de emergencia primero envían un SMS", explica. Las llamadas automatizadas, en cambio, suelen colgar tras pocos tonos o repetir el intento varias veces desde números distintos.

Por eso, una solución práctica es usar tonos personalizados para los contactos guardados. De ese modo, cuando suena un tono "normal", sabes que no es alguien de tu agenda. "Nunca perderás una llamada importante y el spam se convierte en ruido blanco invisible", dice la experta.

No es una solución milagrosa ni inmediata, pero el sistema necesita tiempo para dejar de considerarte un número rentable. Pero cuanto menos interactúes, menos interesante resultas. El cambio de mentalidad es clave. No se trata de luchar contra cada llamada, sino de dejar de alimentar la máquina.

En un mundo donde la inteligencia artificial aprende de cada clic, de cada toque y de cada gesto, a veces la mejor defensa es la más simple: no hacer nada. Dejar que el teléfono suene. Y que el algoritmo, poco a poco, se canse de ti.