Elizabeth Wakefield.

Elizabeth Wakefield.

Estilo de vida

Elizabeth, asesora financiera: "Cuando se dispare la inflación, el oro es el único activo que te va a salvar: ya rinde un 17%"

En un entorno marcado por la desconfianza en el dinero tradicional y por la búsqueda de activos reales, el oro vuelve a ocupar un lugar protagonista.

Más información: Una asesora financiera, sobre su fórmula para ahorrar en Navidad: "Aplico la regla de las 24 horas y un 10 % para imprevistos"

Publicada

Durante la última década, el comportamiento del ahorro en España ha cambiado significativamente. Los datos del Banco de España muestran que, aunque los hogares siguen acumulando liquidez, cada vez más ciudadanos son conscientes de que mantener el dinero inmóvil implica perder poder adquisitivo año tras año.

En este nuevo escenario, cada vez más españoles diversifican sus ahorros hacia activos que han demostrado resistir mejor en épocas de incertidumbre. Fondos, inmuebles y renta variable siguen formando parte de las carteras, pero ya no concentran todo el protagonismo.

De entre todos los activos, uno de los que más popularidad está ganando es el oro. Según la asesora y planificadora financiera Elizabeth Wakefield, este metal precioso no solo protege frente a la inflación, sino que vuelve a ocupar un papel central en las estrategias de preservación del patrimonio.

Las ventajas de invertir en oro, según una asesora financiera

El oro es considerado uno de los activos más valiosos del mundo por razones que van mucho más allá de su tradición histórica. A diferencia del dinero fiduciario, no puede crearse por decreto ni multiplicarse con una decisión política.

Su escasez es real, tangible y cara de aumentar. Cada onza que llega al mercado requiere años de exploración, inversión y extracción, lo que limita de forma natural la oferta disponible. Esta característica ha convertido al oro, durante siglos, en una referencia de valor aceptada en cualquier parte del mundo.

En los últimos años, este antiguo activo ha vivido una subida histórica. La subida continuada de su precio se explica por la incertidumbre económica, la pérdida de valor del dinero y el aumento del interés por el oro tanto de pequeños ahorradores como de grandes inversores.

Elizabeth Wakefield explica que todo cambió en 1971, cuando el dólar dejó de estar respaldado por oro. Desde ese momento, el dinero depende solo de la confianza en los gobiernos y de su capacidad para sostenerlo, lo que lo hace fácil de imprimir y devaluar.

Por eso, advierte que cuando se abusa de la creación de dinero, las divisas acaban perdiendo valor y se convierten en simple "papel mojado".

Uno de los pilares de su tesis es que el oro funciona como un verdadero seguro frente a la pérdida de poder adquisitivo, ya que la inflación no es un fenómeno casual ni imprevisible.

Por qué invertir en oro, según la asesora Elizabeth Wakefield

Tras la crisis de 2020, los bancos centrales inyectaron cantidades de dinero sin precedentes para sostener la economía, creando un exceso de oferta monetaria que con el tiempo se ha trasladado directamente a los precios.

En ese contexto, cuando el valor del dinero cae, el oro tiende a subir y a conservar su capacidad de compra a lo largo del tiempo.

A diferencia de otros activos financieros, el oro no depende de promesas ni de terceros para conservar su valor. Las acciones están vinculadas a la situación de las empresas, los bonos a la solvencia de quien los emite y los depósitos a la estabilidad del sistema bancario.

El oro físico, en cambio, no tiene riesgo de contraparte: no necesita que nadie pague ni garantice nada, su valor es propio y se mantiene incluso en los peores escenarios.

Wakefield también pone el foco en el comportamiento del oro en escenarios económicos especialmente adversos, como la estanflación, una situación en la que la inflación es alta, pero la economía no crece.

Según su análisis de más de seis décadas de datos, en épocas de estabilidad activos como el inmobiliario o la renta variable suelen ofrecer mejores rendimientos.

Sin embargo, cuando coinciden una inflación elevada y una economía estancada, el oro pasa a ser el activo con mejor comportamiento, con rentabilidades cercanas al 17,6%. Por eso, la asesora lo define como el activo que "te salva cuando todo va mal".

Otro factor clave que explica la fortaleza actual del oro es la relación entre oferta y demanda. La producción mundial avanza lentamente y con costes crecientes, mientras que la demanda no deja de aumentar.

Lingotes de oro.

Lingotes de oro.

Los bancos centrales están comprando cantidades récord de oro. No solo lo hacen por prudencia, sino también, según la experta, por el temor a quedarse fuera si el metal vuelve a ocupar un papel central en un eventual nuevo sistema monetario global.

Finalmente, Wakefield subraya un aspecto que considera fundamental para el inversor particular: la diferencia entre poseer oro como inversión y confundirlo con otros objetos de valor.

Las joyas, explica, no cumplen una función financiera real, ya que su precio depende del diseño, la mano de obra y de aleaciones que reducen su pureza.

El verdadero oro de inversión se presenta en forma de lingotes o monedas con una pureza mínima del 99%, certificados y reconocidos internacionalmente.

En este sentido, menciona el estándar Good Delivery, regulado por la London Bullion Market Association, como referencia mundial que garantiza la calidad, el peso y la aceptación global del metal.