Rebeca Domenech, autora de 'Tras los focos' junto  a la portada de su libro.

Rebeca Domenech, autora de 'Tras los focos' junto a la portada de su libro. Cedida

Blog

Siempre me ha obsesionado intentar descifrar quién hay detrás de quien somos cuando se apagan los focos

Rebeca Domenech
Publicada
Actualizada

Me atrevo a decir que no existe mejor forma de describir Tras los focos, mi novela debut, que con las palabras que usó mi hermana pequeña para hacerlo: "No es solo un libro; es todo lo que eres, todo lo que has luchado y todo lo que has construido hasta llegar aquí".

Este tomo nace en un punto de partida muy claro: en el momento en el que una chica, periodista de moda, es consciente de dos cosas: la primera, que, aunque siempre ha soñado con vivir en Nueva York y crecer en una competitiva industria, todavía no ha llegado su hora; la segunda, que la sed de libertad creativa únicamente se va a calmar si escribe esa historia.

Todo comenzó cuando le cedí el volante a Brooke, mi protagonista femenina, para conocer, de su mano, cómo es trabajar, enamorarse, incluso no encajar del todo, en La Gran Manzana.

Esta es una carta de amor a todo aquello que me llena de ilusión. La ciudad que nunca duerme, un personaje en sí mismo. Main character, diría yo.

Pero también es poner en relevancia aquello que hemos olvidado de las grandes comedias románticas que arrasaron con todo en los 90 y 2000. Los cafés eternos, la moda como una infalible herramienta de expresión que, por cierto, nos sigue definiendo, el cine como mirada inquieta...

En Tras los focos, las relaciones humanas dejan huella: aquella mejor amiga con la que, de repente, tenemos que aprender a construir una relación a distancia, el chico al que buscamos dejar atrás, un nuevo amor, la jefa con la que descubrimos que ya no importa tanto el matarnos por mantener ese trabajo sino el hecho de tener, incluso, una inesperada buena relación con la misma.

Escribir esta obra fue abrirme en canal y descubrir aspectos de mí en los que ni siquiera había navegado antes. Un camino en el que aprendí a priorizar, a unir en un cóctel todo aquello que conforma mi ADN.

Tras los focos es, desde mi prisma, feminidad en su máxima expresión: mujeres, a priori, acostumbradas a vivir en oculto, que resurgen y descubren su luz; mujeres que denuncian su papel en ámbitos en los que antes no contaban con representación; mujeres que se adaptan a cómo evoluciona la sociedad y se recuperan a sí mismas; mujeres fuertes que, juntas, crecen.

Concebí este libro deseando que se convirtiese en un lugar seguro. En ese refugio al que siempre volver cuando alguien se encuentre lejos de casa (aunque no necesariamente esté físicamente fuera de ella). Soy fiel creyente de que cada uno de nosotros podría dirigir una gran película con su historia y Tras los focos es solo una pequeña prueba de ello.

Como buena soñadora, además, os diré que es un conjunto de páginas que ponen en relevancia el valor de la conexión y la ilusión como claves para seguir creciendo y no dejar de mirar la vida con un romanticismo que hace que todo cobre sentido.

Terminaré, si me lo permitís, lanzando una pregunta: ¿quiénes sois cuando, al final del día, los focos dejan de posarse sobre vosotros?

En la Comunidad de Magas estamos sorteando tres ejemplares firmados por Rebeca Domenech de su libro recién publicado. Participa y mucha suerte.