Belén Rueda.

Belén Rueda. Gtres

Belleza

Alba de la Cruz, maquilladora: "Si quieres que el maquillaje aguante todo el día, tienes que aplicar polvos de sellado"

La nueva colección Ultra Snatched de Huda Beauty es una buena oportunidad para descubrir cómo sacarle partido a los polvos de sellado.

Más información: David Deibis, maquillador: "Si tienes los ojos marrones, lo ideal es aplicar sombras en tonos fríos como azules o verdes"

Publicada

Hay productos que llevan tanto tiempo en nuestro neceser que a veces nos olvidamos de lo importantes que son. Es el caso de los polvos de sellado, un básico del maquillaje que nos acompaña desde hace años, mucho antes de que el colorete o el iluminador se convirtieran en los protagonistas de muchas rutinas beauty.

Aunque durante años los hemos utilizado para conseguir una piel mate, ahora han pasado a tener un papel mucho más estratégico. En lugar de cubrir todo el rostro, los aplicamos en zonas concretas para controlar los brillos, fijar el corrector y prolongar la duración del maquillaje, sin renunciar a ese acabado luminoso y jugoso que marca las tendencias actuales.

El problema; sin embargo, es que no siempre sabemos cómo aplicarlos sin que la piel quede demasiado empolvada o el corrector termine marcando las líneas de expresión. ¿Polvos sueltos o compactos? ¿Brocha o borla? La maquilladora Alba de la Cruz resuelve estas dudas y explica por qué elegir el producto adecuado y saber utilizarlo puede cambiar el resultado.

Todo lo que tienes que saber

Los polvos de sellado son uno de esos productos que pueden marcar la diferencia en cualquier rutina de maquillaje. Su función principal es fijar la base y el corrector para prolongar su duración, controlar los brillos y conseguir que los productos en crema permanezcan en su sitio durante más horas.

Aunque tradicionalmente se han asociado a los acabados mates, hoy también existen fórmulas que permiten sellar el maquillaje sin renunciar a una piel luminosa y natural. Aun así, este paso sigue siendo fundamental para prolongar su duración: "si no te aplicas polvo, el maquillaje no te va a durar", apunta Alba de la Cruz.

A la hora de elegirlos, hay dos formatos principales: los polvos sueltos y los compactos. Los primeros suelen ser más ligeros y ofrecen un mayor control de los brillos, por lo que resultan especialmente interesantes para las pieles grasas.

"Como norma general, el polvo suelto controla mucho mejor los brillos, sella un poquito más y aguanta también un poquito mejor al paso de las horas", explica De la Cruz en un vídeo de sus redes sociales.

Al tener una textura menos compacta y aportar, por lo general, menos cobertura, suele ser una buena opción para quienes buscan fijar la base y controlar el exceso de grasa sin añadir demasiado pigmento.

Los polvos compactos, por su parte, suelen aportar más cobertura porque contienen más pigmento. También resultan especialmente prácticos para llevar en el bolso y retocar el maquillaje a lo largo del día.

@albadlcruz Cuál es la diferencia entre el polvo suelto y el polvo compacto? 👀 ¿cuál es mejor para ti? #makeup #maquillaje #polvossueltos #polvoscompactos #loosepowder ♬ sonido original - Alba de la Cruz

Eso no significa que todos los compactos funcionen como una base de maquillaje en polvo, una confusión bastante extendida que la experta quiere aclarar: depende de la formulación del producto.

La elección; sin embargo, no debería basarse únicamente en el formato. Una piel grasa que necesita controlar los brillos durante horas puede beneficiarse de unos polvos sueltos con capacidad de fijación, mientras que una piel seca que busca un acabado más natural puede encontrar en determinados compactos una alternativa interesante.

La fórmula y la forma de aplicarla son tan importantes como el envase.

¿Brocha o borla?

Una vez elegido el producto, llega otra de las decisiones que más influyen en el resultado: la herramienta de aplicación.

Aunque a menudo se utilizan indistintamente, la brocha y la borla no depositan la misma cantidad de polvo sobre la piel, por lo que conviene elegir una u otra en función de las necesidades del rostro.

"Yo personalmente siempre recomiendo utilizar la borla en el caso de una piel grasa o una piel que vaya a sufrir mucho al paso de las horas, por ejemplo, un maquillaje de novia", explica Alba de la Cruz.

La borla permite presionar el producto contra la piel y conseguir un sellado más intenso, algo especialmente útil cuando se busca una mayor duración.

La maquilladora pone como ejemplo las bodas, en las que el maquillaje debe resistir abrazos, besos y muchas horas de celebración. En esas circunstancias, sellar correctamente determinadas zonas puede ayudar a que la base permanezca en su sitio.

Si se busca una fijación más intensa y un acabado mate, la borla puede ser una buena aliada, aunque también deposita más producto y deja un resultado más empolvado.

La brocha, en cambio, permite distribuir los polvos de una forma más ligera. Parte del producto queda entre las cerdas, de modo que el acabado suele ser menos mate y menos cubriente.

Por eso, De la Cruz la recomienda especialmente para las pieles secas o para quienes prefieren que la piel conserve un aspecto más natural.

"Yo cojo un polvo compacto con una brocha y voy a dejar un acabado menos dado, menos mate, en una piel seca que no busque mucha cobertura", explica.

Es una técnica que también puede funcionar bien en zonas concretas del rostro donde no interesa acumular demasiado producto.

La diferencia es especialmente importante para quienes quieren fijar el maquillaje sin renunciar a una apariencia jugosa. No hace falta cubrir todo el rostro con una capa uniforme de polvo: se puede trabajar de manera selectiva, utilizando una brocha en las áreas más secas y reservando una aplicación más precisa e intensa para aquellas zonas que necesitan mayor fijación.

Imagen de ilustración de unos polvos de sellado.

Imagen de ilustración de unos polvos de sellado. iStock

Aunque los polvos sueltos suelen asociarse a las pieles grasas y los compactos a las secas, Alba de la Cruz insiste en que estas recomendaciones son generales. Dentro de cada categoría hay fórmulas con acabados y características muy diferentes, por lo que no todos los productos responden de la misma manera sobre la piel.

En una piel grasa, los polvos sueltos pueden ayudar a controlar el exceso de sebo y prolongar la duración del maquillaje. Si, además, se aplican con una borla en las zonas que tienden a producir más brillos, el sellado será más intenso.

La cantidad, no obstante, sigue siendo determinante: excederse puede dejar una textura demasiado evidente.

En una piel seca, la prioridad suele ser otra. En lugar de buscar un acabado completamente mate, interesa fijar el maquillaje sin eliminar la luminosidad ni acentuar las zonas deshidratadas.

Para ello, la maquilladora recomienda fórmulas que sellen sin dejar una sensación pesada y aplicarlas con brocha para controlar la cantidad.

Los polvos de Huda Beauty

La búsqueda de un maquillaje duradero y una piel visualmente más uniforme también ha impulsado nuevas fórmulas y técnicas de aplicación.

Entre los lanzamientos que exploran esta combinación se encuentra Ultra Snatched, la nueva colección de Huda Beauty que incorpora tonos rosas y lilas a su familia Easy Bake para iluminar, esculpir y difuminar el rostro.

La propuesta parte de una idea sencilla: el rosa ayuda a iluminar y el lila aporta un efecto de definición. La colección incorpora estas tonalidades a Easy Bake Duo, en formato de polvos sueltos, y Easy Bake Pressed, en formato compacto.

El objetivo es mantener el control de los brillos y suavizar visualmente la textura de la piel sin renunciar a un acabado luminoso.

Los nuevos Easy Bake Loose Setting Powder Duo combinan dos polvos sueltos ultrafinos en tonos complementarios que pueden utilizarse por separado o mezclarse para conseguir diferentes acabados. Su envase incorpora un separador que permite mantener ambos tonos independientes o retirarlo para unirlos y crear una mezcla personalizada.

La colección incluye Cherry Lilac, pensado para pieles claras, con Cherry Blossom Cake, un rosa suave y translúcido, y Lilac Muffin, un lila suave de subtono frío.

Al mezclarlos, se obtiene un lila rosado. Para pieles medias a bronceadas, Pink Ube combina Pink Velvet Cookie, un rosa intenso, con Ube Birthday Cake, un lila eléctrico, que juntos crean un tono malva rosado.

Estos polvos ofrecen hasta 18 horas de duración, con un acabado difuminado y sin efecto flashback, es decir, sin el reflejo blanquecino que algunos productos en polvo pueden dejar en las fotografías con flash.

La colección, además, también incorpora dos nuevos tonos de Easy Bake Pressed, la versión compacta: Pink Velvet Cookie, de subtono rosado cálido para pieles bronceadas, y Ube Birthday Cake, con subtonos lilas fríos para pieles medias.

Esta fórmula compacta asegura hasta 12 horas de control de brillos y un acabado mate de efecto difuminado que, además, se observa en cuanto depositas la borla sobre la piel. Ni siquiera hace falta presionarla sobre el producto para coger cantidad.

Yo soy bastante exigente con la duración de los productos, porque creo que es algo que se aprecia desde el primer día de uso. Cuando pruebo un maquillaje, me fijo especialmente en cómo evoluciona con el paso de las horas, si mantiene el acabado inicial o si empiezan a aparecer brillos y pequeñas imperfecciones.

Al final, por muy bonito que quede recién aplicado, lo que realmente marca la diferencia es cómo se comporta a lo largo del día.

Con estos polvos de Huda, la duración se aprecia especialmente al final del día, cuando compruebas que el producto sigue presente en la zona de la ojera y que el maquillaje se mantiene en su sitio. No hay nada que confirme más su calidad.

En mi caso que tengo la piel mixta, siempre he usado los polvos sueltos en zonas como la frente y debajo del pómulo, y para las ojeras he dejado los compactos. Sin embargo, la fundadora de la marca, Huda Kattan, propone combinar los polvos sueltos con los compactos para intensificar el efecto de fijación, luminosidad y definición.

Su técnica, conocida como Double Powdering, consiste en superponer dos texturas de polvo en zonas estratégicas del rostro.

"Mi truco imbatible cuando quiero una piel completamente perfecta de foto es la doble capa: aplico primero el polvo suelto Easy Bake Duo para difuminar e iluminar estratégicamente, y sello inmediatamente después con el compacto Easy Bake Pressed encima. Es el paso definitivo para potenciar ese efecto lifting que no se mueve en todo el día", explica Kattan.

El primer paso consiste en aplicar Easy Bake Duo en las áreas que se quieren iluminar o definir, como la ojera, el centro del rostro y la línea de la mandíbula. Los tonos rosas y lilas se pueden utilizar por separado o mezclados, en función del efecto que se busque y del tono de piel.

A continuación, se aplica Easy Bake Pressed sobre esas mismas zonas para reforzar la fijación y el efecto difuminado. La fórmula compacta ayuda a absorber el exceso de grasa y a mantener bajo control los brillos, mientras que la combinación de colores busca aportar dimensión sin recurrir necesariamente al contorno oscuro tradicional.

La técnica recupera el concepto de baking, una forma de sellado que utiliza polvo para fijar el maquillaje, y lo adapta a una propuesta centrada en la corrección cromática.

El término snatched, popularizado en la cultura drag para describir un rostro muy definido y visualmente elevado, sirve como referencia para esta técnica de Huda Beauty.

La doble capa está pensada para quienes buscan un acabado más trabajado y definido, especialmente en maquillajes de larga duración o en aquellos que van a fotografiarse.

No obstante, aplicar dos productos en polvo no es imprescindible para conseguir un buen resultado. Como explica Alba de la Cruz, la elección de la fórmula, la cantidad y la herramienta debe adaptarse siempre a las necesidades de cada piel.