Sophia y Marc-Alexandre Risch, fundadores de OBART.
Sophia y Marc-Alexandre, fundadores de OBART, la firma de belleza que consigue que el perfume dure más: "En España esto puede cambiarlo todo"
OBART llega en exclusiva a Sephora en Europa con un nuevo concepto de perfumería que introduce un paso de preparación antes de aplicar la fragancia.
Más información: Ángel Juárez, entre los 20 mejores cirujanos de España: "La estética ayuda a verte bien, pero no trata emociones"
Hoy en día, elegir cómo cambiar el mundo es difícil. Prácticamente todo está desarrollado, pensado e incluso ejecutado y destacar en algún ámbito parece imposible. O eso es lo que creemos hasta que alguien lanza una idea y piensas: ¿Por qué no había caído antes en algo tan esencial?
Con la belleza ocurre algo parecido. Hay productos para casi cualquier necesidad y rutinas cada vez más sofisticadas, pero todavía quedan gestos cotidianos que hacemos por inercia, sin preguntarnos si podrían funcionar mejor. Perfumar la piel es uno de ellos.
OBART nace precisamente de esa pregunta: ¿por qué la perfumería no ha tenido hasta ahora un paso de preparación? La firma, fundada por Sophia y Marc-Alexandre Risch, decidió no solo responder a esa pregunta, sino hacerla realidad.
Por eso, después de tres años de investigación, pruebas y errores, desarrollaron el P3 Fragrance Primer, un producto que se aplica antes del perfume para preparar la piel y prolongar la duración de la fragancia sin alterar su aroma.
Magas ha hablado con ellos para conocer cómo surgió esta idea y qué hay detrás de una propuesta que pretende abrir una nueva categoría en belleza.
El paso que faltaba en el perfume
OBART no nació con la intención de lanzar simplemente otra marca de fragancias. Su planteamiento parte de una observación muy sencilla: la gente ya intenta conseguir que su perfume dure más.
Crema hidratante, aceites, vaselina, aplicar la fragancia en determinados puntos del cuerpo... Durante años, estos han sido algunos de los trucos más habituales para alargar la duración de un aroma sobre la piel.
Sophia Risch explica que precisamente esas soluciones caseras ayudaron a detectar que existía una necesidad. "Esos trucos fueron nuestro mejor estudio de mercado", cuenta. Para ella, demostraban que los consumidores "ya entendían el problema e intentaban solucionarlo por sí mismos".
La diferencia está en que esos productos no habían sido concebidos específicamente para mejorar el comportamiento de una fragancia. Una crema hidratante tiene como objetivo principal hidratar; OBART quería desarrollar un producto diseñado desde el principio para trabajar con el perfume.
Imagen del Fragance Primer P3 de OBART.
Es ese concepto el que quisieron explotar hasta bautizarlo como scentcare: trasladar a la perfumería la lógica del cuidado de la piel.
La idea consiste en dejar de entender el perfume como el último gesto antes de salir de casa y convertirlo en una rutina que empieza preparando la piel.
Tres años para conseguir una fórmula que no cambiara el perfume
El producto que inaugura esta categoría es P3 Fragrance Primer, un primer universal para fragancias desarrollado durante tres años y fabricado en Corea.
Su objetivo no es aportar un olor adicional, sino crear las condiciones para que el perfume que ya utilizamos permanezca durante más tiempo.
El reto, según Sophia, estaba precisamente en conseguir que el producto hiciera su trabajo sin convertirse en una nueva fragancia. "La fórmula tenía que ser limpia y completamente inodora para no modificar nunca el aroma", explica.
También debía ser ligera, tener un acabado seco y funcionar con diferentes familias olfativas, concentraciones y tipos de piel. Un proceso complicado que, como explican sus fundadores, no fue lineal.
"Fracasamos varias veces antes de conseguir la fórmula que superó las pruebas clínicas y se convirtió en Fragrance Primer P3™", reconoce Sophia.
No queríamos un producto que simplemente sonara como si debiera funcionar. Queríamos poder aplicarlo en una muñeca, poner la fragancia encima, compararlo con la otra muñeca y demostrar la diferencia.
Los estudios clínicos citados por la compañía señalan hasta ocho horas adicionales de duración tanto en Eau de Parfum como en Eau de Toilette.
Según esos resultados, después de 12 horas la intensidad de la fragancia era hasta tres veces mayor sobre la piel preparada con el primer que sobre la piel sin preparar.
Una especie de malla invisible sobre la piel
La explicación técnica puede parecer compleja, pero Marc-Alexandre Risch la resume de una forma mucho más sencilla: "Hemos cambiado la superficie sobre la que se deposita el perfume".
P3 Fragrance Primer contiene glicerina y ácido hialurónico de bajo peso molecular, dos ingredientes destinados a hidratar y alisar la superficie de la piel. Después entra en juego la tecnología propia de la marca, denominada Scent Mesh Technology™.
Según explica Marc-Alexandre, se trata de un complejo formador de película compuesto por nueve ingredientes que, en una concentración del 10 % dentro de P3™, crea una micromalla invisible y transpirable sobre la superficie cutánea.
Cuando la fragancia se pulveriza encima, sus moléculas se depositan sobre esa estructura en lugar de hacerlo directamente sobre la piel desnuda. El objetivo es ralentizar su evaporación y prolongar el tiempo durante el que las moléculas continúan liberándose al aire.
"Piensa en la malla como un depósito que controla la liberación de las moléculas de la fragancia", explica el fundador. No se trata de encapsularlas ni de impedir que evolucionen, sino de hacer que se liberen más lentamente.
Y aquí aparece una de las cuestiones que más preocupaban a los fundadores: que el perfume siguiera oliendo exactamente como estaba diseñado para oler. "Tenía que ser completamente libre de perfume y neutro en cuanto al olor", explican.
El objetivo es conseguir que tu fragancia funcione mejor, no crear una fragancia diferente
El perfume como una rutina de belleza
La propuesta de OBART cambia también la manera de entender el momento de perfumarse. En lugar de pulverizar la fragancia directamente sobre la piel y terminar ahí, la marca plantea una secuencia sencilla: preparar, pulverizar y dejar evolucionar el aroma.
P3 Fragrance Primer se aplica antes del perfume sobre los puntos de pulso, como las muñecas, el cuello y el escote. La fórmula está diseñada para secarse rápidamente y dejar un acabado seco, sin sensación grasa ni residuos pegajosos.
La marca sostiene que su formulación es compatible con cualquier perfume del mercado. El envase de 50 mililitros tiene un precio recomendado de 39 euros, mientras que el formato de 15 mililitros cuesta 22 euros.
Para Sophia, el valor del producto se entiende mejor cuando deja de ser necesario explicarlo. "El momento más satisfactorio es cuando alguien se ha olvidado de que lleva puesto nuestro Fragrance Primer P3™, sigue con su día y, horas después, vuelve a percibir su propia fragancia", confiesa.
Y es precisamente aquí donde los fundadores ponen el foco en España.
En España, donde la colonia forma parte de la vida cotidiana, este 'primer' lo cambia todo, porque estas fragancias a menudo no duran mucho.
La llegada de OBART a Europa se produce de la mano de Sephora, que ha elegido la firma para su lanzamiento en exclusiva en Europa.
Para una marca joven, el acuerdo supone algo más que estar presente en tiendas y en la plataforma online: implica introducir un producto desconocido para buena parte del público en uno de los principales espacios de descubrimiento de belleza.
"Fue un momento enorme para nosotros", recuerda Sophia. El equipo de Sephora probó tanto el primer como las fragancias antes de apostar por el proyecto y trabajó con la marca en la formación de sus equipos y clientes.
La elección tiene una razón práctica. P3 Fragrance Primer es un producto que se entiende especialmente bien cuando se prueba. La propuesta de OBART consiste en aplicar el primer en una muñeca, utilizar la misma fragancia en ambas y experimentar la diferencia.
La compañía ha presentado la llegada de OBART como la creación de una nueva categoría dentro de la belleza. Para Sophia, el reto de entrar en una categoría inexistente es precisamente conseguir que el consumidor incorpore un gesto que hasta ahora no formaba parte de su rutina.
Crear una nueva categoría significa que tienes que explicar un comportamiento nuevo. Todavía no existe un hábito establecido. Tienes que crear el gesto, demostrar el resultado y dar a la gente una razón para incorporarlo a su rutina.
Ocho perfumes para construir un armario olfativo
OBART no se limita al primer. La firma también ha desarrollado una colección de ocho Eau de Parfum, creados en Francia con perfumistas de dsm-firmenich.
Marc-Alexandre explica que la intención era trasladar a las fragancias la misma filosofía que al producto de preparación: fórmulas veganas, clean y cruelty-free, pero también accesibles. Cada perfume se presenta en un formato de 30 mililitros con un precio recomendado de 44 euros.
La colección incluye perfiles muy diferentes. Le Cleaning busca ese olor limpio y moderno asociado a la sensación de salir de la ducha, Lady in Rouge combina cereza y almendra con almizcles blancos y ámbar, Santal Spirit gira alrededor de un sándalo cremoso acompañado de palo santo e incienso o Caramel Couture, en el extremo más gourmand, mezcla caramelo salado, mantequilla, praliné, haba tonka y vetiver.
La colección está pensada, además, para que las fragancias puedan utilizarse juntas. El layering deja de ser un recurso reservado a quienes conocen en profundidad la perfumería y se convierte en una herramienta para construir un aroma propio.
"El layering no suma, compone", dice Sophia. "Puedes coger dos fragancias muy diferentes y crear algo que te pertenezca por completo".
El error a la hora de aplicarse perfume
La conversación sobre OBART también lleva a algunos de los gestos más habituales al utilizar perfume. Uno de ellos es prácticamente automático: pulverizar la fragancia en las muñecas y frotarlas entre sí.
Marc-Alexandre recomienda evitarlo porque, según explica, ese gesto puede destruir parte de las notas de salida. Aunque introduce una pequeña excepción: "Cada persona lleva la fragancia como le gusta".
Para él, la perfumería no debería convertirse en un conjunto rígido de normas. "La perfumería consiste en jugar, no en seguir reglas".
También cambia el resultado según la zona del cuerpo elegida. El fundador distingue entre zonas cálidas y frías, es decir, las muñecas, el cuello y el escote son zonas de pulso y tienen una temperatura más elevada, lo que favorece una evaporación más rápida y puede generar una estela más intensa.
En las zonas más frías, la evaporación es más lenta y la fragancia puede permanecer durante más tiempo. Por eso no existe, según su explicación, un único lugar perfecto para pulverizar.
El clima es otro factor que modifica la manera en la que evoluciona una fragancia. Sophia pone el ejemplo de España, donde los meses de verano pueden estar marcados por temperaturas elevadas.
Imagen de ilustración.
"En un país como España, con veranos largos y calurosos, la fragancia generalmente se desarrollará y evaporará más rápidamente debido al calor", explica.
Eso no significa que haya que cambiar necesariamente de perfume durante el verano. Para Sophia, la cuestión está más relacionada con el efecto que se busca conseguir.
Si se quiere una mayor proyección, el calor puede favorecerla. Si la prioridad es mantener la fragancia durante más tiempo, las zonas más frías pueden convertirse en una herramienta.
Por la noche, su propuesta consiste en combinar ambas posibilidades: utilizar las zonas de pulso para aportar intensidad y otras áreas más frías para mantener el aroma presente durante más tiempo.
Además, la hidratación de la piel también entra en juego. Marc-Alexandre explica que el estado de la piel influye en el comportamiento de una fragancia y que la piel seca puede presentar más dificultades para prolongar su duración.
De ahí que P3 incorpore glicerina y ácido hialurónico de bajo peso molecular.
La ambición va más allá de un primer
El proyecto de Sophia y Marc-Alexandre Risch no termina con P3. Para ellos, el producto es la primera pieza de una idea más amplia.
Esa idea es scentcare: aplicar a la perfumería algunos de los principios que ya forman parte del cuidado de la piel, como la atención a la formulación, la eficacia demostrada y la construcción de una rutina.
"La perfumería era la última categoría de belleza sin una verdadera rutina", sostiene. Tradicionalmente, el perfume se ha entendido como el toque final después de vestirse, maquillarse o peinarse.
OBART quiere situarlo antes, como un paso que puede prepararse y personalizarse.
Tres años de investigación, una tecnología diseñada para crear una micromalla sobre la piel, un producto sin perfume y una colección de ocho Eau de Parfum forman la primera parte de la propuesta.
La segunda depende de algo mucho más cotidiano: conseguir que ese nuevo gesto termine entrando en el neceser como entraron, en su día, el sérum, la prebase o cualquier otro paso que hoy parece imprescindible.