Sophie Lin, experta en diseño de cejas y micropingmentación

Sophie Lin, experta en diseño de cejas y micropingmentación Cesión

Belleza

Sophie Lin, experta en microblading: "A partir de los 40, lo que más rejuvenece la mirada es no depilar las cejas"

Considerada una de las grandes profesionales del sector en España, la diseñadora de cejas habla en exclusiva para MAGAS.

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Hay pequeños cambios capaces de modificar la apariencia de un rostro sin que resulte evidente qué ha cambiado. Una mirada que parece más abierta, unas facciones que se ven más equilibradas o esa sensación difícil de definir de tener mejor cara.

Para Sophie Lin, una de las especialistas en microblading más reconocidas de España, buena parte de ese efecto puede empezar en las cejas. Frente a una estética marcada durante años por diseños muy definidos, arcos exagerados y resultados fácilmente reconocibles, Lin defiende prácticamente lo contrario.

Ella observa primero, interviene después y respeta todo lo posible aquello que ya estaba ahí.

"A la hora de hacer un diseño de cejas lo primero que hago es analizar la propia naturaleza de las cejas de la clienta. Es decir, comprender dónde ha perdido densidad, por qué, e intentar reconstruir una ceja para volver a sus inicios", explica en exclusiva a MAGAS.

Su filosofía parte de una idea muy clara: no inventar un rostro nuevo. "Opino que la mejor ceja que le queda a una persona es la ceja con la que ha nacido, y dentro de ella se puede ajustar un poco el diseño".

Es precisamente esa búsqueda de naturalidad la que, según la experta, permite conseguir un resultado favorecedor sin provocar esa incómoda sensación de haberse hecho "algo". "Creo que tener esta visión a la hora de diseñar unas cejas es lo que hace que la clienta y su entorno la vean favorecida pero sin sentir el rostro disfrazado".

El error más repetido

La forma de las cejas cambia con el paso del tiempo, pero también lo hace debido a décadas de depilación, modas y pequeños errores que terminan modificando su estructura original.

Después de trabajar, como ella misma puntualiza, con "miles de rostros", Sophie Lin tiene claro cuál es uno de los fallos más frecuentes entre las mujeres de 40 y 50 años: intentar levantar demasiado la ceja eliminando pelo de la zona inferior.

"El error más común es depilarse en exceso la línea inferior del cuerpo central de la ceja intentando elevarla. Esto hace que se vea más redondeada, creando un efecto visual de verse la cola más caída"

Paradójicamente, muchas mujeres llegan a consulta convencidas de que el problema está precisamente en esa cola descendente. La especialista explica que no siempre es así.

"En la mayoría de los casos, las clientas vienen pensando que tienen la cola caída, cuando en verdad tienen el cuerpo de la ceja demasiado alto para su estructura natural y por eso no se aprecia una armonización".

Corregir proporciones, recuperar visualmente densidad y respetar la dirección natural del pelo puede ayudar así a conseguir una expresión más joven y descansada. No se trata tanto de elevar artificialmente la mirada como de devolver equilibrio a aquello que se ha ido modificando.

Y aunque durante mucho tiempo la micropigmentación estuvo asociada principalmente a mujeres de mayor edad, el perfil está cambiando. Pero, en Sophie Lin Beauty también reciben a numerosas mujeres jóvenes que buscan definir correctamente sus cejas antes de caer en una depilación excesiva.

Personalización y naturalidad

Existe además una vertiente del microblading que va mucho más allá de seguir tendencias estéticas. Lin ha observado en los últimos años un incremento de pacientes oncológicas interesadas en el tratamiento.

En estos casos, insiste, el planteamiento es especialmente delicado. Ante una quimioterapia, recomienda valorar el procedimiento antes de comenzar el tratamiento médico, siempre dentro de las indicaciones sanitarias correspondientes.

"Lo más importante es ser fiel a la ceja natural"

"Cuando aún no se ha caído el pelo de las cejas, a las profesionales nos ayuda bastante a la hora de hacer el diseño y ajustarlo a las cejas naturales para que la clienta no se vea diferente".

Algo similar sucede con determinadas alopecias, donde disponer todavía de una referencia de pelo natural facilita reproducir la estructura original de la ceja. "Recalco mucho el hecho de ser fiel a la ceja natural porque este tipo de clienta no busca un 'retoque estético' sino que se hace por una cuestión médica. No busca verse 'diferente o mejor', simplemente busca seguir viéndose ella".

Su técnica, hace hincapié, se basa en acompañar un rostro, no para imponerle una identidad distinta.

Tendencias demasiado efímeras

El auge de las redes sociales ha convertido las cejas en terreno abonado para las tendencias. Más gruesas, laminadas, extremadamente peinadas, rectas o arqueadas consiguiendo que las formas de estas cambien a una velocidad difícil de seguir.

El problema aparece cuando una moda pasajera se traslada a un tratamiento que puede permanecer meses sobre la piel.

"El microblading es un tratamiento estético semipermanente, puede durar hasta uno o dos años en la piel de mi clienta, y algo como un diseño de cejas te puede cambiar totalmente la identidad", advierte.

Por eso establece una frontera clara entre maquillaje y microblading. "Soy partidaria de utilizar el microblading como una mejora de tus cejas naturales pero no una transformación. Para transformar las cejas según las tendencias o el look del día, siempre tenemos el maquillaje, que luego llegas por la noche a casa y te lo puedes quitar".

Una responsabilidad profesional que también ha marcado el crecimiento de su negocio. Lin pasó de trabajar sola y acumular más de 15 meses de lista de espera, con jornadas cercanas a las 12 horas, a formar un equipo junto a sus hermanas alrededor de su técnica Soft Microblading.

Pero detrás del resultado estético, insiste, tiene que existir algo más que habilidad manual. Para ella, trabajar sobre el rostro exige formación continua, paciencia y, especialmente, empatía.

"Cuando una clienta entra en tu cabina, tienes que saber entender por qué está ahí, y durante esa sesión ella se debe convertir en tu mayor prioridad. Por encima de tu ego y por encima de tus intereses personales".

Y para quienes todavía observan los tratamientos estéticos con recelo por miedo a dejar de reconocerse frente al espejo, Sophie Lin plantea otra manera de entenderlos.

"Un buen diseño de cejas puede armonizar y potenciar tu imagen de una manera muy natural. Verte más simétrica, potenciar tu mirada o incluso disimular pequeñas imperfecciones manejando los contrastes de tu rostro", asegura.

Menos transformación y más reconocimiento. Porque, en su manera de entender la belleza, rejuvenecer un rostro no siempre consiste en cambiarlo, sino en recuperar aquello que hacía que pareciese naturalmente suyo.