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Belleza

La sombra de ojos que simplifica el maquillaje y consigue una mirada más joven en segundos: "Basta con una sola pasada"

La firma de Mario Dedivanovic amplía su icónica colección de sombras con una nueva versión de acabado perlado, disponible hasta en 8 tonos.

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Hubo un tiempo en el que aplicar sombra de ojos parecía una de esas técnicas de maquillaje reservadas únicamente a quienes llevan años delante del espejo. Basta con mirar cualquier tutorial para encontrarnos con cuencas perfectamente marcadas, tonos estratégicamente colocados y una transición de colores que, a primera vista, parece imposible de reproducir en casa.

Sin embargo, detrás de esos maquillajes que parecen imposibles hay algo mucho más sencillo: jugar con la profundidad y la luz para modificar visualmente la forma de la mirada. Un tono mate en la zona adecuada puede aportar dimensión y definir el ojo, mientras que un pequeño toque luminoso consigue atraer la luz y hacer que el rostro parezca más despierto.

Y aquí es donde Makeup By Mario ha conseguido simplificar las cosas. Sus Master Mattes Long-Wear Cream Eyeshadow llevaron los tonos mate de sus icónicas paletas a una fórmula en crema que se aplica fácilmente con los dedos y permite construir la profundidad de la mirada sin complicaciones.

Ahora, la firma da un paso más con Soft Shimmer Long-Wear Cream Eyeshadow, una nueva versión con un sutil acabado perlado que aporta luz donde la mirada más lo necesita y termina de completar el maquillaje. Usarlas es tan fácil como deslizar el dedo sobre el párpado, difuminar ligeramente los bordes y dejar que la propia textura haga el resto.

La sombra en crema hace fácil el maquillaje de ojos

La principal ventaja de las Cream Eyeshadow de Makeup By Mario se descubre en cuanto entran en contacto con la piel.

Su textura cremosa permite depositar el color directamente sobre el párpado y trabajarlo con mucha facilidad, pero lo que realmente sorprende es su pigmentación: con una pequeña cantidad es suficiente para conseguir un tono intenso y uniforme.

Estas fórmulas ofrecen una cobertura de media a completa que se puede modular según el resultado que busquemos. Un ligero punto puede bastar para un maquillaje diario, mientras que podemos añadir más producto si queremos una mirada más marcada y profunda.

Además, no hace falta tener una colección de brochas para conseguir un buen resultado, sino que la propia yema de los dedos funciona perfectamente para aplicar y difuminar la sombra, algo que convierte el maquillaje de ojos en un proceso mucho más rápido y accesible.

Eso sí, hay un pequeño truco que conviene tener en cuenta: hay que trabajarla con cierta rapidez. La fórmula se seca a gran velocidad y, una vez asentada, permanece prácticamente en su sitio.

Esta característica es precisamente una de las razones por las que consigue una duración tan buena, aunque obliga a no dejar el difuminado para después.

Cómo utilizar una sombra mate para conseguir una mirada más definida

Las sombras mate tienen una función especialmente interesante cuando queremos aportar profundidad al ojo. Al no reflejar la luz como hacen las fórmulas metalizadas o con partículas de brillo, permiten crear dimensión de una manera más discreta y natural.

Por eso son una buena opción cuando buscamos un maquillaje que no parezca excesivamente trabajado. En lugar de dibujar una línea muy marcada en la cuenca, podemos utilizar un tono marrón, topo o beige ligeramente más oscuro que nuestra piel y llevarlo hacia la zona exterior del ojo.

La clave está en no pensar tanto en "dibujar" una forma como en crear una sombra.

En el caso de los párpados maduros o ligeramente caídos, esta técnica adquiere todavía más sentido. Con el paso de los años, la piel del párpado pierde parte de su firmeza y elasticidad y pueden aparecer pliegues y una mayor caída de la zona superior.

El maquillaje no puede modificar físicamente esta estructura, pero sí puede utilizar luces y sombras para crear un efecto óptico de mayor definición.

El objetivo no es cubrir todo el párpado de oscuro, sino generar una transición. Un tono medio puede extenderse desde la parte exterior hacia la cuenca, mientras que el centro del párpado puede mantenerse más limpio o recibir posteriormente un toque de luz.

Y aquí es donde entran las nuevas Soft Shimmer Long-Wear Cream Eyeshadow, la versión con acabado perlado de la colección de Mario Dedivanovic.

Las nuevas sombras con brillo que aportan luz

Después del éxito de las Master Mattes Long-Wear Cream Eyeshadow, el maquillador ha ampliado la colección con las Soft Shimmer Long-Wear Cream Eyeshadow, unas sombras en crema que mantienen la facilidad de aplicación de la fórmula original, pero incorporan un acabado de brillo perlado.

La idea es prácticamente la misma: una textura ligera, fácil de trabajar y con una cobertura modulable que puede ir desde media hasta total.

Sin embargo; su clara diferencia está en el acabado, que aporta una luminosidad mucho más evidente y permite jugar con la dimensión del ojo de una manera diferente.

No se trata de una sombra de purpurina ni de un acabado metálico excesivamente llamativo. El efecto es más delicado, pensado para reflejar la luz y aportar ese pequeño punto de luminosidad que hace que la mirada parezca más despierta.

La firma las ha desarrollado para que puedan aplicarse igualmente con los dedos o con una brocha. De hecho, utilizar la yema de los dedos puede ser una de las formas más sencillas de conseguir un resultado bonito cuando hablamos de sombras con brillo.

También conserva la resistencia frente al sudor, la humedad y los pliegues, algo especialmente importante en una zona como el párpado, donde una fórmula que no se comporte bien puede terminar acumulándose en las pequeñas líneas de expresión.

La colección está disponible en 8 tonos inspirados en los colores de la tierra, con alternativas cálidas y frías que permiten crear desde maquillajes muy naturales hasta looks con mayor intensidad.

Cómo combinar las sombras mate y las de brillo para rejuvenecer la mirada

Aunque las sombras con brillo pueden resultar muy favorecedoras, existe una razón por la que los maquilladores suelen recomendar cierta precaución cuando se utilizan sobre pieles maduras.

El problema no está necesariamente en el brillo en sí, sino en dónde y cómo se aplica.

A medida que la piel cambia con la edad, las pequeñas líneas y los pliegues del párpado pueden hacerse más visibles. Los productos que reflejan mucha luz pueden llamar la atención sobre esa textura, especialmente cuando se aplican de manera uniforme por toda la superficie del párpado.

El maquillador y creador de contenido Jesús Serrano ha advertido precisamente sobre este efecto al hablar de los párpados caídos. Las sombras luminosas pueden ser preciosas, pero utilizadas sin tener en cuenta la estructura del ojo pueden potenciar visualmente el volumen de una zona que ya presenta cierta caída.

Esto no significa que después de los 50 haya que renunciar a las sombras con brillo. De hecho, pueden convertirse en uno de los mejores recursos para iluminar la mirada si se colocan estratégicamente.

Una combinación especialmente favorecedora consiste en comenzar con una Master Mattes Long-Wear Cream Eyeshadow en un tono medio. Se aplica sobre la zona exterior del párpado y ligeramente por encima de la cuenca, difuminando hacia fuera para crear una sombra suave.

Después podemos incorporar una Soft Shimmer Long-Wear Cream Eyeshadow en el centro del párpado móvil. No necesitamos una gran cantidad: basta con depositar un pequeño toque y difuminar los extremos para que ambas texturas se fundan.

El resultado es exactamente el tipo de maquillaje que consigue que la mirada parezca más trabajada sin que se note dónde empieza una sombra y termina la otra. El mate aporta profundidad y estructura, mientras que el brillo recoge la luz en el centro del ojo.

También podemos llevar una pequeña cantidad hacia el lagrimal. Esta zona es especialmente interesante cuando buscamos una mirada más despierta porque el punto de luz crea contraste con la parte exterior, que permanece ligeramente más profunda.

En lugar de intentar reproducir los maquillajes profesionales que vemos en redes sociales con cinco o seis sombras diferentes, esta combinación permite conseguir un efecto similar utilizando únicamente dos texturas. Una crea la estructura y la otra aporta luz.