Mujer aplicándose corrector en la ojera.

Mujer aplicándose corrector en la ojera.

Belleza

Xavier Rodrigues, maquillador: "Si quieres una mirada más joven no uses corrector de ojeras"

Es uno de los imprescindibles en los neceseres de medio mundo pero lo que no todos saben es que este se puede convertir en el peor enemigo.

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Según pasan los años, muchos cambian la forma de maquillarse con el claro objetivo de iluminar la mirada, suavizar los signos de cansancio y potenciar los rasgos sin recargar el rostro. En ese terreno, a veces un gesto pequeño puede transformar por completo el resultado.

Xabier Rodrigues, maquillador profesional de MAC Cosmetics, defiende una idea sencilla que rompe con una de las pautas más extendidas del maquillaje tradicional.

Durante años se ha popularizado aplicar corrector por todo el contorno del ojo, incluido el párpado superior. Sin embargo, para el experto esa técnica no siempre favorece.

Su recomendación es evitar el corrector en el párpado superior. Según explica, cubrir esa zona elimina parte de la sombra natural del ojo y puede hacer que el maquillaje pierda profundidad y se vea más artificial o pesado.

La clave está en concentrar el producto únicamente donde realmente hace falta, es decir, en la zona de la ojera y en los puntos donde aparece oscuridad o cansancio. De esta forma, el corrector ilumina sin borrar la estructura natural del párpado.

Una mirada más joven

Ese contraste sutil que recomienda el maquillador permite que el propio tono de la piel actúe como una sombra suave, aportando dimensión y haciendo que la mirada se vea más fresca y descansada.

Para Xabier Rodrigues, un buen resultado no depende solo del corrector elegido, sino también de saber exactamente dónde aplicarlo y, sobre todo, dónde no hacerlo.

Si a esa técnica se suma una aplicación ligera y bien difuminada, junto con una capa de máscara de pestañas que abra el ojo, el resultado es un maquillaje rápido, natural y favorecedor, capaz de rejuvenecer la mirada sin que apenas se note.

Rodrigues explica que la piel del párpado superior tiene un color natural que, en lugar de cubrirlo con corrector, puede aprovecharse como una sombra sutil. De esta forma, al no aplicarlo, el color propio de la piel actúa como una base delicada que aporta profundidad y resalta los ojos de manera mucho más natural. Se trata de recrear un maquillaje de ojos sin necesidad de aplicar sombra.

Mujer con la mirada descansada y joven

Mujer con la mirada descansada y joven

La piel del párpado superior tiene una tonalidad que, si se deja visible, proporciona un acabado fresco y luminoso. A diferencia de la zona de las ojeras, que suele ser más oscura debido a la acumulación de pigmentación, el párpado superior generalmente no necesita corrección. Al dejarlo tal cual, no solo ahorras tiempo en el maquillaje, sino que además consigues un look más natural, sin capas innecesarias de producto.

Xabier defiende que menos es más. Al no aplicar corrector en el párpado superior, se consigue una mayor armonía en el rostro, evitando que las zonas del contorno de los ojos se vean artificialmente iluminadas, lo que podría restar autenticidad a la mirada.

Truco para las ojeras

A pesar de que la recomendación es no aplicar corrector en el párpado superior, esto no significa que debas ignorar las ojeras. Para corregir la zona inferior de los ojos, la clave es elegir un corrector adecuado que se adapte a tu tono de piel y textura. La aplicación correcta es fundamental para evitar que el producto se asiente en las líneas finas o que se vea pesado.

Rodrigues sugiere optar por correctores líquidos o cremosos que sean ligeros y de fácil difusión. Deberías aplicar el corrector en la zona de las ojeras y difuminarlo con los dedos o una esponja, asegurándote de que se funda bien con la piel, sin dejar líneas visibles. La idea es que el corrector ilumine la zona sin restar naturalidad.

Una vez que has aplicado el corrector correctamente, Xabier indica que no hace falta mucho más para lograr un look radiante. La máscara de pestañas es, para él, un paso imprescindible y, sin duda, el toque final para un acabado perfecto.

Una sola capa de rímel basta para realzar tus ojos y crear un efecto más despierto y luminoso. La clave aquí es no sobrecargar las pestañas. Una aplicación ligera y precisa hará que tus ojos se abran sin necesidad de sombras complicadas ni de más productos. Un enfoque minimalista es ideal para aquellas personas que buscan un maquillaje rápido y eficaz para el día a día, sin perder el toque de elegancia y frescura.

Sombra de ojos

Siguiendo el principio de la naturalidad, Xabier Rodrigues también comparte su visión sobre las sombras de ojos. Si bien las sombras líquidas o en crema son perfectas para un acabado más sutil y duradero, no es necesario complicarse con colores intensos. Él aboga por mantener la simplicidad y usar sombras con tonos neutros o suaves para crear una base perfecta.

Si prefieres una mayor duración, especialmente si tienes párpados más grasos, Rodrigues recomienda el uso de una prebase para párpados. Este paso asegura que las sombras se fijen bien durante todo el día, evitando que se acumulen en los pliegues.

Pero sin duda, una de las grandes enseñanzas de Xabier Rodrigues es que el maquillaje debe adaptarse a ti, no al revés. No importa la edad, el tono de piel o el estilo personal; lo importante es sentirte cómodo y auténtico con lo que estás haciendo. Para Xabier, no existe un color o técnica universal que funcione para todos.

Si te sientes más cómoda con un maquillaje sencillo y natural, como el que propone Xabier, ¡adelante! Si prefieres un look más llamativo, con sombras intensas y colores vibrantes, no hay nada de malo en ello. Lo más importante es que el maquillaje te empodere y te haga sentirte bien contigo misma. El truco está en lo simple, lo natural y lo que mejor resalta tus propios rasgos.