Línea de montaje de Seat Martorell.

Línea de montaje de Seat Martorell. David Zorrakino Europa Press

Motor

"Sería inocente pensar que no nos va a afectar": la realidad de Seat ante los recortes del Grupo Volkswagen

Contar con una segunda plataforma eléctrica "se pone más difícil".

Los trabajadores piden saber para qué se necesita este ahorro de costes.

Más información: El Grupo Volkswagen recortará su capacidad de producción mundial hasta los 9 millones de vehículos al año

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La decisión del Grupo Volkswagen de recortar hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo y cerrar cuatro fábricas en Alemania tiene su resaca en las factorías españolas.

El gigante alemán del automóvil cuenta con dos factorías en España: Landaben (Navarra) y Martorell (Barcelona). Si bien el punto del que parte la primera es más desahogado, la situación que atraviesa Martorell es delicada. Más aún cuando Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, ha confirmado que los costes indirectos del consorcio son un 20% superiores a los de la competencia.

Concretamente, Blume argumentó en una entrevista interna en la intranet de Volkswagen a la que tuvo acceso el semanario Spiegel que esta reducción de empleos sería necesaria para "recortar los costes administrativos, de infraestructura y apoyo al negocio principal a un nivel competitivo".

Si bien el de España parte de un punto más favorable que el de Alemania gracias a la competitividad de los costes energéticos, no hay que olvidar que se trata de una empresa que está participada por el Estado de Baja Sajonia, el cual cuenta con el 20% de los derechos de voto y derecho de veto automático.

A falta de saber cómo afectarán los recortes del consorcio automovilístico alemán, lo cierto es que la preocupación en Seat Martorell es más que notoria.

"Lo que más nos preocupa es ¿para qué se quiere realizar este ahorro de costes? Es decir, ¿cuál es la estrategia que quieren desarrollar y para la que necesitan esa liquidez que les va a dar el ahorro de costes?", se pregunta Rafael Guerrero, secretario general de la sección sindical de CCOO en Seat.

"No vemos una estrategia del Grupo Volkswagen para ser competitivo en este nuevo paradigma del coche eléctrico y conectado", asegura el representante sindical a este diario.

Segunda plataforma eléctrica

La principal decisión de inversión que espera la factoría barcelonesa es la asignación de una segunda plataforma para vehículos eléctricos. Una decisión que se tenía que haber tomado en 2025 y que no lo hará hasta 2027.

Cabe recordar que el Grupo Volkswagen destinó más de 3.000 millones de euros para la transformación de la factoría de Martorell hacia la producción de modelos eléctricos. Todo ello en un paquete de inversiones para España que superó los 10.000 millones de euros y que contemplaba la renovación de la línea de Landaben y la construcción de la gigafactoría de baterías de Sagunto (Valencia).

Una transformación que implicó la asignación de la plataforma MEB Entry, de la que ya salen los modelos eléctricos Cupra Raval y Volkswagen ID. Polo, los de acceso a la gama eléctrica del grupo.

Sin embargo, los recortes del Grupo Volkswagen también pasan por recortar un 50% la línea de modelos. Esto implica pasar de 150 a 75 modelos en cartera. Y sí, el consorcio automovilístico alemán se decantará por los más rentables.

Las factorías españolas del grupo se encargan de la producción de modelos pequeños, los cuales dejan menos margen que los grandes. "Lo que nos preocupa es que el Grupo Volkswagen ha decidido empequeñecer", apunta Guerrero.

"El escenario es muy complicado. Pensar otra cosa sería inocente y no nos podemos permitir eso", añade.

Sin embargo, Guerrero reconoce que hay "ciertos elementos competitivos en España que nos dan una cierta ventaja".

"Hoy en día los costes energéticos son un elemento muy importante en cualquier sector industrial y, evidentemente, España, en comparación con las plantas de Alemania, tiene una ventaja muy importante por la apuesta a las renovables".

Convenio colectivo

Esta realidad que afronta el Grupo Volkswagen converge con el fin del XX Convenio Colectivo, el cual vence el 31 de diciembre de este año. Cabe apuntar que Seat cerró el ejercicio 2025 con un total de 13.058 trabajadores, hasta 326 menos en comparación con 2024.

Guerrero anticipa que desde CCOO tienen que "volver a la lógica de un convenio de hace años, que era más de confrontar casi que de negociar".

"Las últimas décadas han sido convenios pacíficos de negociar, donde más o menos era fácil entenderse, pero en esta situación nos va a tocar un poquito más confrontar y probablemente movilizar a la plantilla", adelanta Guerrero.

A falta de que se produzcan las negociaciones entre la dirección y el Consejo de Supervisión -el máximo órgano de decisión del Grupo Volkswagen formado por representantes de la empresa y de los trabajadores- durante los próximos meses, lo que es seguro es que la asignación de la segunda plataforma está en entredicho. Por lo que se prevé un segundo y tercer trimestre de 2027 caliente en las instalaciones catalanas del Grupo Volkswagen.

Navarra, en plena transformación

Por contra, la situación que vive la factoría navarra de Volkswagen en Navarra es distinta. La compañía, cuyo X Convenio Colectivo finaliza este año, no espera verse afectada por los recortes anunciados por el Grupo Volkswagen.

Desde la compañía han trasladado a EFE que para 2027 prevén un récord de producción. La fábrica de Landaben acaba de iniciar la producción del Skoda Epiq, miembro de la familia de urbanos pequeños del consorcio, y hará lo propio con el Volkswagen ID. Cross a partir de septiembre. Estos dos modelos se unirán a los Taigo y T-Cross, ambos de combustión.

De cara al año que viene, la dirección ha trasladado al comité de empresa unos volúmenes de producción récord de entre 360.000 y 370.000 vehículos. Unos niveles que implicarían la contratación de entre 500 y 1.000 empleados. La previsión de producción para este año se sitúa en las 262.217 unidades.