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Motor

Santana Motors ruge de nuevo con el Cajal, el primero de los cuatro lanzamientos previstos hasta final de año

El 4x4 producido junto a la china BAIC rinde homenaje al científico español.

El nuevo vehículo parte de la plataforma del BJ40 de la empresa asiática.

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Juan Esteban Poveda
Sevilla
Publicada

Santana Motors presentará el 15 de julio el Cajal, un nuevo modelo de todoterreno cuya producción comenzará próximamente en Linares (Jaén).

Es uno de los cuatro lanzamientos con los que la firma andaluza tiene previsto rugir de nuevo hasta final de año tras su resurgimiento hace unos meses. Cerraron sus líneas de producción en 2011.

El Cajal competirá en el segmento de los grandes SUV con prestaciones 4x4, según ha explicado la compañía. El modelo toma su nombre del científico Santiago Ramón y Cajal, primer científico español en recibir un premio Nobel.

En principio se comercializará en versiones diésel y gasolina, ambas asociadas a una transmisión automática y tracción total permanente 4WD. Posteriormente, la gama incorporará una versión equipada con tecnología eléctrica de rango extendido (REEV).

El Cajal parte de la plataforma del BJ40 de BAIC, compañía china de automoción con la que Santana tiene un acuerdo de comercialización desde finales del año pasado.

En la planta linarense de Santana se realizarán labores de ensamblaje de piezas de este vehículo, cuyos componentes se fabrican en China.

Es el mismo procedimiento empleado para los dos modelos que la compañía, que dirige Edu Blanco, está incorporando en los modelos de la serie 400, dos versiones de pickup Diésel y PHEV.

Estos ya se comercializan gracias al acuerdo entre Santana y otros socios chinos, Coronet y ZNA.

De aquí a final de año la compañía sumará aún a su portfolio otra pickup de menores dimensiones que las de la serie 400 y dos SUV de formato medio o pequeño, además del Cajal, para desarrollar su acuerdo con el gigante chino BAIC, según ha podido confirmar este periódico.

Europeizar sus modelos

Al mismo tiempo, Santana Motors negocia con varios proveedores para iniciar un proceso de nacionalización de piezas hasta europeizar sus modelos en la medida de lo posible, pues hoy todos los vehículos tienen un alto grado de componentes chinos.

Esta forma de trabajar forma parte de la tradición de Santana desde mediados del siglo pasado. Cuando fabricó sus míticos todoterrenos con licencia Land Rover tardó seis años hasta tener un vehículo 100% español.

Ahora, según explicó la empresa en junio pasado en la Global Mobility Call de Madrid, los plazos previstos para este proceso se han acortado a tres o cuatro años.

La directiva de la nueva Santana trabaja con los criterios de coherencia con el legado con el que son herederos, con pretensiones de llegar a modelos españoles casi al 100% y con la filosofía de 100% todoterreno.

En intervenciones públicas, tanto el CEO, Edu Blanco, como como su director comercial, Enrique Lorenzana, han insistido en el valor de la marca como elemento diferenciador, con reconocimiento internacional a los valores de Santana.

Tras el despegue inicial con una red de 45 concesionarios en España, la dirección ha trabajado para ampliar la distribución a Italia y a Portugal, mercados en los que ya se han dado los primeros pasos.

La siguiente fase alcanzará Francia y los países del Benelux, para luego saltar a Alemania, Austria y Suiza.

La planificación incluye llegar también el Este y el Norte de Europa en un momento posterior.

El objetivo inicial cuando se diseñó la resurrección de Santana era vender 3.000 unidades en España, Italia y Portugal.

Esta cifra supondría ocupar un 20% de cuota de mercado en el segmento en el que compiten las pickups de la serie 400.