Vista tres cuartos delantera de la segunda generación del Dacia Spring.
Dacia lanza en España la segunda generación del Spring, el coche eléctrico más asequible del mercado
El modelo urbano estrena dos nuevas motorizaciones y, por primera vez, una batería con química LFP que le permite contar con 225 km de autonomía.
Más información: Dacia hace historia en Europa: bate récords de venta en 2025 y supera los 10 millones de entregas tras 21 años
Dacia, la enseña rumana perteneciente al Grupo Renault, acaba de lanzar al mercado español la segunda generación de su modelo eléctrico: el Spring.
Cinco años después de su lanzamiento al mercado y tras más de 200.000 unidades comercializadas en 55 países, el Dacia Spring se renueva con nuevas motorizaciones y una nueva batería. En el mercado español, el Dacia Spring acumula más de 7.500 unidades matriculadas desde su lanzamiento en 2021.
Una batería cuya química cambia. Si antes era de níquel-manganeso-cobalto (NMC), ahora es de ferrofosfato de litio (LFP). Un cambio de batería que le permite tener una seguridad térmica, mayor longevidad y un coste optimizado.
Es cierto que la nueva batería tiene menor capacidad frente a la que sustituye (24,3 kWh frente a 27,4 kWh), pero eso no provoca una pérdida de kilómetros de autonomía.
La segunda generación del Dacia Spring declara una autonomía de 225 kilómetros, suficientes para moverse en los entornos urbanos. Además, cuenta con un consumo homologado de 12,4 kWh a los 100 kilómetros.
Silueta del Dacia Spring.
Ahora bien, la renovación del Dacia Spring también pasa por los motores. La multinacional rumana ha incorporado dos nuevos propulsores eléctricos de 70 y 100 CV que sustituyen a los anteriores de 45 y 65 CV.
Dichos propulsores ofrecen mayor potencia y par entre 80 y 120 km/h, lo que supone un 20% más frente a los anteriores. Ello le permite ofrecer un rendimiento al vehículo suficiente para circular fuera de los entornos urbanos.
Dimensiones contenidas
El nuevo Dacia Spring tiene una longitud de 3,70 metros, una anchura de 1,58 metros, una altura de 1,50 metros y una distancia entre ejes de 2,42 metros.
No hay que olvidar que el Dacia Spring es el modelo con cuatro plazas más ligero del mercado, dado que su peso se sitúa en los 1.068 kilos.
Ahora bien, pese a sus contenidas dimensiones, el modelo destaca por contar con el mayor volumen de carga de su categoría.
El maletero cubica 308 litros, los cuales pueden aumentar hasta los 1.004 litros en caso de abatir la segunda fila de asientos. Pero es que también dispone de un maletero bajo el capó con 35 litros de capacidad.
Puesto de conducción del Dacia Spring.
Además, el almacenamiento disponible en la guantera, consola central y compartimentos en las puertas alcanza los 33 litros.
En lo que a capacidad de recarga se refiere, la segunda generación del Dacia Spring monta de serie un cargador de corriente alterna de 7 kW que, combinado con la nueva batería, permite una recarga del 20% al 100% en 3 horas y 20 minutos.
En caso de recargarlo en una toma doméstica, el modelo se recarga por completo en 10 horas y 11 minutos.
No obstante, la compañía ofrece como opción un cargador integrado de corriente continua de 40 kW que permite recargar la batería del 20% al 80% en 29 minutos. Dicho cargador tiene un coste de 537 euros.
El eléctrico más asequible
El Dacia Spring se mantiene como el vehículo eléctrico más asequible del mercado español. La gama comercial de este modelo parte de los 16.245 euros, sin incluir promociones ni descuentos, para la versión Expression, mientras que para la versión Extreme el precio inicial se sitúa en los 17.445 euros.
Eso sí, si se incluyen las ayudas del Plan Auto+, el certificado de ahorro energético y la financiación, el Dacia Spring parte de los 11.350 euros.
Desde la filial española prevén que la versión más matriculada en el mercado patrio sea la Extreme, es decir, la que está asociada al motor de 100 CV.
Sin duda, se trata de una opción a tener en cuenta en caso de querer dar el salto a la movilidad eléctrica. Ya no sólo por su precio rompedor, sino también porque los nuevos motores ofrecen un mejor desempeño que la generación a la que sustituye y el cambio de batería no le afecta a la hora de perder autonomía.