El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu. istock

Motor

España marca las normas: prohíben pasar la ITV a los conductores que no tengan este documento en vigor

Multas de 200 euros por cometer este despiste obligatorio para todos los españoles que tengan un vehículo en propiedad.

Más información:Ya ha entrado en vigor: la ayuda de hasta 14.000€ que pueden pedir los conductores para comprar estos vehículos

Publicada

Los dueños de los coches, no siempre están al tanto de todas las normativas y requisitos que deben tener en regla. Independientemente del uso que se haga de este o de la edad que tenga.

Por muchos años que pasen, los papeles deben permanecer siempre en regla. Uno de esos documentos imprescindibles es el seguro obligatorio. Su función principal es cubrir la Responsabilidad Civil del conductor en caso de sufrir un accidente. Protege a los ocupantes del otro vehículo o bienes públicos.

Y es que ese documento se constituye como imprescindible, sin él no se permite realizar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Esta condición queda establecida en el Real Decreto que regula el examen a nivel nacional, el cual es gestionado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo que dirige Jordi Hereu Boher.

Centro de inspección técnica de vehículos, ITV.

Centro de inspección técnica de vehículos, ITV. istock

La propia normativa afirma "será condición previa a la realización de cualquier inspección técnica la acreditación del seguro obligatorio del vehículo". Lo que significa que no es una condición secundaria o un simple trámite administrativo que el conductor pueda subsanar a priori.

Este requisito es fundamental en todo tipo de revisiones, no importa si la inspección es periódica habitual, voluntaria, tras haber realizado alguna modificación o extraordinaria luego de haber sufrido un accidente en carretera.

El motivo no es otro que establecer un mecanismo de control ante las autoridades. El Gobierno se asegura con esta medida que ningún tipo de transporte pueda acceder a las pruebas.

Y no realizar esta revisión supone una sanción de 200 euros, mientras que, si tras haberla hecho, el resultado ha sido negativo y aun así se circula la multa asciende hasta los 500 euros.

Por otro lado, comprobar cuándo se debe pasar es muy sencillo, tan solo se debe revisar la última vez que el vehículo realizó el examen en la tarjeta de la ITV. En este certificado también vendrá indicado cuándo se debe acudir de nuevo. Recuerda que en las pegatinas, solo se indica el mes y año, pero no el día concreto.

Aunque como recalca el propio RACE, la Dirección General de Tráfico (DGT) normalmente manda una notificación al domicilio con el plazo aproximado de un mes con lo que advierte al dueño que se aproxima la fecha de caducidad del medio de transporte.