Fotografía de stock de un coche eléctrico.
China cambia las normas del coche eléctrico: una batería que carga en 9 minutos y tiene más de 1.000 km de autonomía
Los 4.239 cargadores ya operativos en China marcan el inicio de una nueva era en la automoción.
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De fabricantes, a pioneros del ecosistema eléctrico. Hace aproximadamente 20 años, en 2006, BYD se planteó tres grandes sueños: desarrollar la energía solar, el almacenamiento de energía y los vehículos eléctricos.
Con la introducción de la Blade Battery original en 2020, la compañía revolucionó el sector con tecnología LFP (litio-ferrofosfato). Se resolvieron problemas de seguridad y provocó que este tipo de química pasara a dominar más del 80% del mercado.
Hoy en día, el principal obstáculo para los consumidores de vehículos eléctricos no es solo la autonomía, sino la ansiedad en el tiempo de recarga y el bajo rendimiento de las baterías en invierno.
Una nueva Batería
Para solucionar este problema de raíz, y tras seis años de investigación, BYD ha presentado la segunda generación de su Blade Battery.
Respecto al mayor avance se destaca su tecnología de recarga ultrarrápida (conocida como Flash Charging).
Con ella se permite cargar la batería del 10% al 70% en solo 5 minutos y pasar del 10% al 97% de capacidad en tan solo 9 minutos.
A ello se suma la destrucción de la barrera del frío, ya que puede estar en entornos de hasta -30 ºC, pudiendo pasar del 20% al 97% en menos de 12 minutos, apenas tres minutos más que en condiciones normales.
A nivel de rendimiento y autonomía premium, esta segunda generación permite que modelos alcancen autonomías superiores a los 1.000 kilómetros tal y como asevera la marca desde el vídeo publicado en YouTube.
Esta nueva autonomía es fruto del incremento en un 5% de su densidad energética.
Para disipar el miedo a que la carga ultrarrápida degrade la batería, BYD ha sometido su nueva tecnología a 500 ciclos de recarga ultrarrápida sin que se registre ninguna fuga térmica, humo o fuego.
Su diseño ha soportado impactos en los bajos del vehículo con una fuerza 10 veces superior al estándar y ha demostrado no incendiarse ni explotar incluso, al ser sometida a múltiples cortocircuitos simultáneos.
Por otro lado, la cifra de 1.500 kW corresponde a la potencia de los nuevos cargadores de BYD, que se posicionan como los sistemas de una sola pistola producidos en masa más potentes del mundo.
Para evitar colapsar la red, han incluido un formato de almacenamiento que actúa como un amplificador. Incorporan un diseño en forma de T que elimina los aspectos menos prácticos de la recarga.
Estos cargadores cuentan con un diseño de riel suspendido, de forma que el cable se mantiene en el aire, no se arrastra por el suelo y la pistola de carga se siente prácticamente sin peso.
La marca prevé instalar 20.000 cargadores en China a finales de 2026, un camino que ya han empezado a recorrer con los 4.239 ya implantados, ampliando posteriormente el despliegue a nivel internacional.
Con la promesa de llevar estas estaciones de carga ultrarrápida a nivel global para finales de 2026 BYD está logrando que la recarga de un vehículo eléctrico sea, por fin, tan rápida y libre de estrés como repostar gasolina.