Dos gatos abrazados.
Manuel Manzano, veterinario: "Los gatos pueden comer hasta 2 huevos a la semana, ya que mejoran su salud"
El experto aclara que los gatos sí pueden comer huevos y explica la manera más segura de prepararlos para eliminar la posible presencia de salmonela.
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El huevo es un alimento que durante muchos años ha arrastrado una mala imagen entre las personas, lo que genera dudas frecuentes sobre si es seguro o beneficioso incluirlo en la dieta de los felinos.
Sin embargo, la respuesta desde el ámbito profesional es clara: "los gatos pueden comer huevo sin ningún problema", afirma el veterinario Manuel Manzano en un vídeo de YouTube.
El experto desglosa los beneficios, riesgos y las mejores formas de preparar este alimento para que se convierta en una comida segura para nuestras mascotas.
Un perfil nutricional "fantástico"
Según explica el experto veterinario, el huevo es "un alimento fantástico que le aporta sobre todo muchísima proteína y muy biodisponible".
Esto significa que el gato asimila y aprovecha al máximo estos nutrientes. De hecho, el especialista lo describe de manera directa afirmando que es un "alimento increíble y que todos sus nutrientes se absorben muy bien y muy rápido por el gato".
Entre sus principales virtudes nutricionales destacan sus altos niveles de vitaminas. El huevo contiene vitaminas del tipo A, B, D y E, cubriendo prácticamente todo el abanico vitamínico necesario para el felino.
Además, y a pesar de la creencia popular, el consumo adecuado de huevo "mejora y mucho la salud cardiovascular de los gatos".
No obstante, el experto recuerda que no se puede ignorar que la yema tiene niveles elevados de grasa y colesterol, razón por la cual es estrictamente necesario controlar la cantidad que se les ofrece.
¿Crudo o cocido?
La preparación del huevo es fundamental para garantizar la seguridad del animal. El veterinario asegura que "la manera más adecuada, la mejor sin duda, es darle el huevo cocido".
El procedimiento correcto consiste en lavar el huevo justo antes de hervirlo, cocinarlo bien, retirarle la cáscara, trocearlo mucho y mezclarlo con la comida habitual del gato.
El motivo de esta preparación es estrictamente sanitario, ya que la cocción "permite eliminar la posible presencia de salmonela y de coli que ya sabéis que en la cáscara puede almacenarse y contaminarnos el huevo".
Respecto a la tendencia de ofrecer dietas crudas, Manzano es cauteloso y declara: "yo no soy muy partidario, no me gusta mucho dar un huevo crudo a los gatos si no sabéis o estáis completamente seguros del origen y calidad del huevo que le estáis dando".
La dosis exacta
Para evitar un exceso de grasas en la dieta y mantener el equilibrio, la cantidad de huevo debe ser controlada. La recomendación del veterinario es que la dosis debe representar "entre un 5 y un 10 por ciento como máximo del total del alimento" diario del animal.
En cuanto a la frecuencia, sugiere ofrecerlo "una media dos días a la semana", asegurando que con esta pauta "sería más que suficiente para aportar de todas estas vitaminas" sin poner en riesgo la salud de tu mascota.