El sacerdote brasileño João Paulo Araujo Gomes con un perro.

El sacerdote brasileño João Paulo Araujo Gomes con un perro.

Mascotario

Brasil marca las normas: el sacerdote que convierte su iglesia en refugio con adopciones en plena misa

El padre João Paulo Araujo Gomes lidera en Gravatá una iniciativa única donde los animales abandonados reciben cuidados médicos.

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Mientras en muchas iglesias del mundo la entrada de animales está restringida, en la Parroquia de Sant'Ana los perros callejeros no solo son bienvenidos, sino que ocupan un lugar de honor.

El responsable de esta revolución es el sacerdote João Paulo Araujo Gomes, quien ha decidido utilizar la visibilidad del púlpito para combatir el abandono y el maltrato animal en su región.

El altar como esperanza: cuidados médicos y visibilidad dominical

La labor del padre João Paulo va mucho más allá de permitir que los animales entren al templo para refugiarse del sol o la lluvia.

El sacerdote ha establecido un protocolo de rescate integral: cuando encuentra un perro herido o desnutrido, lo traslada personalmente a la casa parroquial. Allí, con ayuda de voluntarios y donaciones, los animales reciben atención veterinaria urgente, desparasitación y una alimentación de calidad para recuperar su salud.

Lo que ha dado la vuelta al mundo es su particular método de promoción para las adopciones. Durante las misas dominicales, los perros que ya están sanos y listos para un hogar son presentados formalmente a la comunidad.

El sacerdote los integra en la liturgia. Es común verlo dar el sermón mientras acaricia a un perrito y permite que estos duerman sobre la alfombra del altar frente a los fieles.

Esta estrategia busca que los feligreses conecten emocionalmente con los animales en un ambiente de paz, logrando que la gran mayoría de los rescatados salgan de la iglesia con una nueva familia ese mismo día.

Un impacto que trasciende fronteras: la teología de la protección animal

La iniciativa no es solo un gesto simbólico, sino una respuesta directa a una problemática social en Brasil, donde millones de animales viven en situación de calle.

El padre João Paulo se ha convertido en un referente de la "teología de la protección", argumentando que la caridad no debe tener límites de especie.

Su labor ha sido tan impactante que incluso la plataforma Netflix dedicó un espacio a su historia en la serie documental Dogs, mostrando cómo su ejemplo ha transformado la mentalidad de los habitantes de Gravatá.

A pesar de los desafíos logísticos y los costos económicos que implica mantener a tantos animales, el sacerdote ha logrado involucrar a toda la Diócesis de Caruaru. Su mensaje es claro: la parroquia es un lugar de acogida para todos los seres vulnerables.

"Ellos siempre podrán entrar, dormir, comer y beber agua", ha declarado el cura, quien incluso ha adoptado de forma permanente a aquellos perros con discapacidades o enfermedades crónicas que nadie más quería llevarse a casa. Su labor es un recordatorio de que la compasión, cuando es genuina, no conoce de barreras institucionales.