Un perro y un gato con huevos decorados de Pascua.

Un perro y un gato con huevos decorados de Pascua. Istock

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Búsqueda del tesoro para peludos: estimula su mente, refuerza el vínculo y convierte Pascua en un día compartido

Transformar la Pascua en una celebración pet-friendly, respetuosa con sus necesidades e inclusiva, es una manera de reforzar el vínculo con tu mascota.

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Angelica Rimini
Publicada

Celebrar Pascua con tu peludo es una oportunidad perfecta para reforzar el vínculo y convertir la fiesta en un día realmente familiar, donde también se tiene en cuenta el bienestar de los animales.

Muchas celebraciones giran en torno a la comida, las visitas y el ruido, cosas que pueden resultar abrumadoras para perros y gatos. Por eso, el primer paso es adaptar la Pascua a su carácter y necesidades.

Algunos disfrutan de la actividad y las visitas, otros prefieren la tranquilidad y los espacios controlados. Incluirlos no significa forzarlos a participar en todo, sino ofrecerles opciones para que se sientan cómodos y tranquilos.

Mañana de Pascua: paseo y juego especial

La mejor manera de inaugurar el día es con un momento de calidad solo para el peludo. En el caso de los perros, un paseo algo más largo de lo habitual, en una ruta diferente o con más tiempo de olfateo, ayuda a que liberen energía y afronten el resto del día más relajados.

Se puede aprovechar para hacer algunas fotos de Pascua con un accesorio cómodo, como una bandana o un arnés especial, siempre que no le moleste. Para los gatos, que suelen quedarse en casa, la mañana puede empezar con una sesión extra de juego interactivo, usando cañas, pelotas o circuitos de inteligencia.

Una comida familiar segura para todos

La comida de Pascua suele ser abundante y tentadora, pero no todo lo que hay en la mesa es apto para animales. El chocolate, los dulces, los huesos cocinados, los embutidos grasos o las comidas muy saladas pueden causarles problemas de salud.

Una buena idea es prepararles un pequeño "menú especial" adaptado: su ración habitual presentada de forma más atractiva, una latita que normalmente se reserve para ocasiones o snacks saludables pensados para su especie. Explicar a familiares y amigos que no se les deben dar sobras ayuda a evitar problemas y a mantener unas normas claras.

Búsqueda del tesoro para peludos

La clásica búsqueda de huevos de Pascua puede adaptarse fácilmente para incluir a los animales. Con perros, se pueden esconder premios o juguetes por el jardín, la terraza o diferentes habitaciones, de forma que usen el olfato para encontrarlos.

Con gatos, se pueden esconder snacks en cajas, túneles, rascadores o pequeños rincones de la casa. Si hay niños, pueden participar en esconder las “sorpresas” y en animar al peludo a buscarlas, siempre respetando sus ritmos. Esta actividad estimula su mente, refuerza el vínculo y convierte la tarde en un juego compartido.

A lo largo del día, las visitas, el ruido y los cambios de rutina pueden resultar agotadores para los animales. Por eso es fundamental ofrecerles un lugar donde puedan retirarse sin ser molestados: una habitación tranquila, una esquina con su cama, una manta o un transportín abierto.

Si el peludo se va a ese rincón, lo ideal es que nadie lo persiga ni lo obligue a salir; ese espacio debe asociarse con seguridad y descanso. Observar señales de incomodidad, como jadeo, lamido excesivo o intentos de esconderse, permite ajustar el ritmo del día y bajar un poco la intensidad si hace falta.

Un breve ritual

Al final de la jornada, un momento de calma ayuda a integrar todo lo vivido durante el día. Un paseo suave antes de dormir permite que se relajen y hagan sus necesidades tranquilamente.

Para los gatos, unos minutos de juego suave o de mimos pueden ser suficientes. Es buen momento también para revisar que no queden restos peligrosos al alcance: envoltorios de dulces, trozos de chocolate, decoraciones en el suelo o restos de comida.

Terminar con un breve ritual, como un cepillado o un masaje suave, refuerza la sensación de seguridad y cierra la Pascua de forma positiva para todos.