Un perro y un gato.

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Mascotario

Los veterinarios coinciden: si la alergia está relacionada con la saliva o la piel del animal, el tipo de pelo no evitará el problema

El problema de esta estación del año es la combinación de los alérgenos del animal con factores externos.

Más información: Una veterinaria habla claro y desmiente los mitos de la alergia a los gatos: "No existen los hipoalergénicos"

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Con la llegada de la primavera, el aire se llena de polen y los estornudos se multiplican. Sin embargo, para los millones de españoles que conviven con perros o gatos, el reto es doble.

Desde la escuela de formación veterinaria Nubika advierten que esta estación no solo trae alérgenos ambientales, sino que intensifica las reacciones alérgicas a los propios animales de compañía, incluso en personas que suelen estar estables el resto del año.

El problema radica en una "tormenta perfecta": la combinación de los alérgenos del animal con factores externos. Virginia Robles, docente del Curso de Peluquería Canina y Felina de Nubika, explica que los animales que salen al exterior funcionan como imanes.

"Pueden transportar estos alérgenos en su pelaje, igual que ocurre con nuestra ropa o el calzado, por lo que extremar la higiene y los cuidados de nuestros compañeros en estos meses resulta fundamental".

El mito del pelo

Es común pensar que el culpable de la alergia es el pelo, pero la realidad es más compleja. La muda estacional, especialmente en los gatos, aumenta la dispersión de caspa y saliva (donde realmente residen las proteínas alérgicas) por toda la casa. Esto agrava cuadros de rinitis, conjuntivitis y congestión. A pesar de la incomodidad, los expertos son tajantes: el diagnóstico no debe ser sinónimo de separación.

"El cuidado del pelaje influye directamente en la carga alergénica. Si eliminamos el alérgeno del animal mediante la higiene, estamos reduciendo el impacto en la persona", tranquiliza Robles.

Uno de los grandes debates es la existencia de razas que no dan alergia. Según la docente de Nubika, esta afirmación es solo parcialmente cierta. "Si la alergia está relacionada con la saliva o la piel del animal, el tipo de pelo no evitará el problema. Es fundamental identificar la causa específica antes de tomar decisiones sobre la convivencia".

Estrategias para una convivencia saludable

Para quienes se niegan a renunciar a su "peludo", existen medidas prácticas que pueden marcar la diferencia entre el malestar constante y una vida normal:

  • Higiene profunda: Baños y cepillados frecuentes para eliminar el polen y la caspa acumulada.
  • Barreras en el hogar: Limitar el acceso del perro o gato al dormitorio para garantizar un "espacio limpio" durante el sueño.
  • Tecnología de filtrado: El uso de aspiradores y purificadores de aire con filtros HEPA es clave para atrapar partículas microscópicas.
  • Ventilación estratégica: Limpiar y airear la vivienda a diario, evitando las horas de máxima concentración de polen.

El abandono nunca es la solución

A pesar de que las alergias son una de las causas que todavía alimentan las cifras de abandono en España, los especialistas insisten en que existen alternativas éticas. "Antes de tomar una decisión tan drástica, existen múltiples medidas que pueden facilitar la convivencia, desde productos específicos hasta tratamientos médicos", señala Robles.

En los casos más extremos donde la salud sea incompatible, la experta recuerda que "el abandono jamás debería considerarse, existiendo alternativas como la adopción responsable". Curiosamente, la ciencia también explora la prevención a largo plazo. Algunos estudios sugieren que la exposición temprana a animales podría fortalecer el sistema inmunológico.

Investigaciones presentadas en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea vinculan incluso el contacto precoz con perros con un menor riesgo de asma infantil. Aunque este campo sigue en estudio, la conclusión de los expertos es clara: la educación y el asesoramiento profesional son las mejores herramientas.

"La convivencia responsable pasa por informarse, aplicar medidas adecuadas y buscar soluciones antes de tomar decisiones irreversibles", concluye Robles.