Los 7 perros robados en la carretera.

Los 7 perros robados en la carretera. Vídeos virales

Mascotario

China cambia las normas: nuevas restricciones en el consumo de perro pero sigue sin una ley de bienestar animal

En Jilin se hizo viral el caso de un grupo de perros que escaparon de un coche de transporte de animales rumbo al matadero.

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Ayer noche, siete perros escaparon de un camión en China y caminaron juntos unos 17 kilómetros para regresar a casa. Las imágenes de un pequeño corgi liderando la marcha, seguido por un pastor alemán cojeando y otros perros de compañía, conmovieron a millones de personas.

Sin embargo, detrás de esa escena casi de película hay algo mucho más oscuro: el comercio de carne de perro y un marco legal que, aunque permite castigar muchos abusos, sigue dejando demasiados huecos.

Según la reconstrucción de los hechos, los perros fueron robados en una localidad de la provincia de Jilin, en el noreste de China. Eran canes de familia, de distintas razas, y todo apunta a que fueron capturados por personas que trabajaban para una tienda de carne de perro.

Los cargaron en un camión, presumiblemente rumbo al matadero, como ocurre en muchos casos vinculados a este comercio. En algún momento del trayecto, los animales consiguieron escapar del vehículo en marcha.

Caminar juntos

Saltaron en plena oscuridad y quedaron desorientados junto a una carretera. Lo sorprendente vino después: lejos de dispersarse cada uno por su lado, se reagruparon y empezaron a caminar juntos.

Testigos los grabaron avanzando por una autopista y por caminos cercanos, pegados a la barrera metálica, como si hubieran decidido que la única forma de sobrevivir era mantenerse unidos.

En primera línea se distinguía con claridad a un corgi, marcando el ritmo. Entre ellos, un pastor alemán cojeaba, pero seguía adelante, protegido por otros perros que caminaban a su lado.

En total, recorrieron alrededor de 17 kilómetros en dos días hasta llegar a las cercanías de su pueblo. Las grabaciones circularon en redes sociales chinas, y voluntarios de protección animal empezaron a cruzar vídeos, paisajes y detalles de las matrículas para localizar la zona.

Volver a casa

Finalmente, consiguieron identificar el pueblo de origen, encontrar a las familias y reunir de nuevo a los animales con sus dueños. Milagrosamente, todos estaban vivos; algunos presentaban heridas y cojera, pero no hubo que lamentar muertes en este grupo.

La historia se viralizó y aunque todo acabó bien, el núcleo sigue siendo el mismo: un grupo de animales robados para el comercio de carne que se niega a aceptar su destino y logra volver a casa.

China no tiene todavía una ley nacional de bienestar animal que prohíba de forma general el consumo de carne de perro o que reconozca a los perros como seres especialmente protegidos.

Legalmente, desde 2020, los perros no se consideran "ganado" oficial, como cerdos, vacas o pollos, lo que genera una situación extraña: el Estado no los reconoce como animales de consumo regulado, pero tampoco los protege expresamente de ser matados para carne. En los últimos años se han endurecido normas de sanidad animal y control de epidemias que, aunque no nombran explícitamente a los perros, dificultan el transporte masivo y la matanza sin controles.

Una costumbre tolerada

En algunas ciudades grandes, las autoridades se muestran más sensibles al tema y actúan con rapidez, mientras que en zonas rurales o menos desarrolladas el robo de perros se sigue viendo como un delito menor, o incluso como una "costumbre" tolerada.

Muchos perros son robados en entornos donde casi no hay documentación: sin microchip, sin registro y, a veces, sin pruebas claras de propiedad. Eso complica demostrar el delito y la relación entre un camión interceptado y las familias que denuncian.

Aunque el gobierno central ha ido reforzando normas de seguridad alimentaria y control de epidemias, todavía no se ha dado el paso de una ley nacional de bienestar animal que declare claramente ilegales prácticas como el maltrato sistemático o el sacrificio brutal de perros y gatos.