Dirk Jan Verdonk, director de World Animal Protection.

Dirk Jan Verdonk, director de World Animal Protection. Corné Sparidaens

Mascotario

Dirk Jan Verdonk, director de una ONG: "Este oso lleva 20 años encerrado, alimentado con Coca-Cola, dulces y alcohol"

Baloo vive en condiciones de cautiverio terribles y World Animal Protection está luchando para que pueda vivir sus últimos años en un lugar mejor.

Más información: Ya ha entrado en vigor: Francia retirará los animales salvajes de circos y su exhibición estará prohibida desde 2028

Publicada

"Nuestro sueño es que Baloo vaya a Libearty y pase sus últimos años feliz y con buena atención médica. Nos preocupa mucho su salud porque recibe comida poco saludable; incluso le dan alcohol (como vodka), refrescos como Coca‑Cola y dulces", afirma Dirk Jan Verdonk, etólogo y activista por los animales.

Baloo vive desde hace más de 20 años encerrado, solo, en una jaula muy pequeña en una estación de esquí en Straja (Rumanía). Vídeos en Instagram han visibilizado sus condiciones de cautiverio y han llamado la atención de organizaciones de protección animal.

"Ahora mismo está solo todo el día en un recinto que apenas es tres veces el tamaño de una habitación, con un túnel de hormigón y sin agua en la que pueda jugar. Se ha convertido en una triste y solitaria mascota para una atracción turística".

178.000 firmas

World Animal Protection y asociaciones locales han reunido más de 178.000 firmas y han iniciado acciones legales y denuncias para forzar su traslado. Dirk Jan Verdonk trabaja en protección animal desde 2008 y, desde hace cinco años, es el director nacional de la oficina holandesa de la organización.

World Animal Protection es una organización global de bienestar animal con presencia en 13 países, enfocada en dos áreas principales: la explotación de animales salvajes y el sistema alimentario basado en granjas industriales. "Desde mis primeros recuerdos, a los cuatro años, amaba a los animales", recuerda Verdonk.

"Mi tío tenía una granja en el norte de los Países Bajos, con cerdas que vivían en muy buenas condiciones, y yo podía observar a los lechones durante horas. Pero por la noche me servían un gran trozo de cerdo en el plato y eso no encajaba en mi cabeza, así que me hice vegetariano desde niño".

También, cuenta, tenía una relación ambivalente con los zoológicos: quería ir a ver a los animales, pero le rompía el corazón verlos en jaulas, así que de niño dibujaba mapas de zoológicos con mucho más espacio.

"No sabía que se podía trabajar en protección animal hasta el final de mis estudios universitarios, cuando conocí a personas de este campo y logré entrar en una organización". Tras especializarse en la relación entre humanos y animales, lucha contra la explotación de los animales salvajes.

Libearty, un refugio para todos

"Siento que, como especie humana, cometemos muchas injusticias hacia los animales, que siempre son los más débiles". World Animal Protection fue clave en la fundación de un santuario de osos en Rumanía llamado Libearty.

Se abrió en el año 2005 y actualmente es uno de los santuarios de osos más grandes del mundo, con unos 120 osos rescatados que viven con mucho espacio, estanques y atención médica. "Es un lugar hermoso", afirma Dirk.

"Rumanía prohibió a los particulares tener osos en 2005, así que pensábamos que el problema allí estaba resuelto". Sin embargo, fue la periodista Floortje Dessing quien se ocupó de visibilizar el caso de Baloo.

Al principio, Dirk y su equipo intentaron contactar con el dueño, Emil, quien rescató a Baloo cuando era un cachorro. Lo intentaron por vías legales, pero como el oso es anterior a la legislación de 2005, las autoridades no tenían base legal para confiscarlo.

También presionaron a la ministra con una campaña de correos electrónicos para que lo convirtiera en una prioridad, pero aún no han tenido éxito. Ahora han logrado conectar con el dueño a través de un conocido y esperan mantener un diálogo abierto con él.

Últimos años en libertad

Además, los vídeos subidos a redes sociales muestran grupos de adolescentes que se burlan de Baloo continuamente. El oso tiene unos 25 o 26 años: fue rescatado en 2001, por lo que su esperanza de vida es de solo un par de años más. "Queremos que los viva en relativa libertad".

El sueño de Dirk es que ambas partes vean qué es lo mejor para Baloo y que la solución esté impulsada por el cuidado y no solo por una vía legal o política.