Una chica dando un beso a un caballo.

Una chica dando un beso a un caballo. Istock

Mascotario

La propuesta de ley que prohibirá el comercio de la carne de caballo: multas de miles de euros y sanciones

Italia avanza en un proyecto de ley para prohibir la carne de caballo y redefinir el papel de los équidos en su sociedad.

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En los últimos años, la sensibilidad hacia el bienestar animal ha crecido notablemente en Europa, y el caso de Italia es un ejemplo claro de esta tendencia.

El Parlamento italiano está debatiendo un proyecto de ley que busca prohibir el sacrificio de caballos, burros y mulas para consumo humano, así como la comercialización de su carne. Esta propuesta no solo afecta a los hábitos alimentarios, sino que también plantea una nueva forma de entender a los équidos dentro del ordenamiento jurídico y de la vida cotidiana.

El proyecto establece que los équidos dejarán de ser considerados animales de producción para pasar a la categoría de animales de compañía. Esto implica la prohibición de su sacrificio con fines alimentarios y la ilegalidad de la venta y exportación de su carne para consumo humano.

Además, se prevén sanciones penales y económicas para quienes críen o sacrifiquen caballos con destino al matadero, junto con medidas de control como la identificación obligatoria con microchip y un registro nacional. El objetivo es garantizar la trazabilidad y evitar que los animales terminen en la cadena alimentaria.

Un nuevo miembro de la familia

El argumento central de los promotores de la ley se basa en la ética y en la evolución de la sensibilidad social. Cada vez más ciudadanos consideran al caballo un compañero, un "amigo" o un miembro de la familia.

Son seres sintientes, con dotes terapéuticas y recreativas. Inteligentes y sensibles, con capacidad de establecer vínculos afectivos. Lo que antes se veía como un alimento normal, ahora se percibe con creciente rechazo.

El debate sobre la ley pone de relieve la tensión entre la preservación de las tradiciones culinarias y la adaptación a nuevas sensibilidades morales. La carne de caballo ha formado parte de la tradición gastronómica de varias regiones italianas, con recetas típicas transmitidas durante generaciones. Sin embargo, el consumo ha ido disminuyendo de forma constante, y hoy representa una parte minoritaria de la dieta.

Revertir el mercado

La aprobación de la ley tendría consecuencias para los sectores vinculados a la cría, el sacrificio y la comercialización de carne de caballo. Algunos ganaderos y empresarios expresan preocupación por la pérdida de ingresos y empleos.

Pero, los defensores del proyecto plantean la posibilidad de reconvertir estas actividades hacia otros usos, como el turismo ecuestre, la equinoterapia o la crianza con fines deportivos y recreativos.

El Estado podría verse obligado a establecer fondos o ayudas para acompañar esta transición y evitar un impacto social negativo en las zonas más afectadas.

Más allá de las fronteras italianas, la iniciativa se inserta en una discusión europea más amplia sobre el bienestar animal y podría influir en otros países donde aún se consume carne de caballo, marcando una posible tendencia hacia su progresiva eliminación.