Un gato al sol.

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Mascotario

Si tu mascota muere de repente, esto es lo que deberías pedir. Guía para solicitar una necropsia

Es fundamental saber cómo solicitarla de forma adecuada ante determinadas circunstancias que acompañan a la muerte de tu mascota.

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José Antonio Allande
Publicada

Perder a tu animal de compañía es un golpe enorme. Y si además la muerte llega de forma repentina —o después de un tratamiento o una cirugía— es normal quedarse con preguntas: "¿Qué ha pasado?", "¿se podía haber evitado?", "¿hubo alguna reacción a un medicamento?", "¿fue algo súbito?".

En ese momento, entre el duelo y la confusión, existe una herramienta que puede ayudarte a entender: la necropsia veterinaria (lo que muchas personas llaman "autopsia").

Esta guía te explica cómo solicitarla de forma adecuada ante determinadas circunstancias que acompañan a la muerte de tu mascota como pueden ser… (incluso un alojamiento en un establecimiento del tipo peluquería, residencia canina, centro de adiestramiento…), qué hacer en las primeras horas y por qué, si buscas un relato objetivo, es recomendable que la realice un centro distinto al que atendió a tu mascota.

¿Qué es una necropsia y para qué sirve?

Una necropsia es un examen médico realizado sobre el cuerpo del animal fallecido para intentar determinar la causa de la muerte y describir lesiones internas que no se ven por fuera. Será trascendente para determinar o identificar el nexo causal. La realizan servicios de anatomía patológica (universidades, laboratorios, hospitales veterinarios) y, en algunos casos, se completa con histopatología (análisis al microscopio), toxicología u otras pruebas.

Importante: una necropsia no siempre da una respuesta "cerrada". Pero cuando está bien indicada y bien hecha, suele aportar información valiosa —y, a veces, tranquilidad.

¿Cuándo tiene sentido pedirla?

Suele ser especialmente útil si:

La muerte fue repentina o inesperada.
Hay dudas razonables sobre la evolución clínica o el diagnóstico.
El fallecimiento ocurre tras una cirugía, una anestesia o un tratamiento reciente.
Existe sospecha de intoxicación o exposición a sustancias peligrosas.
Necesitas un informe por escrito para trámites (por ejemplo, con un seguro) o para valorar una reclamación.
Lo más importante: el tiempo cuenta (primeras 24 horas)

Los servicios de anatomía patológica suelen recomendar que el cuerpo se mantenga refrigerado y se remita idealmente dentro de las 24 horas tras la muerte.

Refrigerar sí (en frío, sin congelar si puede evitarse), congelar, solo si no hay alternativa, porque puede alterar tejidos y dificultar la interpretación. Si estás en una clínica, pide que te expliquen cómo lo conservarán hasta el traslado. Si estás en casa y no sabes qué hacer, llama a un veterinario cuanto antes para que te orienten.

Paso a paso para solicitar una necropsia (sin perderte)

Primero, pide asesoramiento… y deja por escrito. La necropsia la debe realizar un patólogo veterinario. Aunque sea duro, intenta anotar:

Hora aproximada de la muerte y qué ocurrió antes.
Síntomas previos (vómitos, convulsiones, debilidad, dificultad respiratoria…).
Medicación reciente (nombre, dosis, cuándo se administró).
Posibles exposiciones (venenos, plantas tóxicas, alimentos, productos de limpieza).
Esto ayuda al patólogo a interpretar hallazgos y decidir qué pruebas complementarias tienen sentido.

En segundo lugar, si buscas objetividad, elige un centro distinto al que lo trató. Este punto es clave si hay dudas sobre actuaciones previas o si necesitas un informe "a prueba de preguntas".

La recomendación práctica es solicitar la necropsia en un servicio externo para minimizar conflictos de interés y reforzar la percepción de imparcialidad. Busca un centro o establecimiento que cuente con un servicio específico para este tipo de actuaciones y que cuente con personal facultativo debidamente formado.

Consejo práctico: pide que te den el nombre del servicio receptor y el procedimiento de entrega/traslado antes de tomar decisiones sobre incineración. En tercer lugar, solicita un "informe de necropsia" completo (y pregunta qué incluye).

En caso de muerte del animal, y si se produce en un centro veterinario, pregunta libremente en el establecimiento el lugar donde la puedes solicitar (si se niegan "por desconocimiento" debe constar en el informe clínico que se te facilite). La necropsia debe ser completa: estudio macroscópico y microscópico. No todas las necropsias son iguales.

Pregunta:

¿Habrá informe macroscópico (lo que se ve a simple vista) y diagnóstico final?
¿Incluye histopatología (muestras al microscopio)?
Si sospechas intoxicación, ¿pueden gestionar toxicología o derivarte?

Y un detalle que mucha gente no sabe: para que el estudio sea interpretables, conviene que el centro reciba también información clínica (historia, síntomas, tratamientos). La UAB lo menciona explícitamente como parte de lo recomendable en el envío.

Cuida la "trazabilidad": quién entrega, quién recibe y cómo

Si la necropsia puede tener implicaciones (seguro, reclamación), procura que quede claro:

Quién entrega el cuerpo (tú / clínica / empresa de traslado).
Dónde se conserva y en qué condiciones.
Quién lo recibe y cuándo.
No hace falta dramatizarlo: basta con pedir un resguardo de recepción o confirmación por escrito.

Por último, antes de despedirte, decide: necropsia primero, despedida después. Es durísimo, pero conviene recordarlo con claridad:

Si incineras o entierras antes, ya no será posible hacer la necropsia. Si estás dudando, lo más prudente es conservar en refrigeración y pedir orientación cuanto antes.

Qué pasa con el cuerpo después: lo que conviene saber (sin tecnicismos)

En España, la gestión de restos animales se encuadra dentro de la normativa de subproductos animales no destinados a consumo humano (SANDACH). El marco europeo lo establece el Reglamento (CE) 1069/2009 y en España se desarrolla, entre otras normas, con el Real Decreto 1528/2012.

En la práctica, esto se traduce en que lo habitual es la incineración en servicios autorizados, o la gestión por canales regulados según la comunidad autónoma y el operador. Si te proponen opciones, pide que te expliquen cuál es la vía autorizada en tu zona. (Y si vas a pedir necropsia, recuerda: antes de cualquier destrucción del cuerpo).

Y si además necesitas hacer trámites: baja del microchip. Según la comunidad autónoma, el fallecimiento debe comunicarse al registro correspondiente. En muchos casos, un veterinario puede ayudarte a tramitar la baja; REIAC dispone incluso de formularios de solicitud de baja/gestión vinculada a registros.

Checklist rápido

  • Decidir si necesito necropsia (muerte súbita, dudas, post-operatorio, intoxicación, seguro…).
  • Refrigerar el cuerpo y contactar en el día con un centro que realice necropsias (ideal <24 h).
  • Si busco objetividad: centro diferente al que trató al animal.
  • Preparar información clínica (síntomas, medicación, tiempos, exposiciones).Pedir informe completo y preguntar por histopatología/toxicología.
  • Resolver después la despedida (incineración/gestión), y la baja del microchip.