Jonathan Armengol y su perro guía.

Jonathan Armengol y su perro guía. Jonathan Armengol

Mascotario

Amenazado, tirado al suelo y abandonado en un aeropuerto: el sufrimiento de Jonathan por viajar con su perro guía

El periodista y activista denuncia en sus redes sociales los malos tratos que ha tenido que sufrir por vivir acompañado de su perro guía.

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"Tengo aquí a Calo a mis pies tirado, ahora mismo está muy relajado, pero hemos pasado por muchas cosas", cuenta Jonathan Armengol en una entrevista con Mascotario.

Es periodista gastronómico, lleva casi 25 años en la radio y viaja por todo el mundo. Sin embargo, en su día a día, su condición de invidente y la compañía de su perro guía, lo convierten a menudo en protagonista de situaciones desagradables.

Así, armados de unas gafas inteligentes que graban vídeos, ha decidido documentar y exponer en redes sociales las barreras y discriminaciones que sufre sistemáticamente. "Lo que nosotros queríamos enseñar era cuál es la vida de una persona ciega".

Todo comenzó con un incidente en un vehículo VTC y la compra de unas gafas Ray-Ban Meta. Lo que empezó como una herramienta para facilitar su uso del móvil, se convirtió en su caja negra personal.

Su contenido, que oscila entre la divulgación educativa y la denuncia social, ha explotado en popularidad, pasando de 3.000 a 100.000 seguidores en pocos meses.

El objetivo es claro: "Que cuanta más gente que tenga una capacidad diferente se atreva a enseñar su vida diaria... mejor, porque más normal será. Hemos dejado de ser invisibles".

La noche de San Juan

Uno de los episodios más virales y desagradables ocurrió la noche de San Juan de 2024 en Sant Joan Despí (Barcelona). Al intentar tomar algo con sus suegros en un bar, le negaron la entrada por ir con el perro guía, a pesar de que la ley ampara su acceso.

"Un nivel de falta de respeto espectacular. Me llegaron a amenazar con dejarme encerrado en el bar", relata el periodista. Los propietarios alegaron la presencia de un niño alérgico, algo que Jonathan desmiente categóricamente gracias a sus grabaciones.

"Cuando tú además mientes, pues todavía quedas peor... no eres consciente de que te han grabado y de que te estás metiendo en un lío más grande". Lejos de disculparse tras la intervención policial, los dueños amenazaron con denunciarle por difundir su imagen.

Para Jonathan, lo más doloroso no es la ignorancia de la ley, sino la actitud: "Lo verdaderamente preocupante y triste es la ausencia en la mayoría de los casos de arrepentimiento, es la absoluta ausencia de empatía".

Abandonado en Londres por British Airways

El caso más reciente y grave ocurrió el 26 de diciembre de 2024. Jonathan y su mujer volaban de Barcelona a Londres para visitar a la familia. A pesar de haber realizado los trámites previos, British Airways le impidió embarcar con Calo debido a un error administrativo interno de la compañía.

El resultado fue devastador para su autonomía. Tuvo que dejar al perro con su mujer y viajar solo, quedando "vendido" en Londres durante cuatro días. "Cuando a ti te impiden volar con tu perro guía, lo que te están impidiendo es tener tu independencia", denuncia Jonathan con dureza.

"Si yo estoy en un centro comercial y quiero ir al servicio, mi mujer no puede entrar en el baño de caballeros... si vas por la calle y no llevas un perro guía o un bastón... la gente te insulta si chocas".

La respuesta de la aerolínea, meses después y tras la viralización del caso, fue ofrecerle un voucher de 1.000 euros si no denunciaba. Jonathan rechazó la oferta indignado: "British Airways pisoteó mis derechos... y me ofrecen un voucher para volver a ir con el que te ha maltratado".

Agresiones físicas y una ley de 1983

La violencia no siempre es sólo administrativa. En mayo de 2024, en Madrid, un taxista arrancó el vehículo mientras Jonathan intentaba subir, tirándolo al suelo. "Fue una discusión dura. Eso está denunciado y judicializado... porque es un tema bastante grave", afirma.

Jonathan recuerda que la ley de perros guía en España data de 1983. "Han pasado 43 años, creo que es tiempo suficiente para que la gente la conozca", ironiza.

Contrasta esta realidad con sus viajes a Japón, al que califica como "el paraíso de la accesibilidad", o Estados Unidos, donde "nadie te pone un problema" y los aeropuertos tienen incluso baños para perros.

A pesar de las denuncias, Jonathan mantiene la esperanza y destaca que estos incidentes son la excepción y no la norma, resaltando la existencia de "auténticos ángeles de la guarda" que le ayudan en la calle.

Sin embargo, su faceta de activista ha llegado para quedarse, aunque sea agotadora: "Tú cuando te llega una cosa así, o la coges y sigues adelante y peleas por otros que no tienen tanta voz, o te escondes en un rincón".