Un perro en la calle.
45.000 euros de multa y 3 años de cárcel: el abandono de mascotas se convierte en un delito grave en este país
El Código Penal francés ya no ve el abandono como un descuido. El juez impone sanciones concretas dependiendo de varios factores.
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Francia ha reforzado de forma clara la protección penal de los animales de compañía y hoy el abandono de una mascota está considerado un delito.
La ley entiende que abandonar es romper un vínculo y poner una vida en peligro. Ya no se ve como un descuido, sino que se está reconociendo por lo que realmente es.
Ahora se castiga con penas que pueden llegar a los 3 años de prisión y 45.000 euros de multa, no como una simple falta o sanción administrativa menor.
Un acto de maltrato
En el Código Penal francés, el abandono de un animal doméstico se equipara a un acto de maltrato o crueldad, cometido por el propietario o responsable del animal. Esta calificación permite que el juez imponga penas de hasta 3 años de cárcel y una multa máxima de 45.000 euros.
Sin embargo, estas cifras son límites máximos: el juez no tiene obligación de imponer siempre todo el peso de la pena. En la práctica, la sanción concreta depende de factores como si hay antecedentes, si hubo sufrimiento prolongado, abandono masivo o agravantes (por ejemplo, dejar al animal en condiciones especialmente peligrosas).
Posibles agravantes y otras penas
Cuando el abandono o el maltrato provoca lesiones graves o la muerte del animal, la legislación francesa permite penas más severas, por encima de esos 3 años y con multas más altas.
Si el abandono termina con la muerte del animal, el castigo puede ser aún más duro: 5 años de cárcel y hasta 75.000 euros de multa.
Además, se pueden imponer penas complementarias, como la prohibición de tener animales durante un tiempo o incluso de por vida, o la inhabilitación para ejercer profesiones relacionadas con animales.
El mensaje que envía Francia
Con este marco penal, Francia envía un mensaje nítido: abandonar un perro o un gato no es un “descuido” ni un acto sin importancia, sino una forma de maltrato castigada como delito.
Esa contundencia legal busca disuadir abandonos, reforzar el trabajo de refugios y protectoras y alinear el trato a los animales con una creciente sensibilidad social hacia su bienestar.