Dos perros peleándose en un jardín.

Dos perros peleándose en un jardín. Istock

Mascotario

Cómo actuar frente a una pelea de perros: comportamientos a evitar y recomendaciones para evitar daños innecesarios

Actuar con serenidad y aplicar técnicas adecuadas puede evitar lesiones graves y marcar la diferencia en un momento de máxima tensión.

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Mariana Goya
Publicada

Presenciar una pelea entre perros es una situación que suele generar alarma, nerviosismo e incluso pánico entre quienes la observan.

Sin embargo, la forma en la que se actúa durante esos segundos críticos puede marcar la diferencia entre una intervención eficaz y un accidente grave, tanto para las personas como para los propios animales.

Expertos en comportamiento canino coinciden en que mantener la calma y aplicar técnicas adecuadas es fundamental para reducir riesgos y evitar lesiones.

El primer principio ante una pelea de perros es controlar la reacción emocional. Entrar en pánico o gritar dificulta pensar con claridad y, además, puede aumentar el nivel de estrés y agresividad de los animales.

Y es que, en ese sentido, los perros son especialmente sensibles a los estímulos sonoros y al estado emocional de las personas que los rodean, por lo que los gritos pueden intensificar el conflicto en lugar de frenarlo.

Qué no hacer

También es clave saber qué no hacer. Uno de los errores más frecuentes es intentar separar a los perros con las manos o interponiendo el cuerpo.

Sin embargo, esta acción conlleva un alto riesgo de mordedura, ya que, en pleno enfrentamiento, los animales reaccionan de forma instintiva y no distinguen entre un oponente y una persona.

Del mismo modo, no se recomienda agarrar al perro por el collar, ya que esta maniobra puede provocar una mordida reflejo en la mano o el brazo.

Otras prácticas desaconsejadas incluyen el uso de gas pimienta o cualquier sustancia irritante, así como golpear a los perros con objetos.

Y es que estas acciones pueden causar daños físicos innecesarios, además suelen empeorar la agresividad y dificultar la separación.

Qué hacer

Frente a estas conductas de riesgo, existen alternativas más seguras y eficaces. Una de ellas consiste en arrojar una sábana o tela grande sobre los perros. En algunos casos, la interrupción visual es suficiente para desorientarlos y hacer que se separen.

El agua también puede funcionar como un potente distractor. Por ese motivo, utilizar un atomizador o una manguera para mojarlos puede ayudar a cortar la pelea sin contacto directo.

Otra estrategia es generar un sonido fuerte e inusual, como dejar caer cerca de ellos una lata metálica con monedas en su interior.

La clave está en que el ruido sea inesperado, pero sin golpear a los animales. Asimismo, hacer sonar el silbato puede resultar eficaz, especialmente con perros acostumbrados a reaccionar a ese estímulo.

Si nada funciona...

Si la pelea no se detiene con estas medidas y es imprescindible intervenir, existe una técnica de separación que debe realizarse siempre entre dos personas.

Cada una debe tomar las patas traseras de uno de los perros y levantarlas, de manera que el animal solo pueda apoyarse en las patas delanteras.

Dos perros peleándose en el parque.

Dos perros peleándose en el parque. Istock

Manteniendo esta posición, se debe retroceder lentamente y girar con cuidado, evitando que el perro pueda girar la cabeza y morder.

Una vez separados, es importante colocarles la correa y llevarlos a un lugar tranquilo para que se calmen.

En definitiva, actuar con serenidad, evitar el contacto directo y aplicar métodos seguros son las claves para afrontar una pelea entre perros.

Y es que conocer estas pautas no solo protege a las personas, sino que también contribuye a reducir el riesgo de lesiones graves en los animales.

Porque, una vez más, la prevención y la información siguen siendo las mejores herramientas para manejar situaciones de alta tensión de forma responsable.